Empresas y finanzas

Diez 'agujeros' de Bankia que el Banco de España conocía

  • Admiten que el banco carecía de provisiones y podía sufrir problemas de viabilidad
  • Permitieron la salida a bolsa y 400.000 ahorradores perdieron su inversión
Rodrigo Rato, expresidente de Bankia, el día del debut bursátil de la entidad. Foto: Nacho Martín
Madrid

El paseíllo por el juicio de Bankia de los que fueron los máximos responsables del Banco de España ha dejado latente que muchos de los primeros espadas del organismo supervisor fueron conscientes (y en distintos momentos) del riesgo que supuso en julio de 2011 sacar a bolsa la entidad que entonces presidía Rodrigo Rato. Sus declaraciones asumiendo que en ocasiones conocieron las alertas que avisaban de la inviabilidad de la entidad, la carencia de provisiones, la posible falsedad de las cuentas o la posibilidad de que se torciera el plan de negocio del banco contrastan con la decisión judicial de dejar fuera de la investigación el papel que tuvo el Banco de España en el debut bursátil de la entidad.

Todos y cada uno de los inspectores, exjefes de inspección, exdirectores de departamentos, o incluso el exgobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, o el exsubgobernador, Javier Aríztegui, acudieron a declarar en calidad de meros testigos de los hechos, pese a reconocer que ya entonces atisbaron las vulnerabilidades de Bankia. El juicio solo procesa a los exconsejeros del banco y su matriz BFA, a la firma auditora Deloitte o al socio de la misma, Francisco Celma. Rato se enfrenta a la mayor petición de pena de cárcel, cinco años, por falsedad contable y estafa a los inversores.

Las cuentas no reflejaban la imagen fiel

La presunta falsedad de las cuentas con las que Bankia salió a bolsa es uno de los principales delitos que la Audiencia Nacional juzga en la actualidad, siete años después del debut en el parqué madrileño.

Ningún exjefe de la institución supervisora está siendo procesado en el juicio

El que fue director de la división de normativa contable del Banco de España, Jorge Pérez, reconoció ante el tribunal que, días antes del estreno bursátil, avisó a su superior, entonces José María Roldán, actual presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), de que el folleto de emisión no mostraba la imagen fiel del banco. Pérez advirtió de que se estaba ofreciendo un precio de salida a bolsa con un descuento del 70% en la acción que contradecía los estados financieros del banco. "El descuento era una exageración y ponía en cuestión la veracidad de las cuentas", dijo.

Faltaban provisiones y se pidió ocultarlo

Pedro González, el que fue director del Departamento de Supervisión I del Banco de España, encargado de vigilar Bankia, admitió en el juicio que "fue un error" no incluir en los informes oficiales que se remitían a la comisión ejecutiva del órgano supervisor (el que toma las principales decisiones) que Bankia necesitaba realizar más provisiones, evidenciando con sus palabras que eran conscientes de que la entidad necesitaba más fondos. Sin embargo, el inspector de Bankia, José Antonio Casaus, aseguró en el juicio que su jefe, Pedro Comín, por debajo de González, le pidió que "suavizara" en dicho informe la falta de dotaciones que tenía el banco.

Salió al mercado "con riesgos"

"Cuanto más bajo fuera el descuento que Bankia aplicase a su acción, más riesgo corría su matriz BFA. ¿Esto a BFA le podía suponer un problema de futuro? Hombre, éramos conscientes y efectivamente salió a un precio relativamente bajo". Así reconoció en el juicio el que fue subgobernador del Banco de España, Javier Aríztegui, que el supervisor era consciente de que existía un riesgo en la salida a bolsa.

Hubo alarmas sobre su inviabilidad

Del mismo modo, el exdirector del Departamento supervisor que vigilaba Bankia, Pedro González, aseguró en el juicio que conoció los avisos que le hicieron los inspectores sobre que Bankia era "inviable" y si salía a bolsa iba a tener que ser nacionalizada. No obstante, González admite que desoyó estas alarmas porque, a su juicio, los inspectores estaban actuando como "visionarios" y solo eran "opiniones".

"Desviaciones" en el plan de negocio

Los exresponsables del Ban-co de España han manifestado ante la Audiencia Na-cional que tenían dudas del plan de negocio de Bankia, pero, a pesar de ello, permitieron que el banco saliera a bolsa. Cabe destacar que el 60% de las acciones que se emitieron se colocaron a clientes minoristas que diez meses después perdieron el 60% del valor de su inversión.

Los ex altos cargos recibieron avisos constantes entre 2010 y 2012 de los peligros del banco

La otra parte de los títulos se vendió a inversores insitucionales. El ex director general del organismo, Jerónimo Martínez Tello, aseguró en su declaración que los inspectores alertaron de estas desviaciones, aunque según dijo, "se necesitaba tiempo" para ver cómo evolucionaba la entidad.

Las pérdidas daban mala imagen

El Banco de España permitió a Bankia, la entidad surgida de la fusión fría (SIP) de siete cajas de ahorro, cargar pérdidas contra reservas para su constitución, evitando así que los resultados del nuevo banco a cierre de 2010 reflejaran números rojos. El jefe del departamento de Supervisión I del organismo, Pedro González, aseveró ante el tribunal que si el banco hubiera tenido pérdidas habría supuesto un problema reputacional. Sin embargo, el hecho de que el banco siguiera dando beneficios permitió que los gestores del mismo se repartieran bonus por los resultados de dicho ejercicio de 150 millones de euros, pese a haber registrado 7.619 millones de euros en pérdidas contra el patrimonio del banco.

La nacionalización ya era una opción

El organismo supervisor bancario pidió a Bankia que incluyera la nacionalización de la entidad como una de las opciones para recapitalizarse. Las otras dos alternativas pasaban por vender el banco a un inversor extranjero o salir a bolsa, como inicialmente ocurrió. "Bankia tenía confianza de que íbamos a aprobar su plan de recapitalización porque este tercer punto decía, si no te vale todo, te nacionalizo", explicó el director general de Supervisión, Jerónimo Martínez Tello. No obstante, haber elegido esta opción como la primera habría supuesto un cambio de gobierno en la entidad, perdiendo su poder los entonces gestores de la misma. Finalmente, el banco cayó a mediados de 2012 y necesitó una inyección de dinero público de 23.000 millones de euros. A marzo de este año, la entidad ya ha devuelto en torno a 3.100 millones de euros, casi un 13% del dinero que recibió.

Presiones a empresas para comprar títulos

Mientras que Martínez Tello negó ante el juez que el Banco de España no presionó a grandes entidades españolas para que acudieran a la salida a bolsa de Bankia, el expresidente de CaixaBank, Isidro Fainé, y el de BBVA, Francisco González, aseguraron lo contrario en el tribunal. Fainé relató que recibió una llamada de Martínez Tello instándole a comprar títulos de la entidad que entonces presidía Rodrigo Rato e invirtió 100 millones de euros. González, por el contrario, declaró que no participó en la operación a pesar de las presiones, asegurando que "hubo infinidad de llamadas" desde todas las esferas, incluido el Banco de España.

Merma en la supervisión

El exgobernador de la institución, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, señaló que en el caso de Bankia "las cosas no se hicieron al estilo del Banco de España", sino siguiendo la corriente del Gobierno socialista de entonces. "El Banco no autoriza la salida a bolsa de la entidad, lo que hace es no oponerse", dijo. Además, el antiguo gobernador trató de sacudirse responsabilidad ante el tribunal y limitó su papel en el caso Bankia a "dos cosillas".

El organismo quiso asegurar el éxito de la operación y pidió a las entidades cubrir la oferta

Según Fernández Ordóñez, lo único que hizo fue reunirse en 2010 con José Luis Olivas, entonces presidente de Bancaja, para convencerle de que se sumara a la fusión de las otras siete cajas que iban a conformar Bankia y, una vez logrado, aprobar la integración.

Avisos constantes de 'problemas a la vista'

"Charletas", "visionarios", "cálculos básicos", "sin rigor" u "opiniones no reflexionadas". Los distintos exdirectivos del organismo tacharon así los constantes avisos que recibieron de los inspectores que vigilaron la constitución del SIP (fusión fría de las cajas que conformaron Bankia), los planes de salida a bolsa y su posterior desarrollo.

El Banco de España siempre se ha escudado en que estas alarmas eran meras opiniones que nunca se reflejaron de forma oficial en los informes que se dirigían a la comisión ejecutiva de la institución y que el banco cayó por la virulencia de la segunda recesión que vivió España en 2012. Sin embargo, todas las alertas se materializaron.

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comentariosforum3

responsabilidades?
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Ah no que son banqueros y los gobernadores son intocables...

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#1
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uy, que pequeñita la noticia del Zombie, "eso lo llevaba mi marido"

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#2
Sorp
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M.A.F.O. si las leyes fuesen iguales para todos los ciudadanos, vd. estaria ahora mismo en la carcel a cadena perpetua. Esto es de juzgado de guardia

Puntuación 0
#3