Fondos

Helena Viñes (BNP Paribas AM): "Los gestores no saben lo que se les viene encima con la regulación de la inversión verde"

  • Europa prepara una clasificación para los activos financieros 'verdes'
  • Viñes es uno de los expertos que asesoran a la Comisión en su preparación
Viñes posa en el palacete de BNP Paribas en Madrid. Foto: Dani G. Mata

Las gestoras españolas que quieran vender productos financieros bajo la denominación de verdes no son conscientes de hasta qué punto les afectará la normativa que prepara la UE para estos activos. "No saben lo que se les viene encima", afirma sin rodeos Helena Viñes, directora adjunta de sostenibilidad de BNP Paribas AM y miembro del grupo de expertos en Finanzas Sostenibles de la Comisión Europea.

Solo algunas firmas son conscientes de lo que implicará este cambio legal, asegura, un cambio gracias al cual los inversores conocerán, por fin, la verdadera exposición de los fondos españoles a las energías fósiles. Las entidades tampoco tendrán mucho tiempo para prepararse: dentro de unas semanas se publicará la directiva de divulgación de información no financiera y a partir de ese momento tardará solo 15 meses en entrar en vigor. 

Viñes acaba de visitar España para participar, en Madrid, en el décimo encuentro anual de Spainsif -la entidad de referencia en inversión responsable en España-, en el que se presentó el Estudio sobre la inversión sostenible en 2018. Un foro en el que se dejó notar, precisamente, la inquietud de los gestores en torno a los cambios que se avecinan-Gonzalo Rengifo, director general de Pictet Asset Management en Iberia y Latinoamérica, se refirió a un "tsunami regulatorio" y pidió "flexibilidad" a las autoridades-. 

La experta de BNP Paribas AM, que reside en París, explicó el papel que desempeña el grupo de expertos que asesora a la Comisión Europea en lo relativo a la nueva regulación de la inversión en base a criterios ASG -de medio ambiente, sociales y de buen gobierno-.  

"La nueva reglamentación supone un verdadero esfuerzo por parte de la industria", afirma Viñes. Pero, a efectos prácticos, ¿en qué se traducirá todo esto para las gestoras? En que si tienen fondos catalogados como verdes, tendrán que publicar qué porcentaje de cada fondo encaja en la taxonomía establecida por la UE. Hasta ahora, empresas y sectores financiero determinaban -cada uno bajo sus criterios- qué es verde y qué no. Pero la Comisión "ha dicho basta", según esta experta. 

¿Y esto cómo se llevará a cabo? Taxonomía -junto con etiquetado- son dos de los términos más escuchados cuando se habla de la regulación de la sostenibilidad en Europa. La taxonomía, que es la piedra angular del Plan de Acción de la Comisión sobre finanzas sostenibles, establecerá una clasificación oficial para determinar, en base al tipo de actividad de las compañías, qué fondos son verdes -y en qué medida- y cuáles no. El grupo de expertos al que pertenece Viñes asesora al organismo europeo acerca de cómo definirla. 

El inversor podrá saber por fin, objetivamente, si un fondo es más 'verde' que otro

Pongamos el ejemplo de un fondo imaginario -el Inversión Verde- que destina parte de su patrimonio a posicionarse en compañías del sector eléctrico. Con la nueva regulación, la gestora -no la comercializadora- deberá cuantificar cada una de las actividades de las empresas incluidas en el fondo -generación eólica, fabricación de turbinas para los molinos…- y ver qué porcentaje de esas actividades entra en las establecidas por la UE. Teniendo en cuenta sus actividades así como el peso de cada empresa en cartera, la entidad deberá publicar en qué porcentaje cumple con la taxonomía el Inversión Verde. Si lo hace en un 5%, eso indicará al inversor que es menos verde que otro que la cumple en un 35% y este, a su vez, menos que un tercero que lo haga en un 80%. Esto es algo completamente revolucionario ya que el cliente podrá por primera vez comparar unos fondos verdes con otros siguiendo unos criterios objetivos.  

El etiquetado, un paso más 

El siguiente escalón es el del etiquetado. Si aplicar la taxonomía es obligatorio, el Eco Label (etiqueta Eco) será voluntario, aunque parece probable que la gran mayoría de fondos de este tipo quieran recibirla. Pero, mientras en la taxonomía no hay unos mínimos -es decir, puede ocurrir que un fondo solo cumpla con ella en un 1%-, aquí sí los habrá: todavía no está decidido en firme, pero probablemente solo puedan obtener esta etiqueta aquellos productos financieros que cumplan en un 50-70% con la taxonomía. "De hecho, el objetivo del Eco Label es representar al 10% de los fondos, a la flor y nata", explica Viñes.  

Si en este reportaje se hace referencia exclusivamente a los productos verdes es porque de las tres siglas que definen a la inversión responsable (A, S y G), la taxonomía solo afecta a la primera -los criterios medioambientales-, ya que, tal y como explica Viñes, "no existe una actividad económica de buen gobierno, son medidas que toman las empresas". Y todavía está por ver si se desarrolla una taxonomía social. 

"Vamos a asistir a la creación de índices bursátiles sostenibles muy rigurosos"

¿Se han producido abusos en el uso del término verde a la hora de vender productos financieros en España? Helena Viñes dice no conocer en profundidad el mercado español, pero señala que al tratarse de un campo de reciente creación, "sí pueden haberse vivido ciertos abusos, o malinterpretaciones; pero es cierto que, independientemente del grado de rigor de esos fondos, gracias a ellos la industria ha empezado a trabajar estos temas; estos, por así llamarlos, proyectos piloto, han abierto la puerta a lo que estamos viviendo ahora, que pronto estará bien reglamentado", explica.  

¿Han vivido muy bien los fondos autodenominados verdes, o responsables, durante todo este tiempo sin normativa? "Más bien creo que ha sido un aprendizaje; y, seamos sinceros, mucha gente espera maravillas de un fondo de temática ASG, cuando al final invierte en cotizadas. ¡No son ONG! Pero son la mejor opción dentro de esa realidad", reflexiona la experta. 

Más selectivos sostenibles 

El grupo de expertos al que pertence Helena Viñes también asesora a la Comisión Europea en aspectos como la creación de índices de referencia para los activos sostenibles, los benchmarks. ¿Vamos a ver, por ejemplo, un EuroStoxx 50 Sustainability, o un Stoxx 600 Sustainability? "Vamos a ver muchísimos índices de este tipo en Europa. Aquellos inversores que quieran invertir de forma pasiva en fondos climáticos y contribuir a la transición energética van a contar con selectivos de referencia muy rigurosos", explica. Y aquellos indicadores que no integren factores ASG deberán especificar que no lo hacen, explica.

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