Bolsa, mercados y cotizaciones

El inversor pierde con la deuda pública un 3% en menos de tres meses

  • A finales de agosto los principales activos de deuda alcanzaron altos del año
  • "Es interesante estar corto en bonos alemanes", explica Eric Lonergan, de M&G
La renta fija se desinfla desde agosto. Foto: Dreamstime.
Madrid

Desde finales de agosto, cuando tocaron máximos del año, los principales títulos de deuda soberana caen en precio más de un 3% en plazas como la alemana, italiana, española o francesa. El giro acomodaticio de los bancos centrales no ha resultado en un mayor atractivo de los bonos en los mercados.

En 2019 los inversores en renta fija han asistido a una de las fiestas alcistas más sonadas de los últimos años. Las ganancias oscilan entre el 13% que se ha obtenido con la deuda corporativa, según el índice agregado de bonos que recoge Bloomberg, y el 1,37% que se ha conseguido con la deuda china, la categoría, entre las 20 principales que destaca la agencia, que menos ha subido en el ejercicio. Pocos lo esperaban a principio de año, cuando todo apuntaba a que 2019 sería un año de endurecimiento de las condiciones financieras, ya que el consenso esperaba que los bancos centrales se dedicarían este año a desmantelar poco a poco los estímulos de los últimos ejercicios.

No ha sido así. Los señores del dinero han terminado cambiando de sentido y han dado un nuevo giro acomodaticio a la política monetaria, con un recorte de tipos y un nuevo plan de compras de deuda en el caso del BCE, anunciado en julio, y tres recortes de tipos por parte de la Fed, que empezó este proceso a finales de ese mismo mes. Sin embargo, los inversores han pasado de largo ante esta nueva inyección de liquidez y bajadas de tipos y están vendiendo renta fija de forma generalizada desde finales de agosto y principios de septiembre, cuando los precios de los principales bonos tocaron máximos del año, y las rentabilidades profundizaron en terreno negativo, llegando a tocar el -0,71% en el caso del título alemán. Parece que ni siquiera el apoyo de los bancos centrales está siendo suficiente para que los inversores consideren atractiva la renta fija como activo de inversión para los próximos meses, teniendo en cuenta las caídas que se están produciendo en precio.

Los datos evidencian cómo los títulos de renta fija se están desinflando desde que terminó el verano: el índice de deuda global que recoge Bloomberg pierde más de un 2,7% desde que tocó máximos el 28 de agosto. Los bonos gubernamentales en Europa han cedido un 2,4% y en Estados Unidos un 1,17%, mientras que el agregado de deuda soberana global pierde un 1,17% desde los máximos del 4 de septiembre. El índice de deuda corporativa global es el que menos cae dentro de este grupo, con pérdidas del 1,1% desde los máximos que tocó en agosto.

Si se comparan los principales bonos de deuda europea con otros títulos de renta fija, como el japonés o el estadounidense, el francés es el que ha sufrido las caídas más importantes. Ha perdido un 4,2% desde los máximos del 15 de agosto, mientras que el alemán y el español han cedido en torno al 3,8% en un periodo similar (el alemán tocó máximos el 28 de agosto, y el español el mismo día que el francés).

Los expertos no ven valor

En los niveles actuales que mantienen los bonos son muchos los expertos que no ven valor en este tipo de activos. Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM, destaca, dentro de las perspectivas de la gestora para 2020, cómo "normalmente, en el punto actual del ciclo en el que nos encontramos, con una recesión cercana en Estados Unidos, los mercados se acercan a los bonos. Ahora es muy distinto, por los niveles en los que están, y es muy poco probable lograr rentabilidad con la renta fija", avisa.

Otros creen que los bancos centrales ya han agotado la munición, y que va a empezar: "Es interesante estar corto en bonos alemanes", destacaba esta semana Eric Lonergan, gestor de fondos macro de M&G, y considera que ahora "es importante que sepamos que existe la posibilidad de que los bancos centrales empiecen a subir tipos paulatinamente" en los próximos años, ya que "políticos y banqueros centrales están dándose cuenta del impacto perjudicial de los tipos negativos".

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Incrédulo
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En Contra

Qué curioso, los países endeudados hasta las orejas. Con una deuda impagable, que en los mercados debería pagar tipos de interés muy superiores a los actuales. Y en cambio rentabilidades negativas de la renta fija.

Es lo que ocurre cuando el mercado no funciona libremente, sino con la coercitiva mano de los bancos centrales. Luego, cuando todo estalle le echarán la culpa al Capitalismo y Liberalismo económico. Los chivos expiatorios de la película.

Puntuación 3
#1