Bolsa, mercados y cotizaciones

Wall Street cerrará 2021 con ganancias: Tom Brady, marido de Gisele Bündchen, gana la Super Bowl con los Tampa Bay

  • Cuando gana la Super Bowl un equipo de la conferencia NFC...
  • ... el Dow Jones acaba registrando alzas a final de año
  • La última vez que los Buccaneers ganaron, el Dow Jones subió un 25%
Tom Brady, quarterback de los Tampa Bay, y la modelo brasileña Gisela Bündchen. Getty
Madrid

La final del campeonato de fútbol americano, que se disputó en la madrugada de este lunes, lo crea o no, puede decidir el comportamiento de la bolsa de EEUU en el año, o por lo menos, suele coincidir estadísticamente. Cuando gana la Super Bowl un equipo que hunde sus raíces en la conferencia NFC, el Dow Jones acaba registrando alzas a final de año. En esta edición dependía del brazo de Tom Brady, quarterback de los bucaneros de Tampa Bay y marido de la modelo brasileña Gisele Bündchen... y no ha defraudado a nadie.

La del quarterback es, sin duda, la figura sobre la que más películas deportivas se han hecho en Hollywood. La estrella del equipo de fútbol americano, la única persona del terreno de juego capaz de cargar sobre sus hombres la dirección del juego ofensivo de una plantilla entera, la extensión en el campo de un entrenador, el mariscal de campo en el estadio. Todas esas acepciones le vienen como anillo al dedo a Tom Brady, el quarterback por excelencia de la mayor liga del mundo de fútbol americano, la NFL.

Se trata del único deportista en esa posición que ha conseguido superar las 200 victorias con sus equipos. Ha sido siete veces campeón de la Super Bowl y designado en cuatro ocasiones el mejor jugador de la final, y se ha convertido, por méritos propios, en un mito para el aficionado a este deporte. Tanto dentro del campo como fuera de él, donde siempre se ha mirado con lupa su comportamiento y donde ha tenido que hacer frente a la carga moral que supone haberse convertido en un modelo a seguir para el resto de sus compatriotas.

Brady, casado y con dos hijos en común con la modelo brasileña Gisele Bündchen -cuyo patrimonio ascendería a 400 millones de dólares, según algunas fuentes-, tenía en sus manos el destino de Wall Street. De su actuación en el campo dependía que el principal selectivo bursátil industrial de EEUU, el Dow Jones, registrara ganancias en el conjunto de 2021. Así lo corrobora la estadística.

Y es que, la final del campeonato de fútbol americano más importante del mundo -lo crea o no- dilucida el comportamiento de la bolsa de EEUU en el año. Según gane uno u otro equipo en el último partido de la temporada, crecen las probabilidades de que el año sea alcista o no para el Dow Jones.

El aforismo de la Super Bowl

La liga nacional de fútbol americano está dividida en dos conferencias: la AFC y la NFC. Según el aforismo de la Super Bowl, cada año que gana un equipo del campeonato nacional de fútbol americano que tiene sus raíces en la conferencia NFC, el Dow Jones registra alzas a final de ese año, mientras que si se da una victoria por parte de la AFC se traduce en bajadas. Así ha ocurrido en 40 de las 54 ocasiones. Desde 1967, en un 74% de los casos se ha cumplido esta relación (ver gráfico).

El comodín en la manga

Y así se espera que siga siendo. Sobre todo, a tenor de la victoria de los Tampa Bay Bucanners de Brady que se han proclamado esta noche ganadores de la quincuagésimo quinta edición del campeonato tras derrotar a su oponente, los Kansas City Chiefs.

El equipo en el que ha recalado Brady después de dos décadas en el equipo de su vida, los New England Patriots, llegaba a la final después de haber derrotado a sus antiguos compañeros y tras haber separado su camino de Bill Belichick, el mítico entrenador de la franquicia de Foxborough, Massachusetts, a quien se le había achacado gran parte de culpa de las últimas seis victorias en el campeonato nacional con las que se han hecho en el último siglo. Pero tal y como rezaba buena parte de los aficionados más famosos de este deporte en las redes sociales, "nunca ha sido cosa de Bill Belichick, siempre ha sido por Tom Brady".

Además, los antecedentes eran cuanto menos halagüeños. La única vez que los Tampa Bay Bucanners ganaron la final de la liga nacional de fútbol americano (en 2003), el Dow Jones no solo acabó cumpliendo con el aforismo, sino que, además, acabó registrando ganancias superiores al 25% al finalizar el ejercicio.

Pese a la presencia de Brady en las filas de los Buccaneers, todas las apuestas apuntaban a una victoria del vigente campeón, los Kansas City Chiefs, que repitían final tras su victoria en 2020. Sin embargo, los analistas e inversores que seguían el partido con la mente puesta en el comportamiento de Wall Street podían estar tranquilos. Había este año un comodín en la manga con el que jugar.

Y es que, aunque el equipo de Kansas pertenece a la conferencia AFC, siempre que ha logrado ganar la Super Bowl (1970 y 2020) el Dow Jones ha optado por no cumplir con este aforismo y ha acabado registrando ganancias.

Historia de un aforismo

La primera persona en darse cuenta de la trascendencia económica que dicho evento deportivo podía tener en los mercados de EEUU fue un reportero de un diario económico, el periodista deportivo Koppett Leonard, el que en el año 1978 descubrió tan especial paralelismo.

Por otro lado, John Sheppard y Thomas Krueger, dos profesores de la Universidad de Wisconsin, fueron quienes detectaron que antes de que se jugara el partido, el volumen de negociación de la Bolsa de Nueva York crecía por encima de la media, esperando que la historia se repitiera.

No obstante, la relación económico-deportiva de este evento transciende los mercados bursátiles. La Super Bowl es el evento deportivo por excelencia, ya que ningún otro acontecimiento de estas características acumula delante del televisor a tanta gente. Ni siquiera la final de la copa del mundo de fútbol logra concentrar a tantos espectadores delante de las pantallas de televisión. Toda esta difusión espectacular del partido se traduce en unos costes publicitarios no vistos en ningún otro evento deportivo del mundo.

Un anuncio de 30 segundos en el descanso del encuentro se pagó a 5,6 millones de dólares en 2020. Una cifra que corrobora la superlatividad de este evento deportivo y la cantidad desorbitada de dinero que mueve. El reto este año pasa por alcanzar una cifra similar, aunque dada la renuncia de algunos de los grandes e históricos anunciantes (Budweiser o Pepsi, entre otros) parece que será algo harto complicado.

comentarios3WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin

Comentarios 3

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

Bilbo
A Favor
En Contra

Lo próximo será mirar el oróscopo a la hora de invertir. Menudo nivelazo.

Invertir en bolsa en EEUU ahora mismo es de locos salvo que se tenga información privilegiada sobre alguna startup. Además últimamente en EEUU las empresas buenas ya no cotizan en bolsa. Sólo sale la morralla acompañada de mucho márketing de blogero de internet.

Puntuación 0
#1
ANALISTA DE HECES
A Favor
En Contra

MAS BIEN SERÍA AL REVÉS:

ELLA ES LA MUJER DE TOM BRADY

(BASTANTE FEA,POR CIERTO)

Puntuación 0
#2
Usuario validado en elEconomista.es
isaac.martinezbdo
A Favor
En Contra

Son de esos acontecimientos que generan movimientos interesantes y los inversionistas lo saben, las oportunidades se están generando, hay que estar atentos y ser inteligentes, https://www.101investing.info/es/mercado-de-acciones/ por acá os dejo un blog que me ha parecido interesante compartir.

Puntuación -1
#3