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Especial Recuperación Económica

La banca y las aseguradoras refuerzan su consideración de palanca económica

  • Además de facilitar la liquidez de empresas y particulares, las compañías del sector bancario y asegurador se esfuerzan por encontrar soluciones a los nuevos desafíos provocados por la pandemia. Así, su capacidad de innovación podrá ayudar a la recuperación
Madrid

No cabe duda de que la banca se ha visto, como el resto de los sectores empresariales, notablemente afectada por los efectos que ha traído consigo la pandemia de la Covid-19. Así, tal y como se recoge en el informe Impacto del Covid-19 en el sector financiero –elaborado por el Observatorio de Digitalización Financiera de Funcas (ODF-Funcas) y Finnovating–, seis de cada diez directivos de banca estiman (a pesar de la dificultad de establecer previsiones a medio plazo) que los ingresos del sector se reducirán entre el 10 por ciento y el 25 por ciento.

Ante esta situación, muchas son las voces que se han alzado en los últimos meses para subrayar la necesidad de apostar por la consolidación del sector bancario. Así lo han manifestado personalidades tan destacadas como el actual vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos; el economista Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España, o el presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), José Manuel Campa. Este último afirmó –el pasado 12 de octubre en una comparecencia ante la comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara– que "todavía no hemos dejado atrás lo más difícil y continuaremos nuestros esfuerzos de vigilancia". Campa añadía en su comparecencia que "la necesidad de abordar la sobrecapacidad, revisar los modelos de negocio y avanzar con la consolidación del sector bancario será cada vez más importante".

Precisamente, en este necesario proceso de consolidación bancaria, se enmarca la fusión –anunciada en septiembre–, que llevará a las españolas CaixaBank y Bankia a convertirse en la entidad más grande de España. La nueva compañía resultante, que seguirá operando bajo el nombre de CaixaBank, contará con activos superiores a los 660.000 millones de euros, una previsión de unos ahorros anuales de 770 millones de euros y la generación de nuevos ingresos por importe de 290 millones de euros.

En palabras del consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, esta operación "permitirá afrontar los desafíos de los próximos diez años con mayor escala, fortaleza financiera y rentabilidad, lo que redundará en mayor valor para nuestros accionistas, en más oportunidades para nuestros empleados, en un mejor servicio a nuestros clientes y en una mayor capacidad para apoyar la recuperación económica en España". Y es que, tal y como asegura el actual presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, esta fusión llega "en un momento en el que es más necesario que nunca crear entidades con tamaño crítico". De esta manera, se contribuye "a apoyar las necesidades de familias y empresas, y a reforzar la solidez del sistema financiero", añade Goirigolzarri.

A pesar de las dificultades a las que ha tenido que hacer frente el sector bancario en estos meses de pandemia, desde el principio de la misma ha llevado a cabo acciones para desahogar la economía de los trabajadores, las familias y los colectivos más vulnerables. Así lo señala el Banco de España en un comunicado, del cual se extrae que –respondiendo a las medidas aprobadas por el Gobierno, así como a acuerdos alcanzados entre los bancos y sus clientes– las entidades financieras de nuestro país han concedido 52.087 millones de euros en moratorias a los afectados por la propagación del Covid-19, facilitando liquidez a empresas y particulares. Tal y como informa el Banco de España esta cifra viene de las más de 1,35 millones de moratorias hipotecarias, no hipotecarias y sectoriales concedidas.

Cabe destacar, además, que la cancelación del pago de dividendos a sus accionistas, tal y como se solicitó en marzo desde el Banco Central Europeo (BCE), ha permitido a las entidades españolas retener casi 5.000 millones de euros, con el objetivo de aumentar su capacidad de absorber pérdidas y apoyar los préstamos a hogares, pequeñas empresas y corporaciones durante la pandemia.

Los retos que vienen

La consultora tecnológica Accenture asegura que "los bancos juegan un papel fundamental para ayudar a reducir el daño económico que se espera que esta crisis ocasione a las empresas". Así, en su informe Responding to Covid-19, señala cuatro áreas clave que las entidades financieras tendrán que tener en cuanta para "apoyar a sus clientes, reforzar sus negocios y organizaciones para emerger más fuertes de esta crisis y desempeñar un rol catalizador en la recuperación económica y social". Estas áreas son: gestión del crédito, reducción de ingresos, servicios de asesoramiento y ajustes del modelo operativo.

Accenture señala que –a causa de la reducción de los ingresos de los consumidores y las empresas– aumentará la morosidad y los bancos deberán, por ejemplo, "iniciar medidas de ampliación, refinanciación, periodos de carencias, suspensión o modificación de los créditos". Además, el distanciamiento social obliga a las entidades a reforzar las aplicaciones de la banca online, asegura la consultora. En este sentido, un reciente informe publicado por Funcas y Finnovating (V Barómetro de Innovación Financiera) señala que un 25 por ciento de los clientes bancarios afirma poder contratar más productos de forma digital que de forma presencial. Además, dichos clientes califican la atención remota de los bancos como muy satisfactoria.

Asegurar el futuro

Desde la Fundación Mapfre, a través de su su informe Panorama económico y sectorial 2020, se prevé que la crisis actual provocada por el Covid-19 motive un retroceso en las primas del sector asegurador español del -8,8 por ciento y del -7,4 por ciento, al igual que en las las dos crisis comprendidas entre 2007-2009 y 2011-2012. Entonces, este retroceso afectó especialmente "al negocio de Vida, pero también a los seguros de autos, multirriesgos industriales, responsabilidad civil, transportes (cascos y mercancías) y al seguro de crédito", explica el informe la Fundación. "Los datos correspondientes a los cinco primeros meses de 2020 (que incluyen los peores momentos del confinamiento) vienen a reproducir este comportamiento, siendo el ramo de autos el que está experimentando mayores retrocesos, superiores al -3 por ciento, frente a los cinco primeros meses de 2019", añade.

Se espera un mercado muy competitivo, donde la fijación de precios y la revisión de las políticas suscripción van a ser críticos para competir

Sin embargo, y a pesar de las dificultades, las aseguradoras tienen la oportunidad –al igual que las entidades bancarias– de demostrar el importante rol que desempeñan en nuestra sociedad, a la vez que contribuyen a la recuperación. Así lo aseguran desde PwC España, compañía que ha publicado un informe titulado Covid-19. Impacto en el sector asegurador. En dicho informe se señala la llegada de un mercado muy competitivo, donde la fijación de precios y la revisión de las políticas suscripción "van a ser críticos para competir y extender el perímetro del mercado al que se aspira".

En esta nueva y desafiante situación –añade el informe de la consultora PwC España–, aparece una oportunidad única para "ayudar a los asegurados y reforzar la percepción reputacional".

En esta línea, el pasado abril, más de un centenar de entidades aseguradoras aportaron un total de 38 millones de euros a un fondo solidario para proteger al personal sanitario de nuestro país. Con este dinero, la Asociación Empresarial del Seguro UNESPA ha suscrito un seguro de vida gratuito que cubre el fallecimiento por causa directa de la Covid-19, así como un subsidio para los que resulten hospitalizados. Aunque el seguro tenía una vigencia de medio año (hasta el 13 de septiembre), su vencimiento se ha extendido hasta el 31 de octubre, a causa de los nuevos rebrotes producidos.

Por otra parte, las más importantes aseguradoras de nuestro país han desplegado también iniciativas para colaborar con el tejido empresarial español, especialmente pymes y autónomos, afectados notablemente por la expansión de la pandemia. De esta manera, el sector asegurador se esfuerza por convertirse en palanca de la recuperación.

Ayudas a pymes y autónomos

Así, por ejemplo, Mutua Madrileña anunciaba el pasado 13 de abril (un mes después de la declaración, por parte del Gobierno, del primer Estado de Alarma causado por el Covid-19) su objetivo de destinar "hasta 25 millones de euros para ayudar a sus asegurados de auto y moto más afectados por la crisis a pagar este año el importe de su seguro; concretamente a los que pierdan su puesto de trabajo y a los autónomos que se vean obligados a cesar en su actividad".

Además, la aseguradora también ha destinado 20 millones de euros para ayudar a más de 1.700 de sus principales pymes proveedoras, con el objetivo de dotarlas de la liquidez necesaria para superar la crisis. Como explican desde la propia compañía "estas empresas son en su mayoría talleres, pequeñas empresas y autónomos que trabajan en la prestación de servicios para el automóvil y el hogar y suponen en conjunto cerca de 30.000 empleos directos e indirectos".

El apoyo a pymes y autónomos también ha sido una línea de actuación prioritaria para Mapfre durante los meses más duros de la pandemia. Como informan fuentes de la propia compañía, entre sus clientes se encuentran más de 742.000 profesionales de este tipo. Así, la aseguradora ha querido sacar adelante diferentes iniciativas dirigidas a este colectivo y ha descontado parte de las primas de seguros que tienen contratados estos profesionales, ha ofrecido la posibilidad de fraccionar los pagos de la mayoría de sus seguros sin intereses ni recargos y ha ampliado el periodo de pago de los recibos de los seguros, llegando hasta los 60 días.

Las entidades financieras, por su parte, han inyectado ya casi 99.000 millones de euros a empresas, pymes y autónomos a través de casi 800.000 préstamos avalados por el Instituto Oficial de Crédito (ICO), tal y como se conocía a finales de agosto. De estas operaciones, en torno al 98 por ciento corresponden a pequeñas y medianas empresas y profesionales por cuenta propia.

No cabe duda de que ayudar a pymes y autónomos (principal tejido empresarial de España, con la capacidad de generar casi el 65 por ciento del empleo total a nivel nacional) es una manera más que eficaz de contribuir a revitalizar la economía, tanto del presente como del futuro.

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