Empresas y finanzas

Ser sostenible y flexible, clave para el futuro de la movilidad

  • Reclaman más medidas estructurales y fomento desde la Administración

El sector del automóvil está viviendo en los últimos años una auténtica revolución y los integrantes de este sector son plenamente conscientes de ello. La estructura y las necesidades de las ciudades cambian muy rápido, así como las exigencias de las personas en este ámbito, por lo que las soluciones tradicionales dejan de tener la misma eficacia que en tiempos pasados. En este nuevo panorama, resuenan con fuerza dos conceptos por encima del resto: movilidad sostenible y flexibilidad, nuevos requerimientos en el sector.

Para abordar en profundidad este tema, recientemente tuvo lugar en la sede de elEconomista el Observatorio ALD Movilidad y Eficiencia, que reunió a diferentes actores del ecosistema, lo que permitió dar una visión desde distintas perspectivas de este campo de actividad.

Así, en el encuentro estuvieron presentes Elena Cobo, responsable de calidad y medio ambiente de la empresa Licuas -que ofrece servicios relacionados con las infraestructuras de las ciudades, tales como servicio de alcantarillado, mobiliario urbano, jardinería, etc.-; Andrés Santos Rodríguez, responsable de gestión de flota y del departamento de costes de Licuas; Pedro Malla, director general de la compañía ALD Automotive -especializada en el sector del renting y administración de flotas de vehículos-; Antonio Calvo, director del área de movilidad sostenible de la empresa española de automóviles SEAT; y Agustín García, presidente de la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER). Juan José Santacana, adjunto al director de elEconomista, fue el encargado de moderar la mesa redonda.

La jornada comenzó haciendo referencia a la gran presencia que el término movilidad ostenta en la sociedad a día de hoy. De este modo, tal y como confirmó Malla, ?hablar de movilidad y eficiencia es un tema tremendamente de actualidad y relacionado con las empresas. Cuando éstas se plantean tener una flota se fijan en estas cuestiones, porque supone una importante inversión. Hace unos años, lo que importaba era que el coche fuese lo más barato posible, mientras que ahora no sólo buscamos buenos coches, sino que consuman menos y que estén comprometidos con la sociedad".

Además, la cada vez mayor preocupación por el medio ambiente se está plasmando también en el nuevo entorno normativo, que afecta a las compañías de renting, fabricantes, clientes y al propio tejido empresarial. En este sentido, "el marco regulatorio que tenemos exige cada vez más en cuanto a la eficiencia de la movilidad. Recientemente, hemos vivido un episodio en Madrid: en noviembre, se estuvo a punto de cerrar la mitad del tráfico por la contaminación del aire", explicó Calvo, quien añadió que el sector se encuentra en un punto de inflexión apasionante.

Precisamente en esta etapa que comienza, el papel de las nuevas generaciones es fundamental, ya que tienen una gran consciencia por el cuidado del medio ambiente y, por lo tanto, buscan la forma más sostenible de utilizar el vehículo -fenómeno del carsharing-.

Por su parte, desde la compañía Licuas tienen claro cuál es la realidad de la ciudad y, por ende, sus obligaciones en esta materia: "Por nuestras circunstancias, hemos empezado con el Gas Licuado del Petróleo (GLP), pero sí que es cierto que hay un claro compromiso por la renovación de la flota y por el cambio a otros combustibles", reconoció Cobo.

Santos coincidió en que el compromiso de la empresa siempre ha sido mayor del que se les ha exigido: "El primer intento que hicimos de hacer GLP fue en 2007 y no pudimos. Tuvo que pasar un año hasta que conseguimos que ALD se arriesgase a dar un precio razonable".

Cambio de mentalidad

El sector del renting es uno de los más implicados en esta nueva coyuntura del transporte. Según García, "se trabaja en tres pilares: lograr una movilidad sostenible, eficiente y segura". Desde finales de los años ochenta, que surgen los primeros operadores de renting puro, el sector ha experimentado un gran crecimiento, sobre todo por la fuerte demanda de las empresas y los autónomos. Todos los participantes en el observatorio coincidieron en que, aunque cada vez existe más accesibilidad, no es una opción muy extendida entre los particulares, pues el concepto de propiedad está muy presente en nuestro país.

En este sentido, García hizo hincapié en que "cuando un particular se compra un automóvil, cree que ahí tiene todos los gastos. Pero luego hay que añadir el seguro, mantenimiento, la amortización... Si la percepción cambiara, las personas verían que tienen que disfrutar del coche y no sólo preocuparse por ser propietario". Así, el renting se adapta a las necesidades de los conductores, ofreciéndoles soluciones de movilidad en función de lo que demanden. Por ello resulta clave "explicarle al cliente particular qué supone tener la propiedad de un vehículo y qué implica tenerlo en una modalidad de renting", recalcó Calvo.

No obstante, la realidad es que la crisis económica y financiera ha pasado factura también al sector de la movilidad. "Se han destruido muchas empresas y puestos de trabajo y esto, al final, se traduce en menos conductores disponibles. Las flotas han envejecido mucho, por lo que ahora se está produciendo un fenómeno de renovación. Además, hay que tener en cuenta que un vehículo de hace 15 años gasta hoy el doble en lo relativo al consumo que uno de ahora?, explicó Malla.

Precisamente, este aspecto del consumo es quizás la principal demanda a la hora de adquirir vehículos para las flotas de las empresas. Sin embargo, las energías renovables tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Como García señaló, ?la Directiva europea determina que de aquí a 2025 hay que crear unas infraestructuras adecuadas, tanto en el tema de electrificación, gas natural comprimido (GNC) o GLP. Hoy en día, sobre todo el gas natural y el vehículo eléctrico tienen esos problemas de infraestructuras. No se trata sólo de fabricar coches, sino de plantearse dónde van a repostar. Por todo ello, debe haber una red de infraestructuras a nivel europeo?. En relación con lo anterior, Cobo reveló la limitación que, en ocasiones, supone tener un coche eléctrico: ?Rondamos aproximadamente los 350 vehículos y, por la tipología de trabajo, barajamos la opción de los eléctricos o los coches a GNC, pero cuando tenemos operarios que hacen 300 kilómetros al día, estos vehículos nos limitan mucho, sobre todo teniendo en cuenta que se los suelen llevar a sus casas; ¿dónde los enchufan? A día de hoy, lo más factible es el GLP, pero tenemos claro que nuestra apuesta de futuro es esa?.

La autonomía del vehículo es, en este sentido, otro de los grandes desafíos del sector de la movilidad de cara al futuro. ?Llegará un momento en el que habrá que buscar soluciones para que el vehículo sea lo más flexible posible. Si dispongo de un coche eléctrico con 200 kilómetros de autonomía y necesito ir a un lugar que está a 100 kilómetros y sólo me quedan 50, la situación se complica mucho?, afirmó Malla, quien añade que ?ya no sólo se trata de los puntos de recarga, sino deque vivimos en una sociedad exigente con el tiempo, que no se puede permitir esperar cuatro horas a que se cargue el vehículo?.

De este modo, como apuntó Santos, el coche eléctrico resulta una buena opción cuando se tiene algo programado, pero no es eficaz para los imprevistos: ?Si no se sabe lo que se va a hacer, el eléctrico no viene bien y obliga a tener otro coche disponible?.

Muy unido al aspecto de la autonomía se encuentra el de flexibilidad. Los clientes no tienen una necesidad concreta, por lo que no hay una única solución. Sus demandas pueden ir cambiando con el paso del tiempo e igual sucede en el caso de las empresa, cuyas flotas no están integradas por vehículos iguales. De este modo, como Calvo señaló, ?para mostrar hasta dónde está llegando el concepto de flexibilidad que, incluso desde la industria, estamos trasladando que con el futuro coche autónomo exista la opción de poder alquilar los complementos cuando se necesiten. ¿Por qué tengo que adquirir el navegador si sólo lo uso durante el mes de agosto??.

Aunque se suele tener la creencia de que el carsharing resulta más caro que tener un coche en propiedad, durante el observatorio, todos los asistentes hicieron hincapié en que conviene valorar lo que ofrece y lo que no cada opción. Así, como explicó García, ?no solamente hay que pensar en cuánto cuesta, sino qué ventajas adicionales tengo. Se está ganando en eficacia y eso hay que pagarlo; lo que pasa es que son costes casi invisibles. Al sector del renting le sucede lo mismo: el mero hecho de dar un vehículo con todo hecho tiene una ventaja para el cliente y es que no tiene que preocuparse del mantenimiento, ni del seguro, etc."

Apoyo de las instituciones

Sin embargo, para poder lograr una movilidad lo más sostenible posible la labor de la Administración es clave. Una de las conclusiones a las que se llegó durante el encuentro es que las ayudas tienen que ser estructurales y no coyunturales, y que se debe poner fin a la discontinuidad que hay en la concesión de éstas. "El problema es que se retiran en cuanto el vehículo tiene éxito. El GLP tenía ayudas y posteriormente se las quitaron. Yo estoy temiendo que como el eléctrico tenga éxito, le quiten las subvenciones. Nosotros hicimos la primera flota de GLP con una subvención de 200 euros por coche, no era ni mucho ni poco. Para la renovacion de la flota de 25 vehículos ya quitaron las ayudas", explicó Santos.

De esta forma, los ponentes coincidieron en la necesidad de dotar a los vehículos de más flexibilidad, trabajar con la mente abierta y ser conscientes de que hay que cuidar el medio ambiente. En todo ello, la Administración juega un papel relevante, incentivando y estableciendo medidas que favorezcan, en definitiva, tener una movilidad más sostenible.

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