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Amós García, representante de España en la OMS: "Pudo haber algo de política desde la UE con la vacuna de AstraZeneca"

  • "Puede que algunos de los antígenos que lleguen sean también esterilizantes"
  • "Investigar en España sigue siendo llorar; no ocupa el papel que debería"
Amós García, representante de España en la OMS y miembro del Comité de Vacunas del Ministerio de Sanidad

Muchas han sido las decisiones que se han tomado en este país donde ha estado presente el vacunólogo Amós García. Quizá no tan mediático como otras personas, su aportación ha sido clave para el uso de las vacunas contra el coronavirus.

¿Qué significa ser representante de España en la Organización Mundial de la Salud?

Es una satisfacción personal importantísima. Primero por ser representante de nuestro país y luego por recibir tal confianza. También hay una mezcla de sentimientos. Por un lado, emoción, por otro, responsabilidad. Esto no es un puesto remunerado. La remuneración que voy a recibir es afectiva.

¿Cuáles serán las funciones que tendrá en el puesto?

Como voy a formar parte del Comité Permanente, serán todos los procesos deliberativos que se realicen en el contexto de este comité. Básicamente, se van elaborando recomendaciones sobre política sanitaria necesarias para mejorar el nivel de la salud de la ciudadanía europea.

¿Cómo han sido estos meses de trabajo en el Ministerio de Sanidad?

Ha sido muy intenso y reflexivo. Se han dedicado horas y horas a analizar las evidencias de las publicaciones. Ha habido mucho debate y sobre todo ha sido un tiempo donde se ha dejado constancia de que el discurso sosegado en ciencia es fundamental. Analizando con coherencia a la toma de decisiones, el consenso por parte de los profesionales es claro.

¿Tiene la sensación de que el poder político, en este caso el Ministerio de Sanidad, ha seguido las recomendaciones?

En líneas generales sí las han seguido. No solo el ministerio, sino también todas las comunidades autónomas, que son las que tienen competencia en sus respectivos territorios.

Ha habido lunares en ese trabajo. Uno de los más llamativos fueron los constantes cambios en las recomendaciones con la vacuna de AstraZeneca. ¿Por qué ocurrió?

Yo creo que ocurrió porque a veces le hemos pedido demasiado a la ciencia. Cuando sale el virus nadie nos lo había presentado. No sabíamos nada de él y empezamos a conocerlo poco a poco. Mire, se cuestionó mucho en algunos foros la recomendación de dar una pauta heteróloga a las personas menores de 60 años que habían recibido una dosis de AstraZeneca. La pauta heteróloga luego se ha demostrado que era una medida tremendamente poderosa que ha generado una respuesta protectora altísima.

Ha entrado usted en otro de los lunares, que fue la pauta heteróloga. Lo llamativo es que todos esos debates siempre estuvieran relacionados con la vacuna de AstraZeneca. ¿Cree que ha habido algo más aparte de ciencia?

Puede haber habido algo de política desde una perspectiva de la Unión Europea. Recuerde que con AstraZeneca hubo muchos problemas de suministro, que hubo un incumplimiento de contrato que llevó a cierta desazón y desadherencia a la relación que había entre la Unión Europea y este producto. Posiblemente todo aquello que pasó haya que ponerlo sobre la mesa.

Ahora viene una nueva hornada de vacunas basadas en proteínas. Sanidad explicó a este medio que tendrían un papel relevante en las dosis de refuerzo. ¿Será así?

Lógicamente, todas las vacunas de nueva generación van a ser muy estimulantes. Hay varias razones, como puede ser que alguna de las que lleguen sean también esterilizantes, que eviten además de la enfermedad la infección. Por lo tanto van a suponer mayor perfección.

¿Qué pasará con la vacuna que se desarrolla en España?

En España sobra el talento, pero no sabemos gestionarlo. La investigación no ocupa el papel que debería tener porque investigar en España sigue siendo llorar. Si hubiésemos estimulado la investigación y el tejido social que la posibilitara, la vacuna ya estaría disponible.

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