Franquicias

IceCoBar llega a Madrid y Alicante con la apertura de dos nuevos establecimientos

  • De este modo alcanzan las 12 heladerías operativas en España
Madrid

La cadena de heladerías IceCoBar, que tiene su origen en Valencia, continúa su expansión con la apertura de sus primeros establecimientos en Madrid y Alicante. El primero de ellos estará ubicado en una de las zonas más comerciales del Barrio de Salamanca. Por otro lado, el nuevo espacio alicantino estará situado en la céntrica Plaza Ruperto Chapí.

La compañía, que inauguró recientemente su primer espacio en Andalucía, cuenta con con 10 heladerías operativas repartidas por la Comunidad Valenciana, Cataluña, los dos archipiélagos y Andalucía. Actualmente la cadena está compuesta por más de 70 empleados y prevé un incremento de ventas en los próximos meses del 15%.

"Abrir dos establecimientos simultáneamente es un hito para nuestra cadena. Creemos que un concepto tan innovador como el nuestro, que combina a la perfección el showcooking con un producto saludable y de toda la vida como es el helado, merece estar en las calles más transitadas de la capital, y ya podemos afirmar que estas son solo la primera de una larga lista de aperturas en Madrid", explicó Benjamín Gomes, fundador de la empresa.

Los nuevos establecimientos, que operarán bajo el sistema de franquicia, se convierten en el séptimo y octavo IceCoBar que entran en funcionamiento a lo largo de este año. Con ellos el grupo alcanza las 12 heladerías repartidas por todo el país, y tienen como objetivo terminar el año con 15 espacios operativos.

"De igual forma, la presencia en una ciudad como Alicante, reconocida internacionalmente por su tradición en el mundo del helado, nos permiten ser muy optimistas en el crecimiento en esta provincia", añadió Gomes.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.