Especial medio ambiente

Telefónica, tecnología que contribuye al cuidado del planeta

  • La compañía de telecomunicaciones ha logrado reducir sus emisiones de CO2 en un 50% a escala mundial. Tras este significativo avance y ante la emergencia climática, adelanta su objetivo de neutralidad de carbono al año 2025
Madrid

Telefónica es una compañía sensible a los nuevos retos que exige la sociedad actual. "Queremos hacer nuestro mundo más humano, conectando la vida de las personas", explican desde la compañía. "En Telefónica pensamos que son las personas las que dan sentido a la tecnología, y ofrecer conexiones de calidad es nuestra razón de ser. Conexiones que nos acercan. Conexiones seguras que podemos controlar. Conexiones que nos hacen más abiertos y que no dejan a nadie atrás".

Está claro que situar a las personas en el centro de la misión de la empresa implica inevitablemente cuidar el entorno en el que vivimos. Nuestro planeta demanda acciones urgentes para combatir el cambio climático, la escasez de agua, la contaminación de los océanos o la pérdida de biodiversidad. Y en su desarrollo, la tecnología más innovadora se puede convertir en uno de los principales aliados. Bien lo sabe Telefónica, que –con especial atención– centra su estrategia medioambiental en el avance hacia un modelo económico descarbonizado.

La Organización de las Naciones Unidas así lo advierte: la atmósfera terrestre necesita reducir sus niveles de dióxido de carbono (CO2) y de otros gases de efecto invernadero, que en 2019 aumentaron hasta niveles récord. Así, Telefónica, entre sus muchos objetivos, incluye también a la limitación del aumento global de la temperatura a 1,5 °C que, ya en 2015, los integrantes de la ONU ratificaron en el Acuerdo de París.

En esta línea, la operadora de telecomunicaciones presidida por José María Álvarez-Pallete ha adelantado su objetivo de cero emisiones netas en una secuencia que refuerza su compromiso con la sostenibilidad. En junio lo anticipó del año 2050 a 2030, y en el pasado mes de octubre dio un paso adicional para situar esa meta en el año 2025. Esta secuencia afianza la presencia de la compañía en la cabeza de la carrera por la neutralidad de carbono; un liderazgo que viene avalado por su inclusión en la Lista A de la prestigiosa organización internacional CDP, durante seis años consecutivos.

En 2019, Telefónica logró una reducción del 50% de sus emisiones de CO2 a escala mundial (respecto a 2015); siendo el 70% en sus principales mercados. De esta manera, la compañía avanza en el cumplimiento de su compromiso fijado para el año 2025. Es precisamente la solidez de este avance, sumado a la urgencia de la emergencia climática, lo que ha llevado a la compañía elevar su nivel de ambición, con metas siempre alineadas con el escenario de 1,5ºC y validadas por Science Based Targets initiative (SBTi). Y es que, tal y como afirma Álvarez-Pallete, "las compañías que no entiendan que el mundo está cambiando social, tecnológica y económicamente están destinadas a desaparecer. Las compañías que no asuman su responsabilidad en este nuevo mundo dejarán de ser relevantes en el corto plazo. Los directivos que no nos comprometamos con el largo plazo y la sostenibilidad no estaremos siendo responsables".

La contribución de las redes

Durante más de una década, Telefónica ha trabajado para tener la red de telecomunicaciones más eficiente del mercado desde el punto de vista de energía y carbono. Así, la compañía es 100% renovable en sus principales mercados (España, Brasil, Reino Unido y Alemania), lo que equivale al consumo medio anual de casi dos millones de hogares.

En cuanto renovables, cabe destacar también que la empresa incrementa paulatinamente las estaciones base de la red móvil que funcionan con este tipo de energía e instala paneles solares fotovoltaicos en las cubiertas de sus edificios para autoconsumo. Además, en su afán de hacer cada día un mejor uso de la energía, la compañía lleva a cabo –en el marco de su Programa de Eficiencia Energética– numerosas iniciativas en sus redes y oficinas que ya le han permitido reducir un 72% su consumo de energía por unidad de tráfico respecto al año 2015. De cara a 2025, la compañía espera que esta reducción alcance el 90%.

La estrategia de Telefónica pasa también por transformar su red con las tecnologías más avanzadas, extendiendo la fibra óptica –un 85% más eficiente que el cobre–. El cuidado del planeta también guía el diseño y la gestión la red 5G, hasta un 90% más eficiente que la 4G en términos de consumo de energía por unidad de tráfico (W/Mbps).

Fibra óptica

"Nuestra red siempre ha sido un activo diferencial. Por ella transcurre la vida de las personas y ha demostrado una fortaleza inigualable cuando más se la ha necesitado", señaló Álvarez-Pallete durante el anuncio del encendido de su red 5G, el pasado mes de septiembre.

Soluciones digitales para todos

Para resaltar los beneficios ambientales de sus soluciones, Telefónica ha lanzado el sello Eco Smart. Gracias a él las empresas de cualquier tamaño y sector –turismo, industria, logística y distribución, retail o banca– pueden elegir servicios de computación en la nube (cloud), Internet de las Cosas (IoT), big data e Inteligencia Artificial para reducir su consumo de energía y agua, disminuir sus emisiones de CO2 y potenciar la economía circular. Con este tipo de soluciones los clientes de Telefónica evitaron el año pasado la emisión de 2,3 millones de toneladas de CO2 y el objetivo es que para 2025 puedan evitar un total de cinco millones.

Con Eco Smart, las empresas usan la digitalización para mejorar su huella ambiental

La crisis generada por la Covid-19 está acelerando el proceso de digitalización y ha puesto en evidencia el beneficio de los servicios Eco Smart. Por ejemplo, las compañías y administraciones públicas que digitalizaron sus puestos de trabajo con Telefónica durante los tres meses del confinamiento evitaron la emisión de 2,2 millones de toneladas de CO2. El carbono ahorrado equivale a plantar un bosque de 36 millones de árboles y demuestra la capacidad de las nuevas tecnologías para acelerar la transición ecológica. Tal y como informan fuentes de Telefónica, todas las empresas, y muy especialmente las pymes, deben apoyarse en la digitalización, ya que puede ayudarles a incrementar su productividad entre un 15% y un 25% a la vez que apoyan el avance hacia una economía descarbonizada.

Sin duda, Telefónica sigue cumpliendo con su estrategia para construir una Nueva Telefónica. La Telefónica de los próximos 100 años, donde el compromiso con la sostenibilidad es sólido e inquebrantable.

Hace dos años, Telefónica sorprendió al mercado con un marco de financiación sostenible vinculado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas y alineado con los Principios de Bonos Verdes de ICMA 2018 (Asociación Internacional de los Mercados de Capitales). Desde entonces la operadora de telecomunicaciones ha avanzado con paso firme en su objetivo, logrando el reconocimiento de  los expertos e inversores. Más tarde, en enero de 2019, la compañía emitió el primer bono verde del sector por importe de 1.000 millones de euros. El libro de órdenes final se situó en los 5.200 millones. Cabe destacar el elevado interés de los inversores verdes, con una participación superior al 50%, lo que contribuyó a ampliar la base inversora. Y es que, en total, participaron más de 310 inversores, de los cuales más del 80% son internacionales. Con los fondos obtenidos, Telefónica financia desde entonces proyectos destinados a incrementar la eficiencia energética, gracias al proceso de transformación del cobre hacia la fibra óptica en España. Según el primer informe anual de seguimiento del bono, la iniciativa ha contribuido a reducir la huella de carbono en 36.045 toneladas de CO2 en el año 2019, equivalente al carbono capturado por 596.000 árboles. En el periodo comprendido entre los años 2016 y 2019, gracias al apagado de cientos de miles de elementos y al cierre de centenares de centrales de cobre, Telefónica ha ahorrado 346 GWh de energía con 93.297 tCO2 evitadas, correspondiente al carbono capturado por más de 1.543.000 árboles. Además, el cierre de centrales, con el reciclaje de todos los materiales, continúa. Un año después de esta primera emisión, en enero de 2020, Telefónica cerró con éxito la emisión del primer bono híbrido verde del sector de las telecomunicaciones a nivel mundial, por importe de 500 millones de euros y sin fecha de vencimiento. La demanda superó los 2.000 millones de euros, y con más de 200 órdenes, mayoritariamente de inversores internacionales. Los fondos obtenidos sirven para seguir aumentando la eficiencia energética de la compañía con la fibra, así como impulsar la autogeneración de energía renovable. Así, Telefónica está convirtiendo la cubierta de sus edificios en generadores de energía limpia y, en España, cuenta ya con tres instalaciones que le permiten autoabastecerse. Estos fondos contribuyen así con la estrategia de descarbonización de Telefónica y sus nuevos objetivos.

WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin