Empresas y finanzas

Pontegadea paga 129 millones por la tienda de Tiffany en San Francisco

  • El edificio se encuentra en una de las principales zonas comerciales del mundo
El edificio adquirido por Ortega es la torre blanca del centro de la fotografía.

Amancio Ortega sigue ampliando su imperio fuera de las fronteras españolas. Esta vez, el fundador de Inditex ha puesto su foco en San Francisco, donde cerró el pasado viernes la compra del icónico inmueble en el que se encuentra una de las tiendas más representativas de la prestigiosa joyería Tiffany & Co.

La operación, asesorada por Cushman & Wakefield, se ha llevado a cabo a través del brazo inversor de Ortega, Pontegadea, que ha desembolsado 145 millones de dólares por el inmueble (unos 129 millones de euros).

La nueva conquista del empresario gallego es uno de los edificios más destacados de la ciudad. Se ubica en el 360 de Post Street, dentro del distrito comercial Union Square, reconocido como uno de los destinos de compras más importantes del mundo, a la altura de la Quinta Avenida, Oxford Street o los Campos Elíseos.

El inmueble, uno de los más altos de su zona, es además la sede de la aerolínea asiática Cathay Pacific en Estados Unidos.

Interés por el edificio

Este edificio llevaba más de 20 años bajo la misma propiedad y en todo este tiempo han sido muchos los inversores que se han interesado por él. Sin embargo, sus dueños no han decidido desprenderse del activo hasta que no han recibido la oferta del hombre más rico del mundo, según Forbes.

La decisión de venta se ha tomado teniendo en cuenta la estrategia que sigue Pontegadea con su cartera de inmuebles y que pasa por acumular un patrimonio de alta calidad y que se mantiene a muy largo plazo. "Los vendedores están satisfechos con la operación y confían en que el nuevo propietario continúe con su legado", aseguran en el medio especializado The Registry.

El edificio de Tiffany cumple con el perfil de los activos que le gustan a Pontegadea. Se conocen en el sector inmobiliario como trofeos. Se trata de inmuebles situados en ubicaciones prime, con gran visibilidad y representatividad en su zona y con inquilinos de alto nivel, que tienen contratos a largo plazo. Son inversiones seguras que se mantendrán en la cartera de Pontegadea durante mucho tiempo.

Debido a esto la rotación de su portfolio es muy limitada y cada vez va ganando más volumen, ya que cada año Amancio Ortega recibe más de 1.000 millones de euros como dividendo de Inditex, y la mayoría de este dinero se destina a inversiones inmobiliarias.

La capacidad del empresario para actuar en las operaciones sin necesidad de financiación le sitúa en una posición aventajada en la mayoría de las pujas en las que está presente. Esto es precisamente lo que ha sucedido en el caso de la madrileña Torre Cepsa, donde Pontegadea logró adelantar al resto de interesados en las conversaciones con el dueño de la opción de compra de este rascacielos, la sociedad Muscari Property. Con una oferta de 490 millones de euros sobre la mesa, Ortega podría convertirse en el nuevo propietario de esta torre, que ahora mismo está en manos de Bankia.

Las últimas operaciones

Hace apenas tres meses el fundador de Inditex compró un hotel de lujo en Nueva York, por el que pagó 67,6 millones de dólares (unos 61 millones de euros). El establecimiento, situado en el edificio Murray Hill, en la famosa zona de Park Avenue, está gestionado actualmente por la cadena hotelera española Iberostar. También en Nueva York, el empresario adquirió el mítico inmueble Haughwout, en una operación de 130 millones de euros.

Uno de los mercados predilectos de Ortega es el londinense, donde Pontagadea acumula un patrimonio de más de 2.000 millones de euros. Su última adquisición en la ciudad se produjo en enero, cuando pagó unos 320 millones por el histórico edificio de oficinas Almack House. Además, es casero de Primark en Oxfrod Street, gracias a una inversión de 550 millones.

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