Especial medio ambiente

Repsol lidera la transición a un futuro de bajas emisiones

  • Optimiza la gestión del agua y los residuos
  • También busca reducir la carga contaminante de los vertidos
Foto: Archivo.

Repsol contribuye al desarrollo sostenible tratando de satisfacer la creciente demanda de energía de los ciudadanos, a la vez que maximiza sus impactos positivos y minimiza los negativos en el medioambiente a lo largo de su cadena de valor, por medio de un comportamiento ético y transparente.

La empresa energética hace suya la preocupación de la sociedad sobre la necesidad de cuidar el medio en el que vivimos. Así, persigue lograr el mínimo impacto de sus operaciones mediante una estrategia baja en emisiones, la optimización en la gestión del agua, la reducción de la carga contaminante de los vertidos, la correcta gestión de los residuos, la mejora en los sistemas de prevención y respuesta ante derrames, considerando la biodiversidad como un elemento clave. Su ambición, en materia de medioambiente, es la de ser protagonistas en la transición energética, fomentando la sostenibilidad y la eficiencia de sus procesos y productos.

Repsol minimiza las emisiones de sus operaciones por medio del empleo de las más modernas tecnologías y los estándares más exigentes

En el ámbito de la calidad del aire, Repsol trabaja para suministrar a la sociedad productos cada vez más sostenibles y desarrolla acciones para minimizar las emisiones de sus procesos productivos. Bajo este marco, la compañía promueve la sostenibilidad en el transporte y en el sector doméstico por medio de diferentes iniciativas, tales como la fabricación de gasolinas y gasóleos con bajo contenido en azufre y compuestos aromáticos; la apuesta por el AutoGas -un carburante respetuoso con el medio ambiente-; así como su colaboración y participación con plataformas punteras en herramientas digitales de movilidad (WeSmartPark y Drive-Smart) o con alternativas que promueven la movilidad eléctrica en las ciudades -IBIL, gestor de carga de vehículos eléctricos, y el proyecto Scutum de motos eléctricas-.

Por su parte, Repsol también minimiza las emisiones de sus operaciones por medio del empleo de las más modernas tecnologías y los estándares más exigentes para reducir las emisiones a la atmósfera. Asimismo, utiliza en sus centros industriales el gas natural como combustible para suministrar la energía que demandan nuestros procesos; reduce las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) procedentes de las actividades de generación de energía; y disminuye sus emisiones de Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs) a través de acciones de recuperación de vapores y la utilización de tecnologías de detección y reparación de fugas (LDAR).

En lo relativo a los recursos hídricos, Repsol lleva a cabo una gestión sostenible del agua mediante la búsqueda continua de soluciones para garantizar su uso responsable, preservar su calidad y avanzar hacia un modelo de economía circular. El agua es un recurso estratégico para Repsol y como compañía está comprometida con reducir la demanda de este recurso y minimizar su impacto.

Respeto a la biodiversidad

También en esta línea, Repsol se compromete a mitigar los potenciales impactos sobre la biodiversidad y los recursos que ésta proporciona. Bajo este paraguas, desarrolla planes de acción en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Noruega, Perú, Venezuela y también en España. Algunos de los más destacados son, por ejemplo, su apoyo a proyectos e instituciones brasileñas para proteger la biodiversidad marina, o el desarrollo en nuestro país de un proyecto offshore I+D+i para mejorar el conocimiento de la acústica submarina y una guía de buenas prácticas para el monitoreo de los hábitats bentónicos.

Su estrategia se centra en reducir la producción de gases de efecto invernadero, optimizar la gestión del agua y los residuos, reducir la carga contaminante de los vertidos, y mejorar los sistemas de prevención

Por su parte, en lo relativo a la gestión de los residuos, Repsol se esfuerza por mejorarla a lo largo de todo el ciclo de vida de sus procesos y trabaja en el desarrollo de una estrategia en economía circular. Así, por medio de diferentes acciones, la energética persigue el objetivo de minimizar su impacto en el medioambiente: la reducción de la peligrosidad, reduciendo el volumen de residuos considerados como peligrosos; el respeto de la jerarquía de residuos de la Directiva de Residuos; la elaboración de un mapa extendido de residuos que mide su desempeño en gestión de residuos año a año; y el establecimiento de varias líneas de trabajo asociadas al paquete de medidas de Economía Circular definido por la Comisión Europea.

También en el ámbito de los derrames, Repsol aplica tecnologías pioneras para detectar, gestionar y dar respuestas a estas situaciones. De hecho, ha desarrollado -a través de Repsol Technology Lab, en colaboración con Indra- el sistema Heads (Hydrocarbon Early Automatic Detection System), una tecnología pionera capaz de detectar hidrocarburos en el mar de forma automática con un tiempo de respuesta inferior a dos minutos.

Contribución a los ODS

Desde Repsol apoyan la Agenda 2030 de la ONU para el Desarrollo Sostenible y están convencidos de que las empresas energéticas pueden desempeñar un papel clave para impulsar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Con el fin de focalizarse en aquellos en los que pueden maximizar su contribución, la empresa ha priorizado los más relevantes: en primer lugar, el ODS7 (Energía accesible y no contaminante), ODS8 (Trabajo decente y crecimiento económico) y ODS13 (Acción por el clima), y en segundo lugar, los ODS6 (Agua limpia y saneamiento), ODS9 (Industria, innovación e infraestructuras) y ODS12 (Producción y consumo responsables).

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