Empresas y finanzas

Power Electronics ficha a Lazard y Mckinsey para analizar nuevos proyectos

  • La firma prevé lograr unas ventas de 480 millones este año
Fábrica de Power Electronics. Foto: Archivo.

La compañía española Power Electronics, fabricante de equipos de almacenamiento energético, ha dado un paso más en su estrategia de crecimiento. Para ello, sus dueños contrataron al banco de inversión Lazard y a la consultora Mckinsey para desarrollar nuevos proyectos, según ha podido saber elEconomista. Desde la compañía indican que "Power Electronics no está en venta actualmente".

Power Electronics fue fundada hace más de tres décadas por Abelardo Salvo, que convirtió a esta compañía (antigua Ceyn) en una de compañías pioneras de la electrónica en España. En los últimos años, la compañía ha estado capitaneada por David Salvo, haciendo crecer la compañía hasta registrar unas ventas de 480 millones de euros (previstas para cierre de año) y contar con una plantilla de más de 2.000 empleados. Años atrás, fue dirigida por Amadeo Salvo, expresidente del Valencia CF, que ha continuado el legado de su padre.

Power Electronics está presente en más de 100 países, con la fabricación de inversores solares, arrancadores electrónicos, variadores de velocidad y convertidores para la conexión a red de sistemas de almacenamiento energético basados en baterías. En la actualidad, es líder en su negocio en España, Estados Unidos, México y Reino Unido.

Apetito inversor

Este nivel de internacionalización es uno de los factores que hacen más atractiva esta compañía valenciana para los inversores, ya que ha demostrado que cuenta con un negocio fácilmente exportable a otros países. Además, su clara apuesta por el negocio de las energías verdes la convierte en muy atractiva para un notable número de interesados que quieren invertir en esta industria al calor de una regulación que favorece este tipo de inversiones.

Por este motivo, en lo que va de año, un buen número de asesores y posibles compradores se han acercado a la compañía para tantear una operación corporativa, ofreciendo desde la posibilidad de comprar Power Electronics a una colocación en bolsa. La valoración de la compañía, que ha mantenido un ritmo de crecimiento a doble dígito pese a la pandemia del coronavirus, superaría los 1.000 millones de euros.  

Uno de los puntos que más ha despertado el apetito de los inversores ha sido su fuerte apuesta por la innovación y la sostenibilidad. Fruto de esta apuesta por la innovación, la firma puso en marcha hace unos años el centro de I+D en el Parque Tecnológico de Paterna. En total, cuenta con dos fábricas que suman más de 100.000 metros cuadrados y una capacidad productiva de 20 GW.

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