Empresas y finanzas

La construcción industrializada impulsa el alquiler de calidad y sostenible

  • El 'Build to Rent', solución habitacional para la vivienda asequible, se desarrollará con ÁVIT-A

La evolución hacia la construcción industrializada avanza en España. Esta nueva forma de construir aporta una mayor calidad, eficiencia y sostenibilidad, lo que revierte en mayores beneficios para el inversor y el inquilino y hacen que se plantee como una solución idónea para proyectos de Build to Rent (BTR) que vienen a cubrir las necesidades habitacionales de la sociedad actual. Estas son algunas de las conclusiones del encuentro Construcción Industrializada, la gran aliada del 'Build to Rent', organizado por elEconomista en el que han participado varias empresas partners de ÁVIT-A, sistema integral de construcción industrializada de Grupo Avintia.

La construcción industrializada es la clave para el BTR como solución habitacional

Aumentar el parque de viviendas dirigido al alquiler o renovar el ya existente es una tarea en la agenda de muchos municipios, así, Roberto Campos, director general de Avintia Inmobiliaria, califica el BTR como "una solución habitacional acorde con los tiempos, no es pasajero sino que es un cambio generacional que ha venido para quedarse". En este contexto, la construcción industrializada y, concretamente, ÁVIT-A, se presenta como solución para el BTR, ya que "ayuda a eliminar ineficiencias en la fase de construcción, dando lugar a una mejor solución para las viviendas", señala Patricia Pimenta, vicepresidenta Home & Distribution de Schneider Electric Iberia.

De la visión holística del proyecto que permite la construcción industrializa habla Javier Bermejo, director general de Profine Iberia KÖMMERLING, "un proyecto BTR está pensado para la construcción del edificio y su posterior explotación. El hecho de que estemos reunidos diferentes actores en el ecosistema de partners de ÁVIT-A hace que el proyecto se ponga en el centro y se piense en la manera de hacer más optimizado el edificio". Algo que hasta ahora no sucedía en la construcción tradicional, ya que los agentes intervenían en diferentes momentos. "Todos trabajamos con un objetivo común. Esto es un cambio de partida que nos permite poder conseguir productos de mejor calidad", añade Bermejo.

Trabajamos con un objetivo común, que nos permite poder conseguir productos de mejor calidad

Y es que la calidad es una de las ventajas, ya que permite "disponer desde el principio de una dirección en la que se elija el producto que mejor va a encajar con la vivienda que se diseña", señala Jesús Martínez Bautista, director de Cuentas Corporativas y Prescripción de Daikin.

Sin embargo, no hay que perder la perspectiva de quién es el cliente. Campos apunta que, en primer lugar, "son los grandes tenedores de activos", por ello, añade "la industrialización tal y como se ha concebido en el sistema ÁVIT-A consiste en unir las mejores empresas y hacer un producto dirigido al cliente", que maneja las siguientes características fundamentales: diseño acorde con el target, una construcción más eficiente, plazos de construcción reducidos y fácil gestión y conservación del activo. "Esto redunda en el segundo cliente, el inquilino temporal que tiene una casa confortable, de calidad y con unos bajos consumos. Es la primera vez que todos tenemos un único cliente porque estamos trabajando de una forma horizontal. Por ello, es clave el cliente y lo que busca en este producto", explica el director general de Avintia Inmobiliaria.

Alberto Martos, director general de Aclimar considera que la construcción industrializada "es el modelo que tienen que seguir los grandes tenedores". Además, Martos resalta el aprendizaje que logran todos los partner al trabajar juntos: "A nosotros nos interesan las envolventes porque la energía más barata es la que no se consume y a eso contribuye con una fachada y cerramientos convenientemente aislados. Asimismo, el control de los elementos es fundamental, algo que en el BTR nos va a permitir tener un feedback diario del cliente".

Nos va a dar mucha experiencia del usuario y cómo se comporta en el BTR

Una idea en la que ahonda Joaquín Lanau, business Sales Manager Kohler Co. de Jacob Delafon: "La construcción industrializada nos va a dar mucha experiencia del usuario, cómo se comportan en el BTR, ahí vamos a tener la información de los inversores e inquilinos para transmitirlo y poder contar con los mejores productos". En este modelo de negocio la relación se plantea a largo plazo, "lo que hace que pensemos qué implicaciones tiene ajustar un producto cuando hayan pasado una serie de años, cuál va a ser su mantenimiento, cuáles son sus garantías y esto hace que se trabaje en un entorno orientado directamente a la calidad del edificio", expone el directivo de Profine Iberia KÖMMERLING.

El papel de la administración

Los expertos del sector ven necesario el apoyo de las administraciones para fomentar la construcción industrializada a través de una normativa clara y común. En este sentido, el director general de Aclimar señala que para facilitar los proyectos industrializados "contar con un marco normativo común y certificar algunos sistemas que sean válidos en cualquier zona geográfica agilizará los procesos, porque al final la eficiencia de este sistema es que elementos como la estructura van a ser siempre los mismos".

La eficiencia de este sistema es que elementos como la estructura van a ser siempre los mismos

Martínez Bautista considera que las diferencias en las normativas son "un problema importante que se traduce en ineficiencias, en tiempo y en un nivel de inseguridad brutal".

"La idea es que un proyecto industrializado tenga un verdadero manual", señala Bermejo. En la construcción tradicional cada proyecto es diferente, en cambio "la construcción industrializada permite que se haga un producto en el que defines todo y aunque cada proyecto sea distinto en la arquitectura, diseño o color, el núcleo está basado en la misma tecnología, las mismas soluciones y en el mismo producto. En la construcción industrializada el ADN del edificio es el mismo", explica el directivo de KÖMMERLING. Algo que la administración debe asumir e integrar, "en un proyecto de construcción industrializada no tiene justificación que se tarde más de un mes en dar una licencia porque está todo definido. La administración puede ser facilitadora en este proceso o una barrera", concluye Bermejo.

En relación con el papel de la administración en cuanto a la construcción industrializada y su unión con el Build to Rent, Campos señala cuatro puntos importantes: "El urbanismo, que siempre va por detrás. Las licencias, donde no solo cumplimos el código técnico, sino que lo superamos con creces. La puesta de suelo a disposición de los inversores y, por tanto, de la ciudadanía, sin demonizar a los tenedores, con el objetivo de apoyar al BTR como solución habitacional. Y el control de precios: aumentar la oferta hace que los precios se regulen de forma natural".

Por su parte, Lanau comenta el problema de la mano de obra, ya que para la construcción industrializada es necesaria una "formación específica y un tipo de cualificación diferente a la de la construcción tradicional", por lo que para conseguir atraer talento a este sector reclama la necesidad de que "la administración impulse la formación de profesionales". A este respecto, el director general de Avintia Inmobiliaria considera que la industrialización tiene una serie de ventajas: "que sea tecnológico ayuda a atraer talento, ya que de forma natural es algo atractivo para las nuevas generaciones. Además, se trata de un trabajo reglado y con unas condiciones ambientales adecuadas y a nivel técnico la incorporación de la mujer es total", algo que no ocurre en la construcción tradicional.

Sostenibilidad

La sostenibilidad marca los proyectos de este tipo de construcción y en ÁVIT-A está presente en toda la cadena de valor del proyecto, desde su inicio. "Hay que pensar cómo puede estar vinculada la industrialización de la vivienda a la sostenibilidad, que, precisamente, busca la eficiencia en tiempo, en materiales, en ejecución y en el proyecto", señala el director cuentas corporativas y prescripción de Daikin, quién añade que "al final, también será el punto en el que el promotor va a encontrar la eficiencia económica", por ello, destaca que en este tipo de construcción está todo dirigido hacia la sostenibilidad y el impacto positivo apostando, para ello, por la tecnología. "Podemos intervenir en seleccionar lo más eficiente para una vivienda y, además, el usuario final te lo demanda", señala Martínez Bautista.

En este tipo de construcción está todo dirigido a la sostenibilidad apoyado por la tecnología

Los edificios emiten el 34% del dióxido de carbono, "la energía eléctrica, en especial de origen renovable, minimiza las emisiones y ahí tenemos una gran posibilidad de ser más sostenibles. Además, hay que romper con la idea de que siendo más sostenibles seremos más caros, ya que la sostenibilidad va asociada a la eficiencia y a reducir el consumo. La sensorización y la inteligencia de todo el edificio, que es posible con ÁVIT-A, permitirá reducir hasta el 30% de los consumos, por lo que se gasta menos. Podremos tener mejores edificios y viviendas, más confortables y más eficientes mientras que al mismo tiempo, a nivel social y de futuro, estamos contribuyendo al planeta", apunta la vicepresidenta Home & Distribution de Schneider Electric Iberia.

La sensorización y la inteligencia permitirán reducir el 30% de los consumos

Los proyectos también conllevan un ahorro en cuestión de agua, como señala Lanau, "todos los sistemas que hemos propuesto para la construcción industrializada del proyecto tienen mecanismos de ahorro de agua y de energía". Bermejo pone en valor un hito ya logrado con este proceso de industrialización: "ÁVIT-A ha diseñado un edificio piloto con el objetivo de optimizarlo y hacerlo eficiente, después de analizarlo, los resultados en sostenibilidad han sido un BREAM excelente y una calificación energética A++".

Otras de las herramientas para la sostenibilidad son la conectividad y la domótica o la sensorización de la vivienda. "Con los móviles podemos trabajar en la vivienda, por la propia cultura de la gente de manejar elementos desde sus dispositivos y por la eficiencia, ya que permite controlar todo el consumo de la vivienda. Eso es más sencillo en un proyecto de industrialización donde está todo previsto anteriormente", añade el director de Cuentas corporativas y Prescripción de Daikin.

Por su parte, Pimenta resalta que "en el caso del Build to Rent, tenemos todo conectado. De hecho, con la sensorización y la inteligencia artificial podemos saber aspectos del mantenimiento del edificio antes de que el inquilino se dé cuenta, sumando eficiencia para el consumo. Al final, tendremos ventajas en la cuenta de resultados del inversor y una satisfacción en el cliente residente".

Además, la construcción industrializada en el Build to Rent también ofrece otro tipo de ventajas. Y es que "las viviendas de alquiler de este tipo llevan muchos más elementos, como dispositivos de frío o calor", indica el director general de Aclimar. Hay un aspecto difícil de cuantificar, el confort: "Cuando ese edificio está terminado la calidad aporta un confort que a veces no ponemos en valor. La construcción industrial va a favorecer ese nivel de confort y con el paso del tiempo será el propio usuario quien lo exija", argumenta el director general de Profine Iberia KÖMMERLING. En esta línea, Martínez Bautista destaca que las viviendas de ÁVIT-A "serán también más saludables con una mejor calidad del aire".

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