Especial Tecnología y Startups

Desafíos y oportunidades de las smart cities

  • Son una transformación que cambia el modelo de gobernanza de las ciudades
  • Tienen en cuenta aspectos tecnológicos, sociales, culturales, o económicos
Foto: iStock.

Cada vez más gente se traslada a las ciudades. En 2015, cerca de 4.000 millones de personas vivía en ciudades y se prevé que para 2050 este número aumente, concentrándose el 70% de la población en entornos urbanos. Los retos a los que se enfrentan las ciudades son múltiples y requieren que los diferentes agentes involucrados proporcionen soluciones que den respuesta a la escasez de recursos y a la presión de la población sobre los entornos urbanos en los que residen.

Hay desafíos relacionados con la necesidad de planificar y poner en servicio infraestructuras adecuadas para prestar servicios urbanos a una población en constante y rápido crecimiento, con la planificación del tráfico automovilístico, con la demanda de energía, con la contribución de las ciudades al calentamiento global y la incidencia sobre la salud de la emisión de agentes contaminantes, como el CO2, y con las demandas de la población en relación con mejores oportunidades económicas.

Es evidente que las ciudades fueron diseñadas basándose en determinados modelos y que han quedado obsoletos. Una oportunidad la encontramos en las Smart Cities, en las ciudades inteligentes, que constituyen un sector emergente en el marco de los objetivos de sostenibilidad de la Unión Europea para 2020 marcados en 2008. Estos pretenden un ahorro energético del 20%, un 20% menos de gases de efecto invernadero y el aumento del uso de energías renovables en un 20%.

Jesús Morata, head of Smart City en Telefónica España, subraya que no existe una definición concreta de Smart City que perdure en el tiempo, ya que, a su parecer, es un concepto "complejo y en constante evolución". "Diría que las ciudades inteligentes son aquellas que hacen un uso intensivo de las tecnologías de la información y las comunicaciones para prestar mejores servicios a los ciudadanos, cada vez más personalizados y adaptados a su contexto, utilizando criterios de eficiencia y sostenibilidad en su sentido más amplio, económica, medioambiental y socialmente, para la mejora del bienestar y la calidad de vida de los que en ellas habitan", reflexiona.

Deja claro que "la prioridad debe ser el ciudadano", mientras que "la tecnología ha de ser la herramienta que nos ayude a mejorar tanto en la prestación de nuevos servicios y aplicaciones, como en la toma de decisiones, previendo problemas que puedan aparecer y tratando de solucionarlos antes de que sucedan, haciendo uso de la cantidad ingente de información que generan todos los dispositivos conectados y los sistemas implantados en el ecosistema urbano".

Para hacer frente a estos retos, Morata sostiene que la innovación tecnológica nos puede ayudar a gestionar los entornos urbanos de manera eficiente y sostenible, optimizando los recursos disponibles, y generando mejor calidad de vida para los ciudadanos. Piensa que aparecerán nuevos escenarios donde los gestores de estas ciudades se enfrentarán a nuevos retos: "Adoptar la innovación abierta para la mejora de los procesos de la ciudad; realizar cambios en los procesos, la organización y en la gobernanza de las ciudades; y desarrollar políticas de gobierno abierto que mejoren la participación y transparencia, estimulando los ecosistemas de emprendimiento local y colocando a los ciudadanos en el centro de la actividad de ciudades y territorios".

Por todo esto, las Administraciones públicas necesitan "abordar procesos de transformación digital", que les posibiliten optimizar tanto la planificación como la gestión de los entornos urbanos para que las ciudades sean espacios más inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles, tal y como se recoge en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

En el caso de Telefónica, sus responsables creen que la innovación y la tecnología son instrumentos que facilitarán el acelerar estos procesos de transformación de las ciudades. Sus soluciones van desde la pura conectividad hasta la implantación de soluciones para la gestión eficiente de los servicios públicos y de las plataformas de ciudad, el uso del Big Data, el establecimiento de nuevos servicios y aplicaciones que mejoran los canales de interacción y relación con los ciudadanos.

La evolución de tecnologías emergentes a día de hoy, como el Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés), la Inteligencia Artificial (IA), el Big Data, la robótica, la conexión 5G y las experiencias inmersivas, permitirá impulsar el desarrollo de las ciudades y territorios inteligentes.

Desde Lenovo, defienden que los sistemas IoT orientados al vídeo, que combinan gran diversidad de fuentes de vídeo y datos del IoT en tiempo real, "pueden constituir la base de una ciudad más segura e inteligente". En ese sentido, los datos de vídeo y sensores se convierten en un recurso estratégico capaz de generar información crítica sobre la gestión de la ciudad y su funcionamiento. Puntualizan que los sistemas de videovigilancia y recogida de datos, en combinación con analítica inteligente, pueden reducir los tiempos de respuesta del personal de emergencia y ofrecer mejor información sobre la situación.

Morata opina que tenemos que sentirnos orgullosos como país de lo que estamos haciendo en el ámbito de las Smart Cities, "al unísono la Administración y las empresas privadas". "Somos referentes a nivel mundial y nuestro modelo nos lo están copiando otros países", manifiesta. Cifra en 200 millones de euros la inversión que se está haciendo en más 50 iniciativas.

En peor lugar nos deja el Oliver Wyman Forum, promovido por la consultora Oliver Wyman. Ha elaborado un índice basado en la preparación de las ciudades ante los desafíos de la IA y, de acuerdo con él, la mayoría de las ciudades españolas no están listas para asumir los desafíos que esto conlleva. Solo Madrid y Barcelona están presentes en el citado índice; que analiza la calidad de las ideas de la ciudad, la capacidad para ejecutar planes con visión de futuro, el alcance y la calidad del talento, la educación y la infraestructura y la forma en que la interacción entre la Activación y la Base de Activos está impactando su impulso general. En base a dichos criterios, Singapur es la ciudad más preparada en general, con una puntuación media de 75,8 sobre 100. Londres (75,6) y Nueva York (72,7) le siguen. Barcelona y Madrid se sitúan en la parte superior de la mitad del índice, con una puntuación de 55,4 y un 54, respectivamente.

Timo Pervane, socio de Oliver Wyman y responsable de la iniciativa Forum City Readiness de Oliver Wyman, insiste en que, en base a su índice, "las únicas ciudades españolas con potencial suficiente para convertirse en Smart Cities son Madrid y Barcelona, que ocupan los puestos 13 y 15, respectivamente, por lo que se encuentran bien posicionadas". Explica que esto se debe, en parte, a que ambas ciudades tienen un alto nivel de uso de Internet, lo que significa que sus ciudadanos están conectados. Además, "el Gobierno de Barcelona ha favorecido el desarrollo de negocios digitales y en Madrid se sitúan un gran número de empresas líderes a nivel mundial".

Pervane argumenta que, en general, España se encuentra rezagada en el conocimiento tanto de las oportunidades como de los riesgos que surgen del cambio tecnológico. "Estructuralmente, tiene un alto gasto en recursos para las personas dependientes y una creciente población de edad avanzada y disminución de la juventud, y sufre una reducción de la capacidad para implementar y ejecutar los programas gubernamentales planificados a lo largo del tiempo", justifica. Sobre los retos y oportunidades de las Smart Cities, expresa que muchas ciudades se focalizan en convertirse en ciudades inteligentes, "que es el uso de la tecnología en las operaciones de la ciudad". No duda de que se trata de un desarrollo importante, pero asevera que estas ciudades deben plantearse un escenario más amplio, "atendiendo al significado y las implicaciones del cambio tecnológico para la ciudad en su conjunto, dentro de un panorama global".

Un smart green home

Hay empresas, como LG, que están promocionando un Smart Green Home. Esta es una vivienda que está equipada con paneles solares y baterías de almacenamiento e incluye la solución aerotermia Therma V, que permite climatizar y suministrar el agua caliente sanitaria. Dispone también de electrodomésticos de máxima eficiencia en su interior, todos a su vez conectados a la plataforma ThinQ y gestionables fácilmente por voz. La vivienda de LG es un claro ejemplo de que el autoabastecimiento doméstico, a través de energías limpias, es posible en nuestro país. El resultado de esta combinación de tecnologías es un consumo energético hasta un 90% inferior al de un hogar tradicional.

Un supercomputador de referencia mundial en barcelona

En Barcelona se encuentra el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), que es el centro líder de la supercomputación en España. Cuenta con el superordenador, con tecnología Lenovo, más potente del país y uno de los más potentes de Europa conocido con el nombre de MareNostrum. En el pasado mes de junio, la Comisión Europea anunció que este centro había sido elegido como sede para instalar una de las tres máquinas pre-exascala (superordenadores capaces de superar la barrera de los 150 petaflops, medida de la potencia de un ordenador) que prepara el proyecto EuroHPC. La Unión Europea podría llegar a invertir en este nuevo supercomputador cerca de 100 millones de euros, lo que sería la inversión más alta en una infraestructura de investigación en España. El MareNostrum 5, la evolución de su actual supercomputador, podría convertirse en una máquina proyectada para alcanzar una potencia pico de 200 petaflops, hasta 17 veces superior al actual (13,7 petaflops) y sería un referente a nivel mundial.

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