Empresas y finanzas

Las teles deberán cuadruplicar la inversión en producción europea

  • La nueva ley que estudia el Gobierno plantea subir esta inversión al 3,5%

El Gobierno está preparando un Anteproyecto de Ley General Audiovisual ante la evolución que han experimentado los servicios audiovisuales en los últimos años. Los avances técnicos y la aparición de nuevos hábitos de consumo hacen necesaria una nueva regulación que incluya una categoría genérica como la de "contenidos audiovisuales", que permite dar cabida a todo tipo de contenidos, ya sean estos "programas", "comunicaciones comerciales audiovisuales" o "vídeos generados por usuarios".

Sin embargo, el borrador no ha gustado a las televisiones en abierto. La Unión de Televisiones Comerciales en Abierto (Uteca) denuncia en un comunicado que, entre otras cosas, agrava la desigualdad y acentúa la distorsión de la competencia entre las televisiones en abierto y los canales de streaming.

Esta discriminación hace referencia a muchos factores, uno de ellos es sobre la producción de obra europea. el Anteproyecto multiplica por cuatro la obligación de inversión en producciones independientes, al pasar del 0,9% al 3,5%. "Este crecimiento es desproporcionado y supone una nueva distorsión de la competencia, que afecta de lleno al modelo de negocio de las televisiones, que verán limitada su propia capacidad de producción de cine y series", explican en un comunicado.

"El nuevo texto mantiene un injustificable trato de favor hacia esos nuevos prestadores de servicios audiovisuales en detrimento de las televisiones en abierto, y queda muy lejos de la necesaria equiparación en derechos y obligaciones de todos los operadores de un mercado audiovisual que es único, independiente de la tecnología de emisión o la sede social", denuncian en un comunicado.

La patronal de las televisiones privadas pone el foco en la parte de la norma que hace especial mención a la publicidad. Y es que, la limitación al volumen de publicidad que se puede emitir continúa sin aplicar a las grandes plataformas de vídeo, como YouTube, o a redes sociales de la magnitud de Facebook o Instagram. Las televisiones tradicionales están obligadas a seguir unas normas estrictas con respecto a la publicidad, sin embargo, "estos grandes conglomerados audiovisuales son ajenos a los límites a los patrocinios y a la regulación de los emplazamientos de producto, así como al número máximo de interrupciones de programas, que sí deben cumplir las televisiones".

Apoyo a RTVE

Desde que en 2009 se puso fin a la publicidad en RTVE, sus principales competidoras tienen la obligación de destinar el 3% de sus ingresos brutos a la cadena pública, una norma que solo afecta a los canales tradicionales, puesto que los canales de pago aportan el mitad, el 1,5% y las empresas de telecomunicaciones un 0,9%. "Esta diferenciación en la aportación a la financiación de RTVE consagra la discriminación de las televisiones en abierto y carece de sentido, pues todos los operadores afectados compiten en un único mercado audiovisual", explican desde Uteca.

Por otra parte, la autorización de patrocinios, emplazamiento de producto y televenta en TVE, junto al permiso para la emisión de publicidad cuando explota sus contenidos en el ámbito digital, supone que la cadena pública competirá sin restricciones por la publicidad digital mientras sigue financiándose con fondos públicos.

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