Empresas y finanzas

Ryanair pierde 5.000 millones en bolsa, arrastrada por las huelgas del último año

  • El anuncio de una nueva huelga amenaza la cotización de la línea aérea

Las paros y cancelaciones de vuelos en la aerolínea irlandesa Ryanair vivirán un episodio más esta semana. La huelga convocada para el 28 de septiembre afectará a cinco países, después de que finalmente el personal de cabina de Bélgica se haya sumado a los paros convocados en España, Portugal, Italia y Holanda tras rechazar la propuesta de aceptar la normativa laboral belga a partir de 2020 para aquellos trabajadores que estuviesen contratados. En España, una jueza ya ha dictaminado que la justicia española es competente para examinar el modelo laboral.

La del próximo viernes será la séptima huelga de la aerolínea irlandesa en un año. Los parones sufridos en los últimos tiempos han repercutido negativamente en la cotización en Bolsa de la compañía, que ha perdido cerca de 5.000 millones de euros en este periodo.

La capitalización de Ryanair se ha visto afectada por un último año en el que las cancelaciones de vuelos se han precipitado por diversos motivos. Si bien es cierto que los problemas con las vacaciones de los pilotos o la falta de personal han provocado cancelaciones a lo largo del año, la huelga de controladores, pilotos y TCP (Tripulantes de cabina) emerge como el principal motivo que ha lastrado la cotización de la línea aérea.

Demasiados parones

En octubre se produjeron huelgas de controladores en Francia, cancelando 344 vuelos y afectando a 58.500 pasajeros; entre abril y junio fueron 2.500 los vuelos cancelados por la huelga de controlados en el país galo y la huelga de TCP en Portugal, por la que se vieron afectados cerca de 450.000 pasajeros; la huelga de TCP en Italia, España, Bélgica y Portugal convocada para los días 25 y 26 de julio provocó la cancelación de 807 vuelos y afectó a cerca de 153.000 personas; y las efectuadas el pasado mes los días 3 y 10 de agosto en Bélgica, Suecia, Alemania e Irlanda se saldó con 550 vuelos cancelados y 100.000 pasajeros afectados.

Estos parones aéreos, junto con los producidos por los problemas de vacaciones de los pilotos o la falta de personal dispara la cifra de vuelos cancelados en el último año hasta 24.560, habiendo hecho que la compañía disponga en la actualidad de 15.468 millones de euros, casi 5.000 menos que los 19.566 que presentaba entonces. Esta vez la huelga ha sido convocada por tripulantes de cabina de la compañía, quienes piden que se les deje de aplicar la legislación laboral irlandesa.

La petición de que se aplique la legislación local de cada país es una de las principales razones que han propiciado la continuidad de los paros. Por ello, Magdalena Valerio, ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social se refirió la semana pasada a la situación de la aerolínea en España afirmando que "espera" que se pueda llegar a un acuerdo y que Ryanair "acepte las directrices" a la hora de aplicar la legislación laboral española, después de que la Comisión Europea instara a la aerolínea a someterse a las legislaciones de los países en los que opera. "Tenemos trabajadores que prestan su servicios y luego resulta que la matriz está en otro país y se le aplica la legislación de ese país", apuntó.

En España, la reunión efectuada la semana pasada entre los sindicatos de tripulantes de cabina, responsables de Ryanair, y la Dirección General de Trabajo concluyó sin acuerdo y con el anuncio de huelga por parte de los sindicatos de tripulantes de cabina (TCP) USO y Sitcpla.

A pesar de tener la certeza de que la irlandesa vivirá una jornada más de parones que se traducirá en pérdidas económicas y, probablemente, de confianza por parte de los clientes habituales en la low cost a la hora de viajar, la aerolínea confía en que la mayoría de los empleados de los cinco países llamados a la protesta trabajen con normalidad, lo que contrasta con la hoja de ruta de los sindicatos de los tripulantes de cabina de pasajeros (TCP), que no descartan convocar huelgas de 24 horas un día cada mes hasta que se solucione el conflicto.

Nuevas bases

El consejero delegado de la compañía, Michael O´Leary, reconoció la semana pasada la posibilidad de abrir nuevas bases en Francia y Escandinavia, tras festejar la sentencia del Tribunal Supremo francés en el que ha fallado a favor de la aerolínea en el caso relacionado con sus empleados de Marsella.

La aerolínea irlandesa ya advirtió con reducir los vuelos y reordenar las bases de aquellos países en los que tuviese problemas laborales. "Si alguien no es razonable e intenta engañarnos, trasladaremos los aviones lejos de esa base o país", aseguró el consejero delegado, asegurando que "no se trata del plan inicial".

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