Empresas y finanzas

La logística impulsa los puntos de conveniencia y el vehículo eléctrico

  • El sector señala que es insostenible entregar todo a domilicio

Un estudio realizado por Privalia señala que el 51% de los españoles prefiere realizar sus compras por Internet. En su mayoría zapatos, vestidos y accesorios, que los usuarios buscan recibir directamente en sus domicilios u oficinas tras adquirirlos en las distintas páginas web. Los últimos datos de la CNMC muestran que el comercio online está creciendo por encima del 20% anual y que en 2019 superará con creces los 40.000 millones de facturación, un auge que está sometiendo a la logística a un rápido proceso de transformación y que obliga a las compañías a adaptarse e invertir en tecnología para hacer más entregas en menos tiempo y con menos vehículos. "Hace cinco años se repartían 125.000 paquetes al día y hoy la cifra supera los 1,25 millones de envíos, y esto está en progresión geométrica, por lo que tenemos que innovar mucho, aprender mucho y adaptarnos a las preocupaciones que han aparecido entre los ciudadanos, como la sostenibilidad, el medio ambiente y la movilidad", explicó Pere Navarro, delegado especial del Estado en el Consorci de la Zona Franca de Barcelona y del salón eDelivery Barcelona Expo & Congress de comercio online.

Y es que, tal y como coincidieron en señalar directivos de DHL, Correos, Celeritas, Global Faraday, Ulabox, PAACK y el Consorci de la Zona Franca durante el observatorio La importancia de la tecnología y la sostenibilidad en las entregas del e-commerce y el retail organizado por elEconomista, el auge de la logística, además de nuevas oportunidades de negocio, ha generado una serie de retos que las compañías deben enfrentar para asegurar su rentabilidad, reducir las emisiones y mejorar la experiencia cliente.

"La entrega es una parte muy importante de la compra y si el repartidor no cumple los estándares de calidad que se espera se pueden perder ventas. El 60% de la gente que tiene una experiencia positiva en la entrega con un retailer, repite la compra", aseguró Josep Ballester, Business Intelligence Manager de PAACK. Así, los retos que enfrenta el sector pivotan sobre cuatro ejes: reducir las entregas fallidas, que solo en Cataluña suponen el 23% de los envíos; optimizar rutas y procesos, mejorar los márgenes y reducir el impacto medioambiental de su actividad con el uso de nuevas tecnologías en el transporte y de embalajes retornables.

"La inversión en tecnología es muy importante porque estamos en un entorno muy cambiante y hay que adaptarse a lo que el mercado va demandando. El crecimiento del e-commerce y de las entregas particulares suponen un reto importante para las empresas de transporte y la logística en general al que hay que hacer frente con soluciones variadas que den la posibilidad de elegir al cliente final y permitan optimizar las rutas y las cargas para evitar kilómetros en vacío", explicó José Miguel Perlado, director de Ingeniería de DHL Express Spain.

"El objetivo es hacerle la vida fácil al repartidor y al que recibe el paquete, teniendo en cuenta que siempre el cliente es el que manda y que el objetivo es entregar en tiempo y forma. El e-commerce es importantísimo y en esa coctelera hay que tener en cuenta que hay que ser respetuoso con el medio ambiente, por lo que hay que repartir bien pero no a cualquier precio", apuntó por su parte Susana Cuervo, subdirectora de Organización, Eficiencia y Sostenibilidad de Correos. En este punto, Cuervo asegura que en la empresa postal se está "exigiendo" incorporar flotas sostenibles, ser muy conscientes del tipo de energía que usan y realizar una buena política de gestión de residuos. Una política que no implica que todos los vehículos sean eléctricos o cero emisiones. "Está claro que los repartos en el centro de las ciudades tienen que ser 100% eléctricos, pero el planteamiento de Correos es tener un mix de flota con GNL, GNC y diésel. Hay que probar todas las tecnologías y usarlas en función de las necesidades del servicio y de si hay infraestructura", sentenció Cuervo.

Problemas con el eléctrico

Pese a que la filosofía de Correos pasa por usar tecnología eléctrica en las zonas urbanas, a que DHL se ha puesto un objetivo de cero emisiones a 2050 y a la guerra al diésel desatada por el Ejecutivo y los gobiernos locales, la implantación de este tipo de vehículos en el sector y, sobre todo, en la última milla, es uno de los grandes retos del mismo. Y es que, más allá de la falta de infraestructura para recargar los vehículos, la red de autónomos que conforma el sector, unido a los elevados precios de los coches y los estrechos márgenes, hace imposible que esta tecnología llegue al centro de las ciudades. "Hacer el transporte de última milla con vehículo eléctrico de momento es una utopía", sentencia en este sentido Víctor Puig, director de proyectos y ventas de Global Faraday, una empresa que trabaja para ofrecer soluciones para implantar en las flotas vehículos ecológicos.

"En los últimos 15 años hemos tratado de introducir furgonetas eléctricas o vehículos transformados en el sector del e-commerce y en el reparto de la última milla y ha sido absolutamente imposible, porque la mayoría de las grandes empresas no son propietarias de los medios de transporte. Subcontratan el servicio y ahí tienes a un autónomo, con unos márgenes muy justos, al que no convencerás nunca de comprar una Kangoo de 32.000 euros en vez de una de 14.000 euros. MRW intentó que sus franquiciados compraran vehículos eléctricos financiándoles, pero el margen que tienen es tan pequeño, que no se lo quieren jugar en un coche de este tipo", radiografió el directivo.

Ricardo Ribes, director de operaciones del supermercado online Ulabox, respalda la tesis de Víctor Puig al reconocer que su "pata de sostenibilidad" se centra en reducir el número de vehículos que introducen en la ciudad a base de cruzar sus rutas, y no en introducir medios de transporte más sostenibles que minimicen las emisiones. "Víctor lo ha dicho muy bien, al final es un tema de costes, porque nosotros somos una empresa pequeña y ese tipo de inversiones no nos las podemos permitir", asegura.

En este sentido, Ribes puso el foco sobre la importancia de empezar a cobrar al cliente lo que cuesta llevar los productos a sus casa para que las empresas dispongan de los recursos necesarios para poder renovar las flotas por otras más sostenibles. "Nos centramos en la parte tecnológica para que los costes de la entrega sean lo menor posible. Muchas veces el cliente no está pagando la fiesta y no es una fiesta barata. Las empresas nos tenemos que organizar y generar distintos formatos de entrega y asignarles a cada uno su valor. Hay un coste ahí que asumimos las empresas de transporte y los retailers que no es asumible", planteó así el directivo de Ulabox.

Un diagnóstico con el que coincidió Javier Valero, director general de Celeritas, que, en esta línea, aboga por la implantación de puntos de entrega accesibles las 24 horas en vez de seguir apostando por la entrega a domicilio como un elemento de marketing. "La explosión del comercio electrónico ha hecho que todo el mundo se quede en casa esperando el paquete y eso es algo que no es sostenible en el tiempo por muchos motivos, como el medioambiental. A su vez, el coste de llevarlo a domicilio no lo podemos mantener las compañías de logística o retailers y el precio va a subir de una manera u otra. Hay que cambiar el proceso y en vez de llevarlo a las manos del cliente, utilizar tiendas, puntos de conveniencia o lockers", señaló.

El uso los puntos de conveniencia o las tiendas para realizar las entregas de las compras online lleva años promoviéndose desde las empresas del sector como la herramienta clave para eliminar las entregas fallidas y mejorar los márgenes de los operadores. A nivel nacional hay un 15% de entregas fallidas que generan unos altos costes a la empresas por tener que repetir el envío, mientras que con el sistema de lockers (taquillas) se reduce al 1%. En Alemania ya hay 60.000 puntos de recogida y el 60% de las entregas se realiza a través de estas redes, una tendencia que no termina de arraigar en España.

En este punto, Pere Navarro defendió las tiendas como punto de entrega y de contacto entre el mundo físico y el digital como la vía para que puedan sobrevivir al auge del comercio online. "Las tiendas en las calles son un elemento de seguridad y de vida. Hay que ver cómo se compatibilizan para que sigan existiendo", señaló.

Dentro de los cambios de estrategia para hacer más eficiente el reparto se encuentra la creación de microhubs urbanos, que el sector lleva tiempo tratando de impulsar con mucha dificultad por las reticencias de las compañías a compartir información, por la falta de volumen y por los elevados costes de transformar los espacios. "Hay una gran demanda de espacios dentro de las ciudades y los parkings son un buen sitio para hacer microhubs, es decir, para crear un almacén que sirva de parada antes de la última milla", explicó Navarro, que insistió a su vez en que los aparcamientos subterráneos van a tener que transformarse, ya que el modelo de una persona, un coche está acabando. "Es fundamental crear almacenes de última milla donde vamos a entregar masivamente con vehículos nodriza y luego desde ahí saldrán andarines o vehículos", apuntó Valero. Otro punto sobre el que trabaja la industria para optimizar las rutas es conseguir que el paquete hable y se pueda comunicar con el cliente y el repartidor para poder cambiar su itinerario en pleno viaje. "Lo que decimos es que el paquete hable, que le diga al cliente dónde está y le pregunte dónde tiene que ir. Que si sobre la marcha la persona sabe que no estará en casa, que pueda avisar y modificar la dirección o elegir que se lo lleven a un locker", dijo Cuervo.

Entregas pactadas

De momento, hay empresas como PAACK que apuestan por las entregas pactadas. "Nos centramos sobre todo en entregas programadas para buscar que el cliente esté allí y reducir ese porcentaje de entregas fallidas que afectan a toda la industria", explicó Ballestero, que defendió a su vez que la entrega a domicilio es una parte fundamental de la compra online y que hay que "adaptarse a todos los tipos de clientes y necesidades". Todos estos retos se van a analizar en el eDelivery Barcelona Expo & Congress organizado por el Consorci de la Zona Franca. "La sostenibilidad del e-commerce, la robotización de la última milla y el surgimiento de los microhubs son temas sobre los que se va a trabajar y discutir para encontrar soluciones y analizar las experiencias de los distintos actores", explicó Blanca Sorigué, directora general del Consorci.

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