Empresas y finanzas

Iberdrola firma la financiación de 1.950 millones para su eólica marina en EEUU

  • Biden pone en jaque al sector al imponer componentes nacionales para las plantas

Avangrid, filial americana de Iberdrola, ha cerrado la financiación de 2.300 millones de dólares, unos 1.950 millones de euros, para la construcción de Vineyard Wind 1, un parque de eólica marina -denominado técnicamente offshore- frente a las costas de Massachussets, en Estados Unidos. Esta nueva instalación estará dotada con 800 MW de potencia instalada y contará con el apoyo de un conjunto de nueve bancos globales en su financiación.

El cierre de la financiación incluye un acuerdo de compra venta de suministro de energía a largo plazo y un programa de interconexión eléctrica. Asimismo, permitirá el inicio de la construcción del parque eólico marino este mismo otoño, con el fin de que comience a suministrar electricidad limpia a Massachusetts en 2023.

Este parque, que será uno de los mayores de eólica marina de Iberdrola, obtuvo el pasado mes de mayo el principal permiso federal requerido para su construcción por parte del Bureau of Ocean Energy Management (BOEM). Desde entonces, el proyecto ha cerrado un acuerdo laboral con la industria de la construcción de Massachusetts, que asegurará la creación de empleo.

Iberdrola está plenamente centrada en el negocio de la eólica marina en Estados Unidos. En la actualidad cuenta con más de 1.300 MW instalados -Wikinger, East Anglia ONE y West of Duddon Sands-y triplicará esta cifra con la capacidad que tiene en construcción en estos momentos, que asciende a otros 2.600 MW. A nivel financiero, en 2020, los proyectos eólicos marinos contribuyeron al ebitda del grupo Iberdrola con 585 millones de euros, tras crecer un 72%; aportación que se espera que ascienda hasta los 2.300 millones de euros para el año 2030.

640 millones de dólares en bonos

Avangrid, filial estadounidense de Iberdrola que desarrolla este parque, cerró ayer una colocación de unas series de bonos, por valor conjunto de 640 millones de dólares, al mercado privado de deuda americana. El 43% de sus fondos se destinará al crecimiento, a través de nuevas inversiones en renovables y el despliegue de redes.

El coste medio ponderado ha sido el 2,27%, tras registrar una demanda que ha multiplicado por casi tres veces la oferta. La demanda conjunta de la transacción ha ascendido a 1.981 millones de dólares, es decir, unos 1.645 millones de euros.

El sector, en jaque por Biden

El proteccionismo de Joe Biden en Estados Unidos pone en jaque los proyectos de eólica marina en este país. Los principales actores del sector, entre los que se encuentra la española Iberdrola, se ven amenazados por los aranceles impuestos a la importación de determinados componentes de estos parques. Tanto es así, que valores como Orsted, RWE y Macquaire infraestructures, principales actores del sector, se han teñido de rojo durante la jornada bursátil de este miércoles. También lo ha hecho la propia Iberdrola, cuyas acciones se han dejado un 5,79% en el parqué hasta cerrar en los 9,50 euros por título.

La filial norteamericana de Iberdrola, Avangrid, ha sido la primera en alzarse contra los requisitos impuestos por la Administración Biden para este tipo de parques que, en su opinión, pueden lastrar el desarrollo de este tipo de energía que depende de equipos construidos en Europa. En concreto, se refiere a la propuesta de créditos fiscales verdes que ha realizado el Partido Demócrata, con la que pretenden impulsar el desarrollo de proyectos de energías limpias siempre y cuando se utilice para ello acero nacional y se creen empleos en el país.

Esta decisión es un golpe directo a la línea de flotación de las empresas europeas que trabajan en este campo en Estados Unidos, ya que muchas de ellas utilizan material fabricado en el Viejo Continente. Es el caso del último proyecto de Avangrid, Vineyard Wind 1, que acaba de cerrar su financiación y que contará con 62 turbinas de origen europeo, construidas en Francia por General Electric. Por ello, al mismo tiempo es un aliciente para las norteamericanas. 

White señala al periódico británico que "si básicamente dices que no puedes construir un proyecto de eólica offshore a menos que uses turbinas de viento fabricadas en EEUU estamos acabados". "Debemos pensar con cuidado sobre cómo unos impulsos potencialmente proteccionistas podrían llegar a detener el progreso de la eólica 'offshore' sin querer", añadió el directivo de la filial americana de Iberdrola.

Otras empresas contra EEUU

Iberdrola ha sido la última en alzar la voz en contra de las medidas proteccionistas de EEUU, pero antes que ella ya lo hicieron otras. En este sentido, Siemens Gamesa ya demandó este mismo año al Gobierno norteamericano por los aranceles impuestos a la industria eólica española.

Por su parte, el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo intercedió a favor de las empresas afectadas por el arancel impuesto por Estados Unidos a la importación de estas torres eólicas. Por compañías, Estados Unidos anunció sanciones que afectan a la actividad de fabricantes como GRI, Windar y Haizea y a firmas eólicas exportadoras como Siemens Gamesa, Vestas o Acciona.

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