Empresas y finanzas

Farmaindustria ofrece una inversión de 500 millones para atraer la fabricación de medicamentos

  • La estrategia de la patronal tiene el visto bueno del Gobierno
  • La patronal estima que se podría generar hasta 2.000 empleos
  • España deberá apoyar este plan con fondos europeos
El presidente de Farmaindustria, López-Belmonte

España contará con una inversión millonaria de la industria farmacéutica para atraer la fabricación de medicamentos esenciales al país. La patronal, Farmaindustria, ha detallado un plan que contiene 500 millones de euros y en el que participan 14 compañías, tanto nacionales como internacionales. El Plan cuenta con el visto bueno del Gobierno y tendrá que ser aprobado en el Consejo de Ministros.

Tal y como adelantó este diario, Farmaindustria y el Gobierno (en esta estrategia están inmersos los ministerios de Industria, Sanidad y Ciencia) trabajan desde finales del año pasado en un nuevo protocolo de colaboración que cambie el paradigma. Hasta ahora, se basaba en el control presupuestario, vinculando el crecimiento de ventas de los medicamentos innovadores con la evolución del PIB, pero la pandemia lo ha cambiado todo. Ahora lo urgente no es tanto ese control si no atraer actividad económica a España, así como neutralizar la dependencia exterior que existe en España de bienes de salud básicos, como se demostró durante la primavera de 2020. Además, si bien no hay cifra oficial, las primeras estimaciones de Farmaindustria hablan de la generación de hasta 2.000 empleos con esta nueva estrategia presentada hoy.

El plan se enmarca dentro de los planes de colaboración público-privada y se utilizarán, por parte del Gobierno, fondos provenientes de Bruselas. Por ello, el calendario para que toda esta apuesta del sector cristalice puede demorarse unas semanas. En cualquier caso, el dinero tendrá como destino la ampliación de las líneas de producción de las fábricas de medicamentos y su modernización.  

Los medicamentos esenciales son una serie de fármacos con muchos años en el mercado cuya producción se había deslocalizado por la erosión de los precios de venta de estas moléculas y los altos costes de trabajo en España en comparación con países como China e India. Los detalles del plan involucran a gran parte del tejido productivo y comprometerán una apuesta por España en esta década. De hecho, la patronal ha explicado que ya han recibido llamadas de otras compañías para sumarse a esas primeras catorce.

En el plan, cuya inversión podría ampliarse hasta los 800 o 1.000 millones si se suman más farmacéuticas, se plantea que cada laboratorio asuma algunos medicamentos esenciales para reducir la dependencia exterior. De hecho, ahora la Agencia Española del Medicamento debe listar esos fármacos. Entre las compañías estará Rovi, no en vano el presidente de la patronal, López-Belmonte (CEO de la compañía española), fue quien ha trasladado todos los detalles. Pero no será la única. España cuenta con 82 plantas de producción en el país, tanto de farmacéuticas españolas como internacionales. Además de Rovi, Grifols, Almirall, Reig Jofre y MabXiences son ejemplos patrios. Pero también tienen plantas Pfizer (Madrid), GSK (Aranda), Novartis (Cataluña) o Bayer (en Asturias se realiza la fabricación mundial de la aspirina). "Estas plantas están preparadas y acondicionadas para fabricar prácticamente todas las formas farmacéuticas, desde formulaciones orales, inyectables o colirios -que imponen condiciones de esterilidad- a medicamentos tan extraordinariamente potentes que requieren trabajar en una atmósfera confinada o que obligan a producir a bajas temperaturas", aseguran desde la patronal de los medicamentos innovadores.

La inversión ya cuenta con el visto bueno del Ministerio de Industria pero también necesita la actuación legislativa de Sanidad. La producción que se quiere atraer a España es la de los medicamentos esenciales (antibióticos, medicamentos de UCI, antiinflamatorios...) y en su gran mayoría se encuentran en precios muy bajos en España. La participación de Sanidad es clave para identificar dichas moléculas para su fabricación en España y otorgarle algún estatus especial que los diferencie dentro del Sistema de Precios de Referencia, que anualmente rebaja el precio de venta al púbico de estos medicamentos.

Colaboración público-privada

En el Ministerio de Ciencia también se esperan actuaciones. España es uno de los países líderes en la atracción de ensayos clínicos y labor de investigación básica. Sin embargo, hay poca cultura de la colaboración público-privada. Ejemplos como el vivido entre Oxford y AstraZeneca hacen pensar que igual la prometedora vacuna que desarrolla el CSIC estaría en estadios más avanzados si hubiera contado con la inyección de capital privado. No en vano, la industria farmacéutica invirtió en 2019 casi 450 millones de euros en investigaciones de raíz pública en España.

Pero esto será más adelante. De momento, la primera inyección de capital que hará la industria farmacéutica afincada en España será la de devolver la fabricación de medicamentos esenciales a este país. Una apuesta que conllevará también puestos de trabajo.

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