Empresas y finanzas

Openbank: "Estudiamos desembarcar en varios países europeos, como Alemania, Francia o Italia"

Ezequiel Szafir, consejero delegado de Openbank.

Openbank progresa en su plan de crecimiento internacional. A pesar de la crisis en Argentina, el banco digital del Grupo Santander mantiene su proyecto de expansión; con la vista puesta en distintas geografías; entre ellas, algunos de los países en los que está presente la entidad presidida por Ana Botín.

El calendario concreto, no obstante, está pendiente de lo que dicten los bancos centrales, pero Ezequiel Szafir, su consejero delegado, reconoce que se estudian opciones como Alemania, Francia o Italia.

¿Ha cambiado la crisis de la economía argentina su proyecto de comenzar a operar en el país?

No. A diferencia de otro tipo de inversores que busca rentabilidad a corto plazo, Grupo Santander es un inversor industrial que está en banca para quedarse. Argentina ha tenido una crisis de confianza, pero para nosotros es un proyecto de largo plazo. De hecho, el mismo día que el peso sufría su mayor caída, nosotros contratamos a un ejecutivo para el área tecnológica. Este movimiento demuestra nuestra clara apuesta por el país.

¿Será un banco espejo al español?

En Argentina queremos hacer un banco que complemente la oferta del Santander. Y nos da muchas oportunidades. Así, en Iberoamérica contamos con varias posibilidades. Podemos poner en marcha un banco urbano, como el que tenemos en España, con las aplicaciones más avanzadas, como el robo advisor y, a la vez, ofrecer servicios enfocados a la inclusión financiera, en línea con el modelo de Santander en México. En este campo, por ejemplo, podemos comercializar tarjetas prepago, que son adecuadas para clientes con bajos conocimientos financieros. El problema de las tarjetas de crédito o los descubiertos es que, aunque en Europa sean conceptos asumidos, conllevan unos riesgos financieros.

¿Qué otros países tienen en radar?

Miramos todos los países en los que está el grupo. Argentina fue el primero, porque el banco central actuó con agilidad y por la elevada tasa de acceso a Internet. En Europa, estamos estudiando operar en Francia, Alemania o, por ejemplo, Italia. En ellos, valoramos si entrar con licencia bancaria, que es lo que preferimos porque nos diferencia claramente de los pseudobancos, o bien recurrir al pasaporte europeo.

¿En cuántos mercados estarán implementados en cinco años?

No hemos fijado un objetivo. Dependerá de la velocidad con la que los bancos centrales nos otorguen la licencia bancaria, pero estoy convencido de que en 2020 ya seremos una marca internacional.

Usted formó parte de Amazon, ¿cree que la banca está preparada para la irrupción en su negocio de los gigantes de Internet?

Pienso que habrá algunos bancos muy preparados y otros poco, pero creo que Banco Santander es uno de los que más está haciendo e invirtiendo. Por ejemplo, Openbank es un centro de investigación y desarrollo de tecnología para el conjunto del grupo y mucho de lo que nosotros hacemos, como la utilización de inteligencia artificial, es hoy todavía un gran misterio para muchos grandes grupos financieros del mundo. Para Grupo Santander, Openbank es un banco de innovación y de punta de lanza. Busque una entidad digital en el mundo que tenga una oferta como la nuestra.

Tras el escándalo por la fuga de datos de Facebook, Ana Botín lanzó el mensaje de que la banca siempre ha sabido preservar los datos de los clientes...

Es un punto clave. La banca lleva muchísimos años teniendo los datos de sus clientes y nunca los ha vendido. Pero otros sectores lo que hacen es vivir de los datos y son su fuente de ingresos; algo que no sucede en el sector financiero. Como se dice, si todo es gratis: el producto eres tú. Nosotros, por ejemplo, hemos diseñado una herramienta donde los clientes pueden guardar sus contraseñas, pero lo hemos alojado en un lugar al que el banco no tiene acceso. Esto es el ADN de la banca frente al resto. Podemos discutir en quién va a hacer qué en la era digital, pero mi dinero lo tendré siempre en un banco.

¿También comparte la opinión de la presidenta del Santander de que la Directiva PSD2, que el Gobierno español acaba de trasponer y que abre a terceros los datos de la banca, es asimétrica?

Espero que la Directiva vaya evolucionando porque, efectivamente, ha creado unas asimetrías, incluso exageradas, de las que quienes se benefician no son las fintech. Si una gran empresa tiene acceso a mis datos, también debería permitir que yo pudiera consultar los suyos. Es extraño que sea obligatorio para la banca, pero no para otros sectores, y esto es una asimetría tan obvia que estoy convencido de que lo van a corregir. La banca es una gran amiga de las fintech. Si Openbank es el centro de desarrollo de tecnología para el Grupo Santander, las fintech son el centro de desarrollo tecnológico mundial de la banca.

¿Están trabajando con Europa para tratar de cambiar el modelo? ¿Qué cambios cree que serían positivos para el sector?

Sí, se trabaja, pero a veces los tiempos son lentos. Europa debería apostar por un sector bancario que sea muy fuerte; e igual más fuerte que el de EEUU y Asia, pero no lo está haciendo. Y ésta es otra asimetría importante. Hoy por hoy, los bancos americanos y los bancos asiáticos están sujetos a una legislación que les permite hacer cosas prohibidas para las entidades europeas. Esta diferencia no es buena ni para la economía, ni tampoco para el consumidor. Como punto de inicio, sería positivo que pudiéramos invertir en tecnología sin que nos consuma capital, como sucede en Norteamérica. Estamos destinando miles de millones a ello.

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