Empresas y finanzas

El seguro, actor clave para la recuperación por su alta solvencia

  • El sector considera que su fortaleza ha quedado demostrada durante esta crisis
  • Señalan que aunque las cuentas empeoren, los balances no lo harán
  • Reconocen que habrá una merma en la contratación de primas

Las aseguradoras afrontan la crisis que va a dejar la pandemia del coronavirus con fortaleza. Según los directivos de riesgos de las compañías el sector cuenta con unos niveles de solvencia elevados, muy por encima de los requerimientos regulatorios, lo que les permitirá resistir a los efectos más adversos que se avecinan y poder adoptar las medidas necesarias para cumplir su función de ofrecer las coberturas y la protección a sus clientes.

En el observatorio 'El ratio de solvencia de las aseguradoras españolas: situación pre-covid y post-covid', organizado por el elEconomista y KPMG, los responsables de diferentes grupos destacaron la robustez del sistema y que éste se va a convertir en un actor principal para la recuperación de la economía, aunque reconocieron que en la actualidad existen muchas incertidumbres sobre las consecuencias de la crisis sanitaria.

Así, por ejemplo, el director corporativo de riesgos de Mapfre, Ramón Carrasco, señaló que "el sector ha demostrado ser muy solvente a los impactos del confinamiento, como una reducción en la contratación de primas, un aumento de la siniestralidad en muchos ramos y una volatilidad de mercados financieros, que ya se ha reflejado en el valor de las inversiones". A su juicio, "lo peor en los mercados ya se ha anotado" en los balances cerrados en el primer trimestre, aunque se mostró prudente, ya que "lo ocurrido es un evento muy especial" que afecta a toda la sociedad y se desconoce si va a haber un rebrote en los próximos meses de la enfermedad.

Pequeño impacto

El director de riesgos y capital de VidaCaixa, Ismael Moreno, explicó que la resistencia de las aseguradoras españolas "ha sido mayor que la sus rivales europeas" debido a la regulación existente. "En general somos más resilientes" debido a la gestión de los balances, de los activos y pasivos, que nos permiten asumir menores riesgos, sobre todo a las firmas especializadas en el segmento de vida. Sostuvo que en nuestro país, gracias a los marcos regulatorios, se machean los activos y pasivos. De ahí, que existan diferencias con respecto a otras aseguradoras comunitarias. Destacó que los analistas de bolsa cuantifican la caída de los ratio de solvencia por el Covid de entre 25 y 30 puntos en los grupos internacionales, mientras que en las compañías españolas el impacto ha sido "chiquitín". En VidaCaixa, remarcó, ha sido prácticamente insignificante debido a que buena parte del macheo se realiza con inversiones en deuda pública, que aunque no elimina los riesgos, éstos son muy inferiores, ya que "nuestra exposición a bonos corporativos es muy limitada" en estos tiempos de ola bajadas de rating de los emisores empresariales.

Las palabras de Moreno y de Carrasco fueron validadas por el Chief Risk Officer de Mutua Madrileña, Fernando Ballesteros, que subrayó que en su compañía, el impacto de la crisis en la solvencia "ha sido insignificante, de apenas 2-3 puntos básicos", sobre una base de un 320%. Además, con vistas a futuro, vio complicado un efecto mucho mayor, ya que cuando las bolsas han caído tanto, un 30%, parece difícil pensar que puedan bajar adicionalmente lo mismo.

Ballesteros destacó que durante el peor momento de la pandemia el capital de las aseguradoras, que "eran altamente solventes", ha entrado en acción para compensar el deterioro de los balances. Además, remarcó que también ha sido fundamental la elevada liquidez de Mutua Madrileña, que le ha permitido poner en marcha diferentes planes de ayuda a los clientes y proveedores en los momentos de mayor shock para que pudieran sobrevivir, entre otros aspectos.

Un punto que fue enfatizado por la Chief Risk Officer de Generali, Nuria Ibáñez. "La fortaleza del sector ha facilitado que cumplamos con nuestro objetivo social en una situación tan complicada", señaló después de decir que "hemos podido dar servicio a nuestro clientes desde el primer momento". Admitió que como su compañía, al ser un grupo internacional, "ha notado más los efectos que las firmas nacionales", pero "en todo momento hemos estado tranquilos por la fortaleza en solvencia" que teníamos, algo que les ha permitido dar apoyo a sus colaboradores.

A partir de ahora, Ibáñez avanzó que seguirán atentos a todos cambios que vayan produciéndose no sólo en el ámbito financiero, sino también en el social, para poder gestionar las posibles consecuencias y continuar ofreciendo soluciones a los usuarios.

Servicios y ayuda

El análisis de los directivos de riesgos fue compartido por el socio responsable de Seguros de KPMG en España, Amalio Berbel, quien aseguró que el sector "no se ha visto afectado tan duramente como otros sectores y que, debido a que sus balances están bastante macheados, se ha mostrado más resiliente".

Además, consideró que gracias a que su solvencia es alta la preocupación sobre el capital dejó de ser primordial y las aseguradoras pudieron enfocar su tarea a mantener el servicio y ayudar a los proveedores, al tiempo que a cuidar de sus empleados. Es decir, "pudieron dedicar menos tiempo a los números y más al servicio y a los clientes". En este sentido, Berbel recordó la iniciativa sectorial, que no se ha visto en otras industrias, de poner en marcha una póliza gratuita para todos los trabajadores sanitarios y sus familias, impulsada por la patronal Unespa durante las primeras semanas del Estado de Alarma.

Para el directivo de Mapfre, por tanto, la solvencia no es un problema en la actualidad. Carrasco apuntó que el sector será capaz, debido a los niveles de capital que tiene, atender a los asegurados en cualquier situación que venga. Asimismo, recalcó que aunque haya un nuevo rebrote del coronavirus -que algunos expertos atisban que se podría producir en otoño-, el responsable de riesgos de Mapfre se mostró confiado en que España, al igual que el mundo, estará más preparado para enfrentarse a los problemas porque se habrá aprendido de los sucedido en marzo y abril. "Soy optimista porque de suceder confío en que no afecte de manera generalizada y no por tanto tiempo, y esperemos que las medidas no sean tan extremas", manifestó.

En este nuevo escenario, Mutua considera que evidentemente el sector se enfrentará a una "evidente" merma en la contratación de primas, sobre todo en No Vida, debido a la crisis económica, que "ha caído a plomo". Por ejemplo, Ballesteros citó al mercado de pólizas de auto como consecuencia del desplome en las matriculaciones de coches.

De igual modo, expresó que habrá una reducción en las garantías de los clientes, lo que conllevará también unos menores requerimientos de solvencia y unas menores exposiciones al riesgo. Por tanto, a su juicio, "ahora más que nunca la gestión de los riesgos se va a tener que aplicar en las aseguradoras" y "habrá que hacer una monitorización muy próxima", ya que el mercado puede volver al shock anterior, a pesar de que se haya recuperado más de un 80% del desplome ocurrido.

También, sostuvo que será necesario comprobar cuánta influencia ha tenido el BCE con sus medidas para sostener la prima de riesgo española y cuántas empresas se van a quedar por el camino fruto de la debacle económica.

Gestión de los riesgos

Para la directiva de Generali, esa gestión de los riesgos y ese seguimiento de los mismos, será posible en el sector por la experiencia en crisis anteriores, un punto clave para que las compañías puedan enfocarse al servicio de los clientes y a adaptares al nuevo entorno. "Aunque no hay que perder la visión de la solvencia, apostaremos por las herramientas de la digitalización y el teletrabajo, que han funcionado bien, y nos ayudarán al negocio core", indicó Ibáñez. "Lo que queremos es asegurar los niveles de servicio", añadió.

El socio de KPMG subrayó la importancia que ha tenido el teletrabajo durante el confinamiento. "Ha sido el mejor test que hemos podido tener y ha funcionado", consideró Berbel.

Sobre este asunto, Berbel añadió que la digitalización será un fenómeno bueno que ayudará a las compañías a mejorar sus servicios y a compensar las previsibles caídas de los resultados, especialmente en el nicho de No Vida, por la correlación que tiene con el Producto Interior Bruto (PIB). Hay que tener en cuenta que las estimaciones sobre la economía son muy negativas, sobre todo para el ejercicio 2020.

Pese a esta incertidumbre, aunque haya un empeoramiento de las cuentas, los balances no se verán afectados. "No hay nubes negras en este sentido", dijo Berbel, quien alabó la regulación introducida en Solvencia II, ya que, a su juicio, "ha demostrado ser efectiva" y ha borrado todas las dudas que había. Además, hizo hincapié en que todas las aseguradoras han sido más conversadoras en el acopio de capital de lo exigido -un ratio de solvencia del 100%- y trabajan con niveles muy superiores.

El director de riesgos de VidaCaixa hizo referencia a Solvencia II, al señalar que ese mínimo de 100% permite aguantar cualquier shock financiero en 200 años, pero consideró que la normativa no es clara en cuánto colchón de más hay que tener, lo que a veces es una incomodidad. En el caso de su compañía, además, al tratarse de una filial de un grupo bancario, la decisión sobre el exceso de capital se toma en función de los intereses de la matriz, ya que ésta prefiere que se instale en el consolidado al "lucir más".

Todos los ponentes, eso sí se mostraron a favor de las bondades de la regulación, y descartaron cualquier cambio de calado próximamente. Tan solo se apuntó a que algunas reglas retrasarán algunos meses su entrada en vigor. Así, Berbel aseguró que la "normativa sigue su ritmo y no creo que haya grandes cambios en Solvencia II".

Dividendos

Por último, los expertos del sector hicieron mención a las recomendaciones del regulador de que cancelen o limiten todo lo posible el dividendo. Según el directivo de Mapfre el seguro ha ido a remolque de la banca en esta situación, pero destacó que el consejo del supervisor es que cualquier decisión al respecto se adopte en función de los niveles de capital, "algo que se venía haciendo".

Del mismo modo, la responsable de Generali sostuvo que las compañías ya venían analizando su situación a la hora de fijar el reparto de las ganancias a los accionistas y que ahora se mantendrá esta política de prudencia. "Tenemos que prestar atención a los riesgos del capital y comprobar la tolerancia a los dividendos con el objetivo de que nuestra decisión sea la correcta y ayude a estabilizar la economía", dijo Ibáñez. Porque en el ánimo de las aseguradoras está ser "actores clave de la recuperación", tal y como señaló Ballesteros.

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