Empresas y finanzas

"Si no inviertes a largo plazo, la bolsa es una máquina de perder dinero"

Para Beltrán de la Lastra y Ricardo Cañete, al pie del cañón en Bestinver desde 2014, la única peculiaridad que conlleva estar en bolsa este año es que el inversor debe estar dispuesto a asumir volatilidad, porque la rentabilidad, a largo plazo, no se ha ido a ninguna parte.

El nerviosismo de su aterrizaje ha dejado paso al desparpajo y a la seguridad de sentirse en casa. Más de un año y medio después de que sus destinos se cruzasen en Bestinver, la mayor gestora independiente de España, el tándem formado por Beltrán de la Lastra y Ricardo Cañete se complementa a la perfección. Son conscientes de que la volatilidad ha llegado para quedarse y de que un gestor puede (o debe) permitirse un año en el que dedicarse a hacer cartera, a pesar de que el resultado sean unas rentabilidades más sobrias porque, dicen, es una estupidez pretender ser el primero durante toda la maratón en esto de la inversión y porque la vocación de largo plazo es, no sólo su filosofía, sino la manera más sensata de que la bolsa no se convierta en una máquina de perder dinero.

¿2016 es un año para perder menos que el mercado o se va a poder ganar en bolsa?

Beltrán de la Lastra (B.L.): El arranque del año no ha sido una catástrofe, sólo un pequeño revolcón. Es un año como cualquier otro, siembras una parte y recoges otra, aunque es difícil saber qué año recoges más y siembras más. Pensar que la tormenta ya ha pasado es absurdo, pero a siete años vista una inversión en bolsa puede duplicarse a diferencia de lo que ocurre en renta fija, con la que, si todo va bien, sólo recuperas lo invertido. Lo que nos da mucha tranquilidad es la gran preocupación que hay en el mercado, nos preocupa cuando nadie lo está. A largo plazo, vemos buena rentabilidad y, por el camino, volatilidad.

Hace un año decían que su objetivo de batir al mercado, a los competidores y a la inflación terminaba en doble dígito? ¿también ahora?

B.L.: Sí, absolutamente. Bestinfond lleva un 10 por ciento anualizado en el último año y medio, pero no significa que tenga que dar un 10 por ciento anual todos los años. Esa es la gran estupidez, pretender invertir yendo siempre primero en la maratón. El inversor debe estar dispuesto a tolerar la volatilidad y pensar a largo plazo, si no, es mejor no invertir, porque la bolsa es una máquina de perder dinero.

¿A qué cartera auguran mejor comportamiento este año, a la ibérica o a la internacional?

B.L.: La ibérica tiene algo más de potencial de revalorización a día de hoy, pero las valoraciones de las compañías no están descontando un riesgo político en España.

¿Con qué nivel de liquidez se sienten más cómodos?

B.L.: Tenemos un 10 por ciento con el que nos sentimos cómodos, porque nos permite reaccionar rápido. Tener caja es increíblemente útil en un entorno de volatilidad como el actual. El mínimo lo tuvimos en febrero, con un 3 por ciento.

¿El 'Brexit' es el mayor riesgo al que se enfrenta el mercado este año?

B.L.: Hay un no parar de situaciones políticas de riesgo. El Brexit no es un tema para tomarse a la ligera, ya que no solo afecta al Reino Unido, también a Europa. La preocupación del mercado por el Brexit nos ha traído oportunidades de compra. Hay muchos inversores que solo porque la compañía esté domiciliada en Reino Unido la venden, sin hacer el análisis y a lo mejor su negocio no depende de ahí.

¿Van a mantener su exposición entonces?

B.L.: Las compañías que tenemos domiciliadas en Reino Unido tienen muy poco porcentaje de su cartera allí, es algo residual. Además, es mucho mejor no cubrir la moneda porque corres menos riesgo si la compañía tiene su negocio fuera. Si no, es algo absolutamente artificial.

En el caso de Ferrovial, que tiene una exposición directa al 'Brexit', está pagando además las consecuencias del retraso de la tercera pista en Heathrow?

Ricardo Cañete (R.C.): En el corto plazo han pesado dos cosas. El Brexit es un tema importante, pero no es el fin del mundo. La caída ha estado motivada, en realidad, por el negocio operativo. Sus servicios se han desacelerado más de lo esperado, pero creemos que las palancas de creación de valor siguen estando ahí y, además, tiene uno de los mejores equipos directivos de España, lo han demostrado en los últimos años.

¿Han ido a alguna OPV? ¿Cómo ven las salidas a bolsa de Telxius y Coca-Cola?

B.L..: No, no hemos ido a ninguna.

R.C.: Coca-Cola, por ejemplo, es un tipo de negocio muy bueno, porque los retornos sobre el capital suelen ser altos. La consolidación de costes va a ayudar pero, al final, es un tema de precios. Creemos que no se estrenará muy barata, que el precio no va a encajar.

Han subido exposición a Telefónica, al margen de que encuentre alternativa para O2 ¿es sano que teniendo un problema constante de deuda se empeñe en mantener el dividendo?

R.C.: Los negocios de telecos no son de grandes retornos. Dicho esto, hay que mirar cuál es el nivel de caja que va a generar la compañía y cuál es el punto de entrada. Creemos que entre 2017 y 2018 Telefónica generará caja y a los niveles actuales está atractiva. Puede que haya un par de años en los que exista un poco de tensión en el balance, pero a medio plazo su perfil de crecimiento es bueno. José María Álvarez-Pallete tiene que ganarse la confianza del mercado y si tiene un compromiso de pago de dividendo es que lo tiene bastante reforzado. No puede fallar a la primera.

No fueron a la OPV de Euskaltel y, sin embargo, entraron después, pese a que no ha vuelto a cotizar por debajo de su precio de salida...

R.C.: Cuando salió a bolsa nos gustaba. El problema era que tenía pendiente la ampliación de capital. Nos daba miedo la posible dilución en función de los precios que pagara. Pensábamos que era una compañía de calidad, pero en ese momento nos dimos cuenta de que los riesgos eran elevados. Cuando hicieron la ampliación, empezamos a construir una posición y a medida que ha ido cayendo la hemos ido reforzando.

¿Por qué no han acudido a Dominion si conocen muy bien Cie Automotive y les gusta?

R.C.: El negocio de Dominion tiene poco que ver con el de Cie, es de consultoría y además está empezando. Su core ya existía, pero han adquirido nuevos negocios y juntándolos, así que no tenemos suficiente track record como para valorar cómo les irá en el futuro. El free float (capital libre en bolsa) era muy pequeño y la compañía también. Podría decirse que nos faltaban variables para tomar posiciones.

¿Siguen sin querer saber nada de la banca?

R.C.: Sí. Los tipos de interés siguen bajos, el tema regulatorio no ha desaparecido, los balances no crecen porque el crédito no crece... Además de la llegada del fintech, que puede ser relevante a medio plazo y de la desintermediación que se está produciendo con las empresas acudiendo a los mercados de capitales en lugar de a los bancos. La banca va reduciendo su estructura, pero su rentabilidad sigue bajo mucha presión. A estos niveles la banca puede parecer barata, pero la miramos con cuidado.

¿Qué creen que descuenta Popular cotizando a 0,3 veces valor en libros?

R.C.: Lo que indica es que todavía tiene algo más que provisionar frente al resto. Está descontando que necesita otros 2.000 millones o 3.000 millones de euros de provisiones, que irá haciendo a futuro. Pero para nosotros el valor en libros es distinto, porque depende de cuándo sean y cuánto tenga que provisionar por las ventas de activos que tenga que hacer en los próximos trimestres. Por lo demás, es un gran banco, el problema es financiero.

¿Qué les seduce de las compañías de materias primas que han metido en cartera?

B.L.: Representan una parte significativamente pequeña de la cartera porque no queremos depender de ningún sector que pueda sufrir riesgos que se escapen de nuestro control. Las inversiones en materias primas nos las tomamos con bastante prudencia porque tienen diez veces más deuda que en 2001, te puedes pegar un golpe por el camino de los malos. Buscamos valoraciones atractivas en compañías que no estén endeudadas. No solo compramos algo porque haya caído mucho.

Han deshecho posiciones de Arcelor, ¿es por el ?rally? o por riesgo de una nueva ampliación?

R.C.: Fue por la falta de visibilidad. Puede parecer barata, pero depende de los impuestos, si hay protección o no de la industria en Europa... No tiene sentido dedicar recursos a compañías donde es casi como tirar una moneda al aire. El exceso de capacidad que existe a nivel global es muy grande.

¿Se arrepienten de haber reducido exposición a Volkswagen? ¿Se sienten cómodos con el peso actual?

B.L.: No, honestamente lo hemos hecho bien. La decisión que tomamos fue muy incómoda, pero lo ha conseguido hacer mejor que otras, como Peugeot o Suzuki. Respecto al sector, tenemos menos exposición de la que teníamos. Ocasionalmente, cuando los precios nos invitan a ello, reducimos y ahora representa un 6 o 7 por ciento de la cartera. Es una industria que se encuentra inmersa en un proceso de cambio, pero sigue generando caja.

Desde marzo, ¿han hecho algún cambio importante en sus carteras?

B.L.: No hemos realizado grandes cambios este mes, más recogida que entrada. Hemos tomado beneficios en compañías como Thales y en otras que cotizaban en máximos históricos, como Informa o Deutsche Boerse.

¿Se está trasladando la bajada del coste de financiación a la bolsa?

B.L.: Nosotros no lo trasladamos, normalizamos el coste de la deuda. El razonamiento natural sería buscar compañías endeudadas porque el coste de la deuda es gratis, pero nos negamos a hacer eso. Seguimos buscando compañías con caja en balance, familiares? Nos negamos a pasar por eso.

¿Cuál debe ser el tamaño ideal de un fondo ?value??

B.L.: Hay tres fases, cuando uno es muy pequeño, mediano y demasiado grande. Cuando uno es muy pequeño es muy fácil comprar y vender, pero es difícil tener los recursos para hacerlo bien. Cuando tiene un tamaño mediano, la liquidez no es un problema y tiene recursos. Pero cuando es demasiado grande, uno tiene que cerrar los fondos; el mundo no se acaba, es algo intrínseco a la industria. Si tienes más recursos puedes construir carteras más robustas porque tienes áreas de especialidad. Nosotros estamos lejos de tener que cerrarlos, pero si un día llega, los cerraremos.

Francisco G. Paramés vuelve al mercado en septiembre, ¿les preocupa que pueda generar un revuelo entre sus partícipes?

B.L.: Nuestro éxito depende de nosotros mismos. La gestión consiste en hacer los deberes. Si los haces bien, te irá bien.

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Comentarios 1

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Ponganme la enciclopedia completa por favor... a y la biblia ilustrada. la bolsa no es una maquina de perder dinero.. es una maquina de trasferir dinero.. asegurate de estar en el lado correcto ya sea en los proximos 10 min o en los proximos 10 anyos

Puntuación 20
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