Ecoley

Los fiscalistas piden que las pérdidas de 2020 cuenten ya a la hora de liquidar el Impuesto sobre Sociedades 2019

  • Exigen que se permita nivelar los beneficios de 2019 con los daños del Covid
  • La declaración del impuesto de 2019 se presenta el próximo 27 de julio
  • Los Economistas quieren agilidad en la deducibilidad de las insolvencias
El presidente del Consejo General de Economistas, Valentín Pich. eE

El Registro de Economistas Asesores Fiscales (Reaf), órgano especializado en fiscalidad del Consejo General de Economistas de España, propone que las empresas puedan aprovechar las pérdidas de 2020 en el Impuesto sobre Sociedades de este año. Para fomentar la liquidez de las empresas viables, el Reaf recomienda generalizar y aumentar la llamada reserva de nivelación, para que en la Declaración de Sociedades 2019 se puedan compensar las pérdidas que se producirán en 2020.

Los expertos piden que el mecanismo se amplíe más allá de las entidades de reducida dimensión y que se incremente el porcentaje de minoración de la base imponible del ejercicio del 10% al 30%. Los economistas alertan de que, dentro de poco, la mayor parte de los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades van a tener que presentar la autoliquidación por este impuesto para ejercicios iniciados en 2019 y, muy probablemente, tendrán que pagar si no han adelantado una cuantía superior a la cuota resultante.

Los expertos del Reaf recomiendan presentar la declaración en plazo y solicitar el aplazamiento antes del 27 de julio

"Sería el momento idóneo para que pudieran aplicar la reserva de nivelación, incentivo fiscal que, con la norma vigente, solo pueden utilizar las entidades de reducida dimensión, pero que cobra todo su sentido cuando en ejercicios iniciados en 2020 a muchas empresas se le pueden producir pérdidas, ya que, precisamente, se trata de un mecanismo para compensación de pérdidas hacia atrás", destacan los expertos del Reaf.

Para entidades que tengan problemas para hacer frente al pago de Sociedades el 27 de julio próximo, los economistas recomiendan que no dejen de presentar en plazo la declaración y que, también antes de esa fecha límite, soliciten aplazamiento.

Los Economistas apuestan por la recuperación de cuotas de IVA repercutidas y no cobradas

Además, destacan que la crisis actual es posible que provoque retrasos en los pagos que, en muchas ocasiones, serán impagos. El Reaf pide que la deducibilidad de las insolvencias sea más fácil. A este respecto, en primer lugar, propone reducir, de seis a tres meses el plazo de tiempo que tiene que transcurrir, desde el vencimiento de la obligación al final de ejercicio, para que el importe no satisfecho del crédito sea deducible. En segundo lugar, en el caso de las deudas de entes públicos, los expertos recomiendan que, cuando se produzca un retraso en la obtención del cobro superior a tres meses, la imputación temporal del ingreso no se produzca hasta que se perciba efectivamente el cobro.

Estimular el empleo

Por otra parte, los economistas exigen estimular la creación de empleo de manera directa con una deducción en cuota proporcional al incremento de plantilla -un importe multiplicado por cada trabajador al año con contrato indefinido- que se produzca en el plazo de 12 meses, que van desde 16 de marzo de 2020 hasta el 15 marzo de 2021 con respecto a la plantilla media de los 12 meses anteriores al 16 de junio. Recomiendan que sea aplicable en ejercicios iniciados en 2020, a condición de que, por lo menos, se mantenga otro año la plantilla de esos 12 meses anteriores al 16 de junio de 2021.

Valentín Pich, presidente del Consejo General de Economistas de España, destaca que, para las actividades afectadas por el Covid-19, "deberían poderse reducir proporcionalmente las cuotas del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) y del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) de los locales en los que se desarrollan". Respecto a la necesidad de incrementar la seguridad jurídica y reducir el fraude, Pich subraya "la conveniencia de establecer, definitivamente, un buzón electrónico único para las notificaciones de todas las Administraciones, potenciar la facturación electrónica con una plataforma común e incentivar los pagos electrónicos".

Piden también una deducción por inversiones relacionadas con el teletrabajo y la inversión en medidas de seguridad para los trabajadores

Por otra parte, el Reaf apuesta por la recuperación de cuotas de IVA repercutidas y no cobradas. "Sería conveniente flexibilizar las condiciones y acelerar la recuperación de las cuotas de IVA repercutidas y no cobradas", considera. "Por ello, proponemos modificar el artículo 80. Cuatro de la LIVA en el sentido de rebajar los plazos para poder reducir la base imponible que, con la redacción vigente, son de un año y de seis meses para grandes empresas y pymes, respectivamente", añaden los expertos del Reaf.

Además, subrayan la necesidad de una reducción de tipos del IVA. "Aunque sabemos de las dificultades que entraña una reducción de tipos en el marco de la Directiva, sería conveniente que se planteara esa posibilidad respecto a sectores especialmente sensibles a la crisis sanitaria, como puede ser la hostelería", concluyen.

Gastos del teletrabajo

Los economistas también apuestan por una deducción por inversiones relacionadas con el teletrabajo y con la adaptación del trabajo a las necesarias medidas de distanciamiento. El Reaf destaca que esto ha originado unas notables inversiones y gastos en equipos y para facilitar el acceso a Internet de los empleados. Asimismo, subraya que en la vuelta al trabajo, será necesario realizar otros gastos para que los empleados tengan las medidas necesarias de seguridad.

Las ayudas en el IRPF

El Registro de Economistas Asesores Fiscales (Reaf) recomienda la exención de las prestaciones por desempleo percibidas en pago único y la exención de las ayudas o subvenciones percibidas por razón del Covid-19 en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

El nuevo presidente del Reaf, Agustín Fernández, considera que, entre otras cuestiones, sería preciso "aproximar los criterios de imputación al cobro efectivo de las rentas o al momento en que se conoce la pérdida, por ejemplo, en relación con operaciones a plazo, pérdidas patrimoniales o deducción de los saldos de dudoso cobro".

"Con motivo de esta crisis sanitaria, se han regulado diferentes ayudas a personas que han pasado a ser vulnerables, intentando paliar en alguna medida esta situación, por lo que sería importante que se dedujeran", concluye Fernández.

comentariosforum1WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin

forum Comentarios 1

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

Carmen
A Favor
En Contra

Supongo que soy muy ingenua diciendo esto pero... las empresas no deberían desgravarse ni compensarse pérdidas con beneficios ni nada que se le parezca en diferentes años salvo alguna operación comercial superior al año.

Has tenido beneficios? Pagas por esos beneficios, qué le importa al fisco si el año anterior tuviste pérdidas? Se han perdido muchos ingresos así estos años de bonanza. Y desgravarte o compensar por el año siguiente más tontería aún. Otra cosa es que le faciliten o aplacen el pago del 2019.

Puntuación -2
#1