Energía

La sequía obligará a parar por primera vez en su historia la mayor central hidroeléctrica de Endesa

  • Endesa tendrá que parar la central este mismo mes si sigue el tiempo cálido
  • Este octubre ha sido el más caluroso en seis décadas y escaso en lluvia
  • Las reservas hídricas están a menos de un tercio de su capacidad
El embalse de Mequinenza en Zaragoza. Foto: Bloomberg.

La sequía va a obligar a parar la mayor planta hidroeléctrica de Endesa en España. El mes pasado ha sido el octubre más cálido desde que hay registros y el cuarto más seco. Si la situación continúa, la energética tendrá que cerrar su central de Mequinenza, en la provincia de Zaragoza, como explica la compañía a elEconomista.es. Sería la primera vez en la historia que la instalación interrumpe su actividad por este motivo, la falta de agua.

Fuentes de Endesa explican que la capacidad de esa instalación es de 1.530 hectómetros cúbicos y, actualmente, se encuentra en los 320 hectómetros cúbicos, prácticamente una quinta parte de su volumen total. Un nivel "limite" que supone que, si las condiciones climatológicas se mantienen anormalmente cálidas, la central tendrá que cerrar. Estas instalaciones no pueden operar cuando las reservas son tan bajas.

Habitualmente, las centrales hidroeléctricas paran por mantenimiento (como también ocurre, por ejemplo, con las nucleares). Sin embargo, el cierre por falta de agua es excepcional y, en Mequinenza, sería la primera vez que eso ocurre desde su apertura en 1966. Endesa detalla que, si no llueve, tendrán que detener la actividad este mismo mes.

El octubre pasado ha sido un mes "extremadamente" cálido, con la mayor temperatura de la serie histórica, según el ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico. Es decir, ha sido el mes de octubre de más calor en seis décadas, desde 1961. Entonces, el termómetro ha marcado de media los 18 grados centígrados, 3,6 grados por encima de lo normal. Además, este octubre ha sido el cuarto mes de octubre más seco desde que hay registros.

Esta situación no solo pone en peligro la actividad de la central hidroeléctrica de Endesa en la provincia de Zaragoza, sino que amenaza la capacidad del resto de instalaciones de la península ibérica.

Las reservas hídricas en España están al 32,2% de su capacidad, según los datos semanales del ministerio. Eso implica que los embalses almacenan actualmente 18.038 hectómetros cúbicos de agua. En la misma semana de hace un año, la cifra sobrepasaba los 21.800 hectómetros cúbicos. Si se mira más atrás, los niveles quedan muy lejos de la media de la última década, con una capacidad de casi el 50%.

El 12% de la generación eléctrica de España procede de la energía hidráulica, según los datos de 2021 del operador del mercado, Red Eléctrica. Eso implica que los embalses son una parte fundamental en la obtención de electricidad y tienen un peso relevante en las renovables, que dan lugar a casi la mitad de la luz en nuestro país. Por otra parte, la sequía solo agrava la crisis energética en la que está sumida Europa.

A nivel global, los países intentan encontrar soluciones y acuerdos contra el cambio climático en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP27), que se está celebrando desde ayer domingo. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acudido este lunes a la cumbre en Egipto. Los países se reúnen con el objetivo de reducir las emisiones de dióxido de carbono e intentar frenar el calentamiento del planeta. Una de sus consecuencias es la sequía, un problema que afecta a la infraestructura energética española y a la europea.

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