Especial medio ambiente

Un futuro brillante si se sabe acertar en la política adecuada

  • El medio ambiente y la transformación ecológica ofrecen a España una oportunidad histórica para liderar la economía verde
Amador G. Ayora, director de elEconomista

El medio ambiente y la transformación ecológica ofrecen a España una oportunidad histórica para liderar un ámbito que marcará el ritmo del crecimiento mundial durante las próximas décadas: la economía verde.

En medio de una crisis de características bíblicas, con una caída del PIB del 13 por ciento, hay una actividad que brilla con luz propia: la energética. Los otros dos motores son los sectores tecnológico y farmacéutico, pero España apenas cuenta con empresas nacionales, la mayoría de las inversiones y de la I+D es de sociedades extranjeras.

Hay una actividad que brilla con luz propia: la energética

En los últimos meses se anunciaron la friolera de 30.000 millones en la economía verde. Sin contar que sólo Iberdrola invertirá la friolera de 75.000 millones, la mitad de todo el dinero del Fondo de Recuperación y Resiliencia de la UE. En esta semana, otros dos pesos pesados del IBEX, Endesa y Repsol, darán a conocer su apuesta multimillonaria para los próximos años.

El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec) presentado por la vicepresidenta Teresa Ribera preveía una reducción del 23 por ciento de los gases de efecto invernadero de aquí a 2030, que se quedó obsoleto en sólo unos meses. Los nuevos objetivos de la UE elevan en casi diez puntos (32 por ciento) el recorte. Un interés especial tiene el desarrollo del hidrógeno verde, en la que España tiene unas condiciones idóneas para ser una referencia mundial. De nuevo, la apuesta de gigantes de la talla de Iberdrola ó Repsol aspira ya inversiones por 9.000 millones.

Un interés especial tiene el desarrollo del hidrógeno verde, en la que España tiene unas condiciones idóneas para ser una referencia mundial

El Fondo que Bruselas pondrá a disposición del Gobierno dedica casi un tercio de sus recursos al medio ambiente y servirá de apoyo para apuntalar estas inversiones. Hay áreas completas, como la edificación y remodelación de edificios, que deberían sufrir una transformación integral gracias a estos fondos. Un ámbito, el inmobilliario, creador de mano de obra, en la que las empresas españolas son también punteras.

Asimismo, es urgente ponerse al día en materia de agua y medio ambiente: canalizaciones adecuadas en ríos y arroyos, tratamiento de los residuos urbanos, etc. Está todo por hacer. Nuestro país está entre los que más sufrirá por el cambio climático por su proximidad al continente africano.

La transformación ecológica debería, en definitiva, servir para afianzar el nacimiento de una floreciente industria, pero sin descuidar la ya existente. Existe también el riesgo de producir una destrucción de empleo por intentar forzar la marcha en la adaptación de procesos industriales, que necesitan sus plazos de tiempo para actualizarse.

El futuro es brillante si se sabe escoger las actividades que hay que apoyar y las que requieren un trato diferente

Un caso paradigmático es la industria del automóvil, donde la demanda del sector para alargar los tiempos para la adopción del nuevo marco de emisiones WLTP es imprescindible para su supervivencia. Las 17 fábricas de automóviles ubicadas en nuestro país están especializadas en coches diesel ó gasolina, que sin ésta prórroga, se verían obligadas a acometer reestructuraciones de plantilla, sin que exista una alternativa de trabajo viable. El futuro es brillante, sí, pero si se sabe escoger las actividades que hay que apoyar y las que requieren un trato diferente.

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