Bolsa, mercados y cotizaciones

El Manchester City lleva a los clubes de fútbol europeos a máximos de 2011

  • Sus acciones se disparan tras la compra del dueño del equipo británico
  • El precio de las franquicias americanas supera en 10 veces el de los equipos europeos
Madrid

Durante muchas décadas, fútbol y mercados han ido de la mano. Las posibles salidas a bolsa de los grandes equipos del panorama actual en España o el gasto anual en fichajes de los equipos de las ligas más importantes en las temporadas estivales han copado las páginas de los diarios económicos en numerosas ocasiones. Y en las últimas semanas con más razón. Sobre todo a raíz del anuncio del fondo Silver Lake en el que comunicaba que había comprado un 10% del grupo City Football Group (CFG), propietario del Manchester City –entre otros–, por un total de 454,5 millones de euros.

La noticia conocida a finales de noviembre, ha vuelto a poner en el primer plano informativo a los equipos de fútbol que cotizan en el mercado de renta variable. Y es que en muchas ocasiones, los clubes deportivos tienen algo más en juego que los propios trofeos a los que aspiran. Es el caso de algunos equipos que participan en ligas extranjeras y que cotizan en el mercado de renta variable. Todos ellos, además de jugar los fines de semana en sus estadios al calor de los cánticos y vítores de su afición, también disputan entre semana un interesante partido en los parqués. Más de una veintena de conjuntos forman parte del Stoxx Europe Football, el índice europeo en el que cotizan los clubes del Viejo Continente y que reúne a equipos de gran calado en el ámbito deportivo. Y todos ellos cotizan ahora pendientes de la nueva realidad que ha esbozado el City Football Group con la venta del 10%.

Esta operación supone valorar a la entidad en cerca de 4.500 millones de euros. Si bien es cierto que se trata de una empresa que abarca varios clubes –Manchester City, New York City y Melbourne City– y que tiene participaciones en otros tantos equipos, como el Girona o el Sichuan Jiuniu en China, también lo es que la valoración que se deduce de las cifras que se han desvelado, supera por mucho la capitalización del club de fútbol más grande que cotiza en el planeta, el Manchester United.

Hasta ahora, el histórico club de Reino Unido se posicionaba –de manera fehaciente– como el más grande del mercado, al capitalizar más de 2.500 millones de euros en el mercado estadounidense, donde cotiza desde que debutó en el parqué hace ya siete ejercicios y dejaba a su retaguardia (bastante alejados) al resto de equipos que disputan su particular partido de fútbol en los parqués europeos. Una estela que siguen la Juventus de Turín con 1.400 millones y el Borussia Dortmund con apenas 800 millones. Cifras, todas ellas, desproporcionadas con respecto a las registradas de media por el resto de grandes clubes de Europa.

"Es importante hacer el matiz de que la valoración engloba al grupo en su conjunto, incluyendo a más de un club. Además, la cifra, incluye fondos propios y asume la deuda, por lo que para hacer bien la comparativa con los clubes cotizados en bolsa habría que sumarles a estos su deuda a la capitalización, algo que homogeneizaría las cifras un poco más. Dicho esto, la diferencia sigue siendo muy alta entre las distintas partes", apunta Luis García, gestor del Mapfre AM Behavioral Fund, fondo de inversión que tiene entre sus principales posiciones a dos clubes europeos: el Ajax de Ámsterdam y el Olympique de Lyon.

Evolución en bolsa de los equipos de fútbol cotizados en bolsa

Algo en lo que coincide Álvaro Gimenez-Cuenca, de XTB, quien trata de explicar las diferencias aludiendo a la influencia de los jugadores de su plantilla: "Los activos de un club son sus jugadores, y por eso el Manchester City tiene una valoración que se ha disparado, por sus deportistas de primer nivel".

Sea como sea, lo que ha puesto de manifiesto la operación entre Silver Lake y Manchester City es lo deprimidos que cotizan los equipos de fútbol en bolsa en relación a los fundamentales de los que hacen gala (deuda decreciente e incluso caja neta en algunos casos) y a sus activos, tanto fijos (estadios o ciudades deportivas) como variables (sus propios jugadores). No hay inversores europeos que estén invirtiendo de manera consistente o con cierto volumen en clubes de fútbol europeos, lo que hace la inversión en ellos muy volátil en el más inmediato corto plazo. El último ejemplo en este sentido lo proporcionan el Ajax de Amsterdam y el Borussia de Dortmund, que han registrado drásticos movimientos en el mercado (el primero ha sido eliminado en la fase de grupos de la Champions por el Valencia contra todo pronóstico).

"Todos tenemos muy presente en nuestra mente ejemplos en Europa de mala gestión en el fútbol que eclipsan totalmente las historias de éxito empresarial", asegura Luis García. "Para la práctica totalidad de inversores europeos, resulta imposible dejar atrás los prejuicios sobre este sector y más tratándose de un ámbito donde pasiones, emociones y miedos potencian el componente irracional de los mercados en el corto plazo", explica.

De ahí la importancia que los analistas dan al hecho de fijarse en el largo plazo en este tipo de inversiones. Y es que, pese a los altibajos en las acciones de algunos de sus clubes la tendencia a largo plazo es de no dejar de subir. El índice de Stoxx que reúne a los equipos de fútbol europeos más grandes, cotiza, de hecho, en máximos de los últimos siete años y medio. Desde 2011 no cotizaba en la zona de los 136 enteros gracias a las alzas cercanas al 90% que acumulan este año algunos de sus equipos.

Es decir, hay que abstraerse de ese ruido y de la irracionalidad a corto plazo. "Nuestra tesis de inversión no depende de que un equipo gane o pierda un partido, sino que va más allá y mira a largo plazo. Una acción que nos gusta y que registra un descenso en el mercado del 20%, como la del Ajax la semana pasada lo que nos ha dado a nosotros es una nueva oportunidad de compra para incrementar posiciones. Hay que aprovecharse de esas debilidades del mercado y mirar más a largo plazo", señala García

El 'plus' de cotizar en bolsa

En este sentido, el potencial de las firmas europeas es elevado si se tiene como modelo el ejemplo del deporte en EEUU. Según Forbes, el precio medio de una franquicia de deporte americana se sitúa en torno a los 3.000 millones de dólares, sin embargo, el precio medio de un club de fútbol europeo está más cercano a los 300 millones de euros, es decir, casi diez veces menos.

Los inversores americanos tienen una mentalidad diferente. Allí, han visto como las franquicias norteamericanas –ya sean de baloncesto, de hockey, de béisbol o de fútbol americano– han generado una elevada rentabilidad económica y, por ende, muestran ahora una mayor disposición a pagar más por clubes de fútbol europeos, porque "identifican en Europa el reflejo de las franquicias norteamericanas hace 10 o 15 años y piensan que la historia se puede repetir en Europa con los clubes de fútbol", afirman fuentes del mercado. Esa es también una de las razones por las que Silver Lake, con sede en California, ha podido pagar más por el City.

"En Europa hay directivos que gestionan equipos de fútbol con una visión centrada en la cuenta de resultados, el balance y los flujos de caja. Actualmente, hay excelentes oportunidades de inversión y van a ir surgiendo muchas más en los próximos años en el mundo del fútbol cotizado en bolsa", asegura Juan Sainz de los Terreros socio de UDEKTA Corporate.

"Los fundamentales económicos de la industria están mejorando de manera significativa", analiza García, y esto es gracias a que los controles financieros se están volviendo más estrictos. Y es que cotizar en bolsa tiene una serie de requerimientos. Los clubes cotizados tienen que aportar más información y se necesita una transparencia mayor, lo cual desde el punto de vista del inversor es positivo. Por eso, existen clubes cotizados en las principales ligas de Europa: en Inglaterra, en Portugal, en Alemania, en Italia, en Francia... La única liga potente que no tiene clubes cotizados es España, y eso es algo que de manera natural acabará cambiando según los analistas. "Sería un paso más hacia la transparencia y hacia tener otras fuentes de financiación", sentencia Luis García (ver apoyo).

Qué valoración tendrían Barça y Real Madrid

Buscar fondos en bolsa, es algo que tiene sentido económico para los equipos españoles. Aunque el ejercicio natural es mirar a Madrid y Barcelona, ambos tendrían que dar el paso adicional de convertirse antes en sociedad anónima deportiva. Lo que sí se puede calcular es cuanto capitalizarían dados sus ingresos.

Las franquicias deportivas de EEUU cotizan a un múltiplo en torno a las cuatro veces los ingresos que tienen. E igual ocurre con el Manchester United, que cotiza en EEUU con con un multiplicador de ingresos sobre 4,5. Si se aplicase eso a Madrid o Barcelona, hablaríamos de entre 3.500 millones y 4.000 millones de valoración (ver gráfico)

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