Empresas y finanzas

Iñigo de Pablo Huete: "La compra de un vehículo eléctrico conlleva numerosas gestiones que el cliente muchas veces desconoce"

Cuando una persona compra un vehículo eléctrico o un híbrido enchufable, por normal general, dedica mucho tiempo a la hora de elegir una marca y modelo. El uso que se vaya a hacer de dicho vehículo y las limitaciones aún existentes, en cuanto a tiempos de carga y recorrido (kms) se refiere, son algunos de los aspectos más importantes que han de considerarse, así como el coste de adquisición del mismo.

Dada la amplia oferta existente entre las diferentes marcas, así como del creciente peso de los Vehículos Eléctricos (VE) e híbridos enchufables sobre el total de las ventas de turismos nuevos, la mayoría de los concesionarios disponen de personal cualificado para resolver cualquier duda que facilite la decisión ante la compra de un VE.

Sin embargo, una vez elegido el vehículo, quedan muchas cuestiones sin resolver: ¿cómo hago para cargar el coche? ¿dónde se carga? ¿se puede hacer con el enchufe disponible en el garaje? ¿se necesita algún dispositivo específico para ello? ¿cuánto cuesta? ¿hay subvenciones para la instalación? ¿quién lo instala? ¿requiere mantenimiento? Si el garaje es comunitario ¿puede la comunidad poner alguna traba?

Y aquí es donde reside el problema. Cada vez existen más concesionarios con personal preparado para asesorar en la compra de un VE o de un híbrido enchufable, sin embargo, no sucede lo mismo a la hora de resolver las dudas relacionadas con la carga y el mantenimiento eléctrico del vehículo. La realidad es que, dependiendo de la marca, concesionario o vendedor, solo unos pocos, y con suerte, pueden orientar al comprador en esta materia.

Para ello han surgido empresas especializadas en asesorar y dirigir al comprador tanto en su elección del cargador como en la realización de la instalación. Una de las más conocidas es Ecity Charge. La empresa se formó hace dos años y se dedicaba, fundamentalmente, al servicio de mantenimiento y carga de flotas de patinetes eléctricos en Madrid, Málaga, Lisboa y Braga, gestionando un equipo de más de 130 personas y facturando 1 millón de euros en su primer año de vida.

Lamentablemente, con la llegada de la COVID-19 y las resultantes restricciones y limitaciones a la actividad, movilidad y pérdida casi completa del turismo, Ecity Charge se vio obligada a reinventarse. Hablamos con Iñigo de Pablo Huete, su CEO y fundador, quien, con sólo 27 años, ha sido capaz de reaccionar con rapidez y 'pivotar' el modelo de negocio de la empresa. Nos cuenta las claves necesarias a la hora de elegir la instalación y carga de un VE o híbrido enchufable.

¿Qué es lo que hay que saber a la hora de encarar estos problemas?

Lo primero que hay que hacer es saber si el coche que se ha elegido es un híbrido no enchufable. De ser así, no requerirá ningún tipo de instalación ya que no se carga con electricidad externa. Ahora bien, si es un eléctrico puro o un híbrido enchufable, será necesaria una instalación para su carga.

¿A la hora de realizar la instalación qué es lo primero que hay que tener en cuenta?

Lo primero que se debe hacer es elegir un cargador. Existen numerosos fabricantes como Wallbox, Circutor, Schneider, etc. y diferentes modelos en función de su potencia, velocidad de carga y funcionalidades. Los precios, a modelos comparables, son muy similares y la mayoría de ellos ofrecen una garantía de dos años. Siempre aconsejamos hablar con especialistas para asesorar en la elección y es por ello que en Ecity ofrecemos personal preparado y formado por la mayoría de fabricantes de cargadores.

¿Por qué es tan importante este asesoramiento?

Hacemos especial hincapié en el asesoramiento para asegurar que el cliente adquiera el cargador que realmente necesita y se adapta a sus necesidades particulares. Pero es que además hay que asegurar que el consumo de energía del cargador elegido se encuentre dentro del límite de potencia que está contratada en la vivienda a través de una compañía eléctrica. En ocasiones será necesario solicitar un incremento de potencia y hay que saber de cuántos kW para no incurrir en un gasto innecesario.

¿Hay muchas diferencias dependiendo de la vivienda?

Por supuesto. Dependiendo de si el comprador de VE habita en una vivienda unifamiliar o aparque en un garaje comunitario los pasos a dar son diferentes. Cuando el garaje es propio el proceso es más sencillo y habitualmente más barato ya que no depende de terceros. Además, la instalación a realizar es conectada al cuadro eléctrico o contador particular del cliente, que normalmente se encuentra a escasa distancia del punto de carga, redundando por tanto en un trabajo y un coste en materiales menor. En caso del garaje comunitario el cargador se instalará en la propia plaza de garaje o en la columna más cercana, habiendo que dirigirse de forma previa al administrador de la comunidad para solicitar la instalación (que por ley está obligado a facilitar). Cuantas más plantas haya desde el contador a la plaza mayor es el coste debido al número de metros de la instalación.

¿Influye mucho la instalación eléctrica de cada vivienda?

La gente se sorprendería de la cantidad de garajes comunitarios que están en edificios antiguos y tienen una instalación eléctrica muy, muy antigua, algunas hasta de mediados del siglo pasado. En estos casos es la propia comunidad la que tendrá que realizar previamente y la adecuación del circuito eléctrico y pre-instalación, asumiendo los costes de una inversión por lo general elevada. Estamos hablando de que la modernización de una instalación de este tipo puede llegar a costar varias decenas de miles de euros.

¿De qué depende el coste de instalación?

El coste de la instalación varía en función del cargador elegido, la distancia del mismo al contador o cuadro eléctrico y el número de calos (perforaciones de paredes o de plantas) a realizar. Cuanta mayor sea la distancia y mayor el número de calos, más material se necesitará y más mano de obra.

¿Existen ayudas o subvenciones para que los costes sean menores?

Se acaba de aprobar el plan Moves III, que subvenciona hasta un 70% del coste la instalación realizada por un particular. Nosotros, como parte del servicio, nos encargamos de todos los trámites, que suelen ser un poco engorrosos. El problema es que puede pasar mucho tiempo (de seis meses a un año) hasta que el cliente recibe el abono de esta subvención por parte de la administración en su cuenta corriente. Sin embargo, es importante conocer también que una carga completa de un coche pequeño en casa a lo mejor cuesta poco más de 1€. Por último, recomendamos realizar una revisión anual del cargador para actualizar el software, verificar su correcto funcionamiento y evitar que pueda suceder algún problema que deje sin luz a la vivienda. Para nuestros clientes este coste es pequeño ya que el mantenimiento cuesta 65€ al año.

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