Ecoley

Los socios de una comunidad de bienes de carácter comercial responden solidariamente con todos sus bienes

  • Hay una relación jurídica asimilable a una sociedad irregular de tipo colectivo

Los miembros de una comunidad de bienes dedicada a actividades comerciales, sean o no gestores de la misma, están obligados personal y solidariamente, con todos sus bienes, a las resultas de las operaciones que se hagan a nombre y por cuenta de la comunidad, bajo la firma de ésta y por persona autorizada para usarla, según establece el Tribunal Supremo, en sentencia de 10 de diciembre de 2020.

El ponente, el magistrado Díaz Fraile, determina que en estos casos estamos ante una relación jurídica asimilable a la de una sociedad irregular de tipo colectivo, en la que es predicable el régimen de responsabilidad solidaria propio de este tipo social. Por ello, reconoce que no se puede negar la legitimación pasiva para recurrir de cualquiera de los socios de este tipo de entidades.

El magistrado razona que no se trata, en estos casos, de una comunidad de bienes sometida, también en las relaciones externas frente a terceros, al régimen del condominio regulado en los artículos 392 y subsiguientes del Código Civil (CC), en las que esta Sala ha mantenido la existencia de un litisconsorcio pasivo necesario que obliga a demandar a todos los comuneros cuando la demanda afecte o se dirija contra la comunidad. A este respecto recuerda el sentido de la doctrina establecida en las sentencias de 28 de julio de 1999 y de 13 de mayo de 2005.

Finalidad y objeto social

La jurisprudencia del Tribunal Supremo mantiene la distinción entre sociedades civiles y mercantiles (que no sean de capital, a las que son aplicables el principio de mercantilidad) atendiendo al criterio de la materia, el objeto social, o su finalidad, de manera que serán mercantiles las sociedades constituidas para la realización de actos de comercio y civiles cuando no concurra tal circunstancia.

Por ello, dictamina que no cabe considerar civil a la sociedad cuando su dedicación es una actividad comercial (sentencia de 20 de noviembre de 2006). Además, en la sentencia de 11 octubre, 2002, se afirma que "en cuanto a la existencia de la sociedad mercantil irregular es de tener en cuenta la doctrina jurisprudencial recogida en la sentencia de 8 de julio de 1993, que cita las de 3 de abril, 11 de junio y 6 de noviembre de 1991 según la cual "desde el momento que los contratantes se obligaron a poner en común determinados bienes con intención de obtener un lucro, ello denota la existencia de la sociedad de naturaleza mercantil, dada la naturaleza de las operaciones que la sociedad había de desarrollar, con lo que se viene a aplicar el criterio objetivo que la doctrina científica mayoritariamente contempla para llegar a establecer la naturaleza civil o mercantil de la sociedad]".

Y aclara que el carácter irregular de la sociedad, por la falta de la inscripción en el Registro Mercantil (artículo 39 de la Ley de Sociedades de Capital -LSC)- "no desnaturaliza tal carácter mercantil en las relaciones mediantes entre los socios, siempre que su objeto sea mercantil, remitiendo como legislación aplicable a tal tipo de sociedades a las de las colectivas".

"Mas recientemente, la sentencia del Pleno de la Sala 469/2020, de 16 de septiembre, identificó las notas caracterizadoras de las denominadas comunidades "funcionales" o "empresariales", que transcienden la mera copropiedad, actuando unificadamente en el tráfico, asimilando sus características a las propias de las de las sociedades irregulares de tipo colectivo".

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin