Industria

Fernando Roig: "Con las subvenciones no se compran más que los favores"

Fernando Roig, presidente de Pamesa. Foto: Guillermo Lucas
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Fernando Roig, el presidente del mayor grupo cerámico español, Pamesa, ha marcado distancias con la patronal de la industria azulejera española, Ascer, que reivindica más ayudas públicas directas para el sector ante la crisis que afronta desde hace dos años con una fuerte caída de producción y ventas. Roig ha dejado claro que su estrategia empresarial no pasa por subvenciones, pese a haber sufrido una fuerte contracción del beneficio y de las ventas en 2023.

"No somos de subvenciones, somos de soluciones" aseguró Fernando Roig en la rueda de prensa de presentación de resultados de su grupo, tras asegurar que su grupo no había solicitado las líneas de subvenciones creadas para la industria gasintensiva por parte del Estado y que ha aportado cerca de 76 millones de euros a distintos fabricantes y empresas del sector cerámico de Castellón.

"Con las subvenciones no se compran más que los favores, no se ayuda absolutamente nada", llegó a afirmar Roig durante la presentación de resultados del grupo de Vila-real (Castellón), que es el mayor fabricante por volumen de Europa y el mayor por ventas en España. El presidente de Pamesa también es socio minoritario de Mercadona, la cadena de supermercados que preside su hermano, Juan Roig, y es el dueño y presidente del Villarreal Club de Fútbol.

Además de dejar claro que no están a favor de las subvenciones, explicó que lo que sí que reclaman desde su empresa son soluciones que permitan mejorar la competitividad del sector para las que hay que "gobernar y legislar", como en el caso de la cogeneración.

"Lo que estamos pidiendo son soluciones", explicó Roig, que recordó que Grupo Pamesa cuenta con 100 MW de cogeneración para producir energía aprovechando el calor residual de sus hornos, una tecnología en que fue pionera. "El 33% de esa potencia tiene más de 25 años y ha perdido el régimen especial de cogeneración", comentó. Una situación que ha llevado a tener paradas esas plantas porque sin ese régimen no es rentable, pese a su intención de invertir en nuevas turbinas.

Según el empresario, la nueva propuesta de subasta 1.200 MW de cogeneración lleva desde finales de 2021 sin resolver y no se ha llevado a cabo. "Eso es lo que quiero, soluciones y no subvenciones", ratificó para explicar su posición.

Su posición contrasta con la de la patronal Ascer, que aglutina al sector, el mayor productor por volumen de baldosas cerámicas de Europa, que reclama activamente ayudas similares a las de sus competidores italianos, que cifran en 600 millones de euros.

Convenio laboral

No es el único asunto en que el máximo responsable del mayor grupo del sector cerámico mostró diferencias con la postura de la patronal Ascer, de la que forma parte. Pamesa también se ha desmarcado de la asociación al descolgarse del convenio, que lleva meses bloquedado por el alza salarial e incluso ha generado dos días de huelga. En su caso, ha pactado un alza salarial para este año del 3,1% (la subida del IPC de 2023) para este ejercicio a los 2.786 trabajadores de sus empresas, frente al rechazo de Ascer a un alza en línea con el IPC.

La situación laboral de su grupo es peculiar, porque la matriz original que mantiene la planta de Pamesa con 200 trabajadores tiene su propio convenio, uno de los pocos casos de empresa que no se acogen al convenio sectorial. Un marco laboral sólo para esos empleados en el que se acordó una subida salarial del 8% acumulada para 2023, 2024 y 2025. Curiosamente viene a ser el término intermedio entre lo que reclaman los sindicatos, con una subida salarial del 10% en esos tres años, y hasta donde llegaba la patronal, que no rebasa el 6%.

Adiós a Cevisama

El presidente del mayor fabricante español de baldosas cerámicas también deseó "lo mejor" para la feria Cevisama, la mayor muestra de la industria en España, pero dejó claro que su estrategia no pasa por volver a participar. Roig justificó esa decisión porque en la muestra que realiza en las mismas semanas en sus instalaciones "el nivel de atención a nuestros clientes" es mucho mayor que el que se puede dar en la feria.

También reconoció que es un "problema económico" desde el punto de vista empresarial. "Un stand es hacer un chalet para dos días y medio", aseguró, además de considerar que "la efectividad es muy poca" frente al trato directo en los propios showrooms de sus siete marcas: Pamesa, Geotiles, Ecoceramic, Navarti, Prissmacer, Tau y Ascale.

Cevisama no sólo es la mayor muestra del sector, también es la mayor fuente de ingresos anual de Feria Valencia, que desde hace unos meses es una empresa pública 100% de la Generalitat Valenciana y que suma pérdidas desde hace años.

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