Empresas y finanzas

Telefónica agiliza la venta del cable submarino de Telxius para evitar su depreciación

  • Los 100.000 kilómetros de fibra óptica están tasados en 2.000 millones, pero su valor es menguante
  • La cablera Aqua Comms y la firma de capital riesgo I Squared, candidatos para la adquisición
Foto: Archivo.

Telefónica tiene especial prisa por vender el negocio de cable submarino de Telxius, pero sin que ese apremio le incite a malvender sus activos. Según ha podido saber elEconomista.es de fuentes del sector, los responsables de fusiones y adquisiciones de la teleco -junto con sus asesores externos- realizan horas extras desde hace semanas en busca de potenciales compradores para los 100.000 kilómetros de fibra óptica de Telxius desplegados en el Atlántico y en el Pacífico.

Una vez acordada la venta del negocio de torres móviles de Telxius, que adquirirá American Towers a cambio de 7.700 millones de euros, ahora toca completar la jugada con el resto de los negocios de la sociedad participada por Telefónica, KKR y Pontegadea. Es el caso del catálogo de cables submarinos, compuesto por una decena de colosales infraestructuras: Marea, Brusa, Sam-1, PCCS, Unisur, Sat-3, EST-TET, Alpal-2, Junior y New Pacific. A los anteriores se añaden otros dos cables submarinos en proyecto: Dunant, que enlaza la costa francesa de Saint-Hilaire de Riez con la de Virginia, en EEUU; y Tannat, dedicada al mercado brasileño, que conecta la playa de Santos con la de Las Toninas.

El listado de posibles candidatos interesados en los cables de Telxius está abierto, aunque las miradas de los expertos apuntan hacia dos compañías muy activas en los últimos meses: el capital riesgo estadounidense I Squared, que recientemente ha adquirido el cable y los data centers de GTT, por más de 2.150 millones de dólares, así como la cablera norteamericana Aqua Comms.

Tendencia a la baja

El gran problema que sufre Telefónica en este segmento de negocio es la acelerada depreciación de unas infraestructuras en constante evolución tecnológica. Y lo mismo le sucede al resto del sector, exigidos en los últimos años por la irrupción en esta actividad de los titanes de Internet. Compañías como Google, Facebook, Amazon o Microsoft apuestan por desplegar sus propias infraestructuras, con capacidades superlativas a la medida de sus crecientes necesidades, con cualidades técnicas muy superiores a las redes sumergidas desde hace décadas en las fosas abisales de todos los mares del planeta. 

Así, Google trabaja en el supercable submarino Grace Hopper, para conectar España, el Reino Unido y Estados Unidos. Entre otras fortalezas, el cable del gigante de Mountain View dispondrá de 16 pares de fibra, el doble que el Marea, de Telxius, Facebook y Microsoft, tendido hace apenas tres años. Además, el cable de Google incorporará una tecnología de conmutación que será la envidia de sus competidores al ofrecer respuesta a los cortes ocasionales del cableado, la gran pesadilla de este sector. Al margen de los gigantes de Internet, existe un docena de grandes cableros submarinos, entre ellos los franceses Alcatel-Lucent Submarine Networks SAS y Orange Marine; los japoneses Fujitsu Limited, Kokusai Cable Ship, Mitsubishi Electric, NEC y NTT World Engineering Marine Corporation; los estadounidenses Ciena, Infinera, Seaborn Networks, TE SubCom y Xtera Communications y los chinos Huawei Marine Networks y S. B. Submarine Systems.

El mantenimiento de estos cables submarinos resulta muy costosos ya que exige rescatarlos periódicamente desde el fondo del mar, a través de robots, para repararlos en la superficie, en el propio barco.

Además de los cables submarinos y las cerca de 100.000 torres de telefonía que aún quedan por colocar, Telxius deja descolgados en su compañía otros negocios de infraestructuras, como los data center, también en venta. En todos los casos, el objetivo de Telefónica consiste en poner en valor todos los activos para optimizar las inversiones y reducir la deuda.

Los analistas valoraron de forma muy positiva la venta de los emplazamientos de móviles a American Towers al recordar que dicho negocio generó un beneficio operativo (ebitda) después de arrendamientos de 190 millones de euros en los últimos doce meses, lo que implica un múltiplo de valoración proforma de 30 veces, el más alto de Europa y muy por encima de el promedio europeo, con múltiplos de 21 veces ebitda, basado en acuerdos recientes.

Un mercado que prevé crecer el 132% en los siete próximos años

El mercado mundial de cable submarino prevé duplicarse con creces (con crecimientos del 132%) a lo largo de los siete próximos años, según Reserch & Markets. En concreto, se estima que el negocio de la fibra óptica transoceánica incrementará sus ingresos desde los 14.100 millones de dólares (11.600 millones de euros) estimados del año 2020 hasta los más de 32.700 millones de dólares (26.800 millones de euros) de 2027. Por geografías, Estados Unidos lleva la voz cantante global con una facturación estimada de 3.450 millones de euros en el año 2020, si bien China amenaza con desbancar del podio a Estados Unidos con un tamaño de mercado proyectado de 4.700 millones de euros para el año 2027, a ritmos anuales de crecimiento del 12,3% durante el período de análisis. También con incrementos anuales de dos dígitos evolucionarán los mercados de Japón (11,35) y Canadá (10,9%), mientras que Alemania repuntará el 9,4%.

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