Empresas y finanzas

El juez da la razón a los clientes: FNAC tendrá que vender móviles de 700 euros a 130 por un error tipográfico

  • FNAC ofertó Huawei P30 por 125 euros a socios y 140 euros a no socios
  • Tras una primera confirmación de compra, cancelaron alegando un "error"
  • El precio real de ese modelo de móvil entonces era de casi 700 euros
Fachada de la tienda de Fnac en la calle Goya de Madrid. Foto: Efe

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha desestimado una demanda presentada por FNAC por un "error tipográfico" que obliga a la empresa a entregar al precio ofertado en su web, 124,90 euros para sus socios y 139,90 euros para el público en general, unos móviles Huawei con un precio de 699,90 euros.

FNAC presentó una demanda contra un laudo de la Junta Arbitral Nacional de Consumo a un asociado de la Unión de Consumidores de la Comunidad Valenciana que establecía que la mercantil debía entregar a los reclamantes el modelo de teléfono móvil por el precio ofertado en su web.

La Unión de Consumidores, en representación de sus afectados, se ha ido oponiendo a cada una de las demandas de anulación presentadas por FNAC, reclamando el cumplimiento de los laudos dictados por la Junta Arbitral Nacional de Consumo, y ha obtenido la primera sentencia favorable al asociado, según ha informado la organización de consumidores.

El 27 de octubre de 2019 FNAC puso a la venta en su página web un terminal de la marca Huawei P30 por un importe de 124,90 euros para sus socios y de 139,90 para el público en general, que fueron adquiridos por internet por los reclamantes, pero posteriormente, y tras una primera confirmación de compra, les cancelaron el pedido alegando un error en la indicación del precio de venta del terminal, ya que su precio era de 699,90 euros.

Durante el periodo de tiempo que permaneció a la venta el terminal de móvil a ese precio se realizaron 12.911 pedidos en línea, que fueron cancelados por FNAC. Algunos consumidores, ante esta decisión, reclamaron al establecimiento la entrega del pedido al precio ofertado en su página web y posteriormente, al no obtener una respuesta satisfactoria, solicitaron un arbitraje de consumo.

Alegaron que cualquier consumidor medio podía entender que se trataba de un error

En el procedimiento arbitral, FNAC alegó que se trataba de "un error tipográfico" y que, tras detectarlo, rápidamente comunicaron dicho error, cancelando el pedido y devolviendo el dinero, y que la diferencia de precio era tan desproporcionada que cualquier consumidor medio podía entender que se trataba de un error.

En los laudos dictados por la Junta Arbitral Nacional de Consumo, el árbitro estimó la pretensión de los reclamantes, debiendo FNAC entregarles el terminal móvil al precio ofertado, y ante la falta de stock, uno de similares o superiores características sin que supusiera un incremento de precio.

En cambio, otros organismos arbitrales y juzgados desestimaron las pretensiones de los consumidores afectados.

FNAC demandó ante el TSJM la nulidad de los laudos dictados por la Junta Arbitral Nacional de Consumo al entender que se estaba vulnerando el orden público, falta de imparcialidad e independencia y que no pudo hacer valer sus derechos en el procedimiento arbitral.

La Unión de Consumidores se opuso a estas cuestiones y defendió tanto la validez del laudo dictado a favor del consumidor como que FNAC debía cumplir la oferta comercial de su página web, aunque se tratara de un error en el precio, y no cancelar los pedidos tal y como hizo.

Finalmente, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid establece en esta sentencia, contra la que no cabe recurso, que no existe motivo alguno para la anulación del laudo de la Junta Arbitral Nacional de Consumo, pues no se da ninguna de las causas establecidas legalmente y confirma el laudo dictado, imponiendo las costas procesales a FNAC.

comentariosforum8WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
forum Comentarios 8
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.

artesano
A Favor
En Contra

Pregunto: Si es precio obligado es inferior al coste ¿podría darse el caso de ser demandado también por competencia desleal por parte de otros comercios?.

Puntuación 8
#1
artesano
A Favor
En Contra

Pregunto: Si el error se produce en un portal inmobiliario (que también ocurre), tendría que vender el propietario por el precio anunciado en la web y demandarla para recibir la diferencia?.

Puntuación 13
#2
Jesús
A Favor
En Contra

Al final gana FNAC de todas formas, ya que el resultado es sobre un móvil que ya tiene dos años y no vale lo que valía entonces. Los compradores acaban perdiendo por la lentitud de todo el proceso.

Puntuación 5
#3
Jesús
A Favor
En Contra

Artesano: el portal inmobiliario sólo anuncia, pero no vende. La venta se hace en la escritura, por un precio, y luego no te puedes arrepentir alegando error tipográfico.

Puntuación 2
#4
Ender
A Favor
En Contra

Jesús,

A quien acudes para comprar el piso es al portal inmobiliario, no al propietario.

Por lo tanto, si el error se produce en el portal inmobiliario, es éste el que tiene que asumir la diferencia de precio.

Puntuación -2
#5
Ruben
A Favor
En Contra

Artesano, la diferencia es que en FNAC se procedía a la compra del producto en las condiciones ofertadas en ese momento, en un portal inmobiliario no es así no accedes a la compra en ese mismo instante

Puntuación 2
#6
artesano
A Favor
En Contra

Según cierta jurisprudencia la publicidad es equivalente a un contrato, luego dudo que en caso error, un portal inmobiliario no tuviera ninguna responsabilidad. Habría que ver cómo lo interpretan los jueces.

Puntuación -1
#7
John
A Favor
En Contra

Hay que poner, hasta finalizar existencias.

Hay mucho buitre por ahí.

Puntuación 1
#8