Empresas y finanzas

Las sociedades de garantía, clave en la supervivencia de pymes y autónomos

  • Han inyectado durante este año 2.426 millones de euros en créditos al tejido productivo
  • Más de 152.000 pymes, autónomos y emprendedores se benefician de sus avales para obtener financiación
Javier Piñeiro, de Centro de Estudios Nova
Madrid

El impacto económico provocado por la crisis del coronavirus ha hecho que muchas pequeñas y medianas empresas hayan visto reducidos sus ingresos o estén, incluso, al borde del cierre. En este escenario tan desalentador, las sociedades de garantía recíproca se han erigido como agentes clave para la supervivencia de numerosas empresas que están sufriendo esta crisis, facilitando el acceso a la financiación en condiciones más ventajosas.

Y es que, hasta octubre de 2020, el sistema nacional de garantías inyectó 2.426 millones de euros a pymes y autónomos afectados por el impacto económico de la Covid-19, a partir de 33.354 avales formalizados. Así, las SGR duplican el importe facilitado a empresas de todo el país, que aumenta un 115% con respecto al mismo periodo de 2019. En definitiva, la financiación facilitada por las SGR beneficia ya a 152.212 pymes, autónomos y emprendedores de toda España, que mantienen activos créditos y préstamos por valor de 5.785 millones de euros.

El relevante papel que están teniendo las 18 SGR en el acceso a financiación de las empresas se debe, en gran parte, al refuerzo del reaval de CERSA, gracias al cual se ha facilitado financiación a cerca de 30.000 nuevas empresas en toda España entre enero y octubre de 2020, multiplicando casi por tres su actividad respecto a períodos anteriores. Esa financiación facilitada por el sistema de garantías ha contribuido también al mantenimiento de más de 855.575 puestos de trabajo.

Muchas de las pymes y autónomos que han solicitado estos avales lo han hecho a través de la plataforma online 'Con Aval Sí', puesta en marcha por las sociedades de garantía para facilitar el acceso a los avales de forma telemática. El proceso es muy sencillo y, con un par de clics, la pyme puede enviar la información requerida para solicitar el aval a la SGR, quien estudia luego la solicitud y tiene el compromiso de responder en un breve plazo de tiempo. En 2020, la web ha recibido 38.080 solicitudes, por un importe de 4.117 millones de euros, con lo que se ha multiplicado casi por cuatro el volumen tramitado a través de ésta con respecto al año anterior.

Javier, Gema y Yeriel son sólo algunos ejemplos de pequeños empresarios que han podido afrontar esta crisis gracias al aval de una SGR.

Apuesta por la formación

El caso del Centro de Estudios Nova es uno de esos que, inasequible al desaliento, decide apostar por un nuevo negocio aun en tiempos de pandemia. Se trata de una academia para la preparación de oposiciones que abrió sus puertas en Vigo el pasado mes de septiembre, encontrándose con grandes dificultades en el acceso a financiación. "Cuando el equipo de docentes y de coordinación que formamos este centro de estudios nos planteamos crear un nuevo proyecto, no nos imaginábamos las dificultades que íbamos a encontrar para conseguir financiación, debido a la situación actual y porque cuesta mucho transmitir la seguridad en una empresa de nueva creación, sin histórico en cuanto a su gestión", señala Javier Piñeiro, director del centro.

Piñeiro no dudó en recurrir a la ayuda de Sogarpo, SGR que opera en las provincias de Pontevedra y Ourense, consiguiendo un aval para acceder a esa financiación tan necesaria. "Gracias a la confianza que Sogarpo ha tenido en el potencial de nuestro equipo y en su capacidad de adaptación a las necesidades de formación actuales, ha sido posible emprender esta aventura", asegura Piñeiro.

El centro de estudios ha sabido adaptarse al contexto actual, ya que cuenta con aulas equipadas con las últimas tecnologías, combinando el formato presencial y online para que el alumno tenga un completo acceso a las clases.

Emprender en plena pandemia

Al igual que a muchos otros negocios, la pandemia trastocó los planes de Gema Cotrina, impulsora de Nomadic Valencia Camping Car junto a tres socios emprendedores que, desde hacía más de un año, habían trabajado para sacar adelante su proyecto empresarial. Tras muchos meses de trabajo, el proyecto tuvo que posponerse, ya que se vieron obligados a paralizar las obras de adecuación del terreno destinado a construir el camping para autocaravanas.

Gema Cotrina, de Nomadic

Aunque pudieron retomarlas más tarde, tuvo que ser a un ritmo más lento del previsto, por lo que la apertura se demoró aún más tiempo. Este retraso en el inicio de la actividad, sumado a las obligaciones de pagos de suministros, el alquiler del terreno y otros gastos, supuso una necesidad de financiación extra que no estaba contemplada en el plan de negocio.

"Sin ellos no habríamos podido afrontar los gastos extra que se nos presentaron"

Fue entonces cuando Gema y sus socios tuvieron que recurrir a Afín SGR, desde donde avalaron la operación para la obtención de la financiación necesaria, permitiendo así finalizar las obras y abrir, por fin, el negocio. "Desde luego que Afín fue un salvavidas para nosotros, sin ellos no habríamos podido afrontar todos los gastos extra que se nos presentaban sin ni siquiera haber inaugurado el camping", asegura Gema.

Grupo Faycan

El Grupo Faycan inició su andadura en la década de los setenta, hace ya casi 50 años, en Lanzarote. A día de hoy, se ha convertido en un grupo de empresas diversificado, que opera en las islas de Lanzarote y Fuerteventura, destacando en las actividades de industria y comercio, así como en la venta y exportación de vehículos a través de Faycan Motor.

Yeriel Quevedo

Precisamente, para cubrir las necesidades financieras que requería mantener el elevado nivel de existencias que exige el sector del motor, hace ya tres años, acudieron a AvalCanarias, SGR que opera en las islas. Con la crisis sanitaria de la Covid-19, el grupo ha visto reducida la demanda de todos sus servicios, especialmente en Industrial Faycan, referente en la fabricación e instalación de carpintería de madera, aluminio y fenólico en las islas de Lanzarote y Fuerteventura. "La baja demanda provocó un importante desequilibrio entre ingresos y gastos, ya que la reducción de contrataciones de nuevas obras ha sido considerable", asegura Yeriel Quevedo, responsable de la división de Maderas y Cocinas. Ante esta situación, Industrial Faycan buscó, de nuevo, el apoyo de AvalCanarias.

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