Industria

IBERSYD prevé invertir más de 2 millones para abrir en Teruel el primer centro de reciclaje de paneles fotovoltaicos de España

  • La previsión es generar entre 12 y 14 empleos en la zona de instalación del centro
  • El centro tendrá una capacidad de 1.000 toneladas al año de gestión de residuos
  • En la actualidad en España se gestiona el residuo, pero no se ahonda en su reutilización
Imagen de archivo de panel fotovoltaico.
Zaragoza

El Centro Europeo de Reciclaje Fotovoltaico (CERFO) será también uno de los primeros de Europa y permitirá aprovechar y reutilizar los diferentes materiales de las placas fotovoltaicas, ya que con el sistema empleado se alcanza un 92,7% de grado de conversión hasta el momento.

Teruel se convertirá en el epicentro del reciclaje de los paneles fotovoltaicos con la apuesta de IBERSYD, consultoría de sostenibilidad ambiental y social, que contempla acometer una inversión de entre 2 y 2,5 millones de euros en la puesta en marcha de la planta de CERFO para reciclar los paneles solares y reutilizar y aprovechar las materias primas que lo conforman, según explica Jesús Alijarde, director general de IBERSYD, a elEconomista

CERFO, empresa de IBERSYD, se instalará en Teruel, aunque en estos momentos se está seleccionando el emplazamiento más idóneo para estas instalaciones. La intención de la empresa es ubicar el centro en las comarcas incluidas en el Convenio de Transición Justa de Aragón. Hasta ahora, cuenta con un centro de trabajo ubicado en el Centro de Emprendimiento del IAF en la localidad turolense de Andorra.

Esta será la primera planta en España y en Europa centrada en el reciclaje de las placas fotovoltaicas, trabajando con todos los materiales que las integran. "A día de hoy, no hay ninguna planta en España ni en Europa. En 2022, habrá dos en Europa, una con capacidad para trabajar el silicio y otra para el reciclaje de vidrio, aluminio y cobre".

A diferencia de estas instalaciones, en CERFO se trabajará en la reutilización de todos los componentes de los paneles fotovoltaicos, habiendo alcanzado ya además un alto grado de conversión del 92,7%.

En concreto, con el proceso desarrollado, se recupera sobre todo vidrio solar, que podrá ser empleado por otras empresas, así como el aluminio que tendrá utilidad para ventanas u otros utensilios. Además, se permitirá reutilizar el cobre para emplearlo para conexiones, así como el silicio, que tendrá por destino la industria para su uso en procesos productivos. En el caso de la plata, aunque es más residual en comparación con otros materiales, existe un importante valor del material por sí, pudiendo emplearlo para otros productos.

Una solución integral

La puesta en marcha de CERFO, que generará entre 12 y 14 puestos de trabajo locales, se engloba dentro de la apuesta por la sostenibilidad y la economía circular de IBERSYD para dar respuesta a los residuos fotovoltaicos, que ya empiezan a ser una realidad en los distintos países como, por ejemplo España, donde se estima que habrá 22.000 toneladas de residuo fotovoltaico cada año desde 2027.

"No había solución y empezamos a pensar e investigar porque, en la actualidad, se gestionan los residuos (en España se separa manualmente el vidrio y el cobre), pero no se reciclan. Vimos que con una solución integral se podían convertir estos residuos en materias primas", añade el director general. Con este objetivo se constituyó así CERFO para centrarse en primer lugar en investigar para lo que se cuenta con el respaldo del CIRCE, su socio en investigación y en cuyas instalaciones se están llevando a cabo todos los procesos investigadores.

En este marco, la iniciativa, que comenzó a gestarse en 2020, se ha centrado en primer lugar en la investigación dentro de la que ya han obtenido los primeros resultados. "Somos capaces de construir un proceso productivo que recicle el material. No es 100% porque tenemos que hacer mejoras en el proceso del silicio, pero ya es una solución que se puede poner en el mercado. No hacemos ninguna máquina nueva, pero sí el proceso. Aplicando tratamiento al panel, hacemos una separación más efectiva. Es innovación técnica en el proceso".

La investigación, que comprende el período 2021-2023, ha permitido realizar ya también pruebas adicionales, de manera que se prevé que se seguirán acometiendo mejoras y en el grado de conversión en 2023 para, posteriormente, comenzar con la parte industrial y la construcción de la planta aproximadamente en 2024. En una primera fase, se prevé que CERFO tenga una capacidad de 1.000 toneladas al año de gestión de residuos. Además, "trataremos de conseguir residuo de la Unión Europea y transformarlo".

De momento, se ha presentado, junto con CIRCE, a la manifestación de interés del PERTE de economía circular. Los trabajos de investigación se enmarcan en el proyecto Si-Recycle, que ha recibido una subvención para la innovación industrial por parte del Departamento de Economía del Gobierno de Aragón.

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