Empresas y finanzas

Liderar desde la distancia: el confinamiento ha afilado y actualizado las habilidades directivas

  • En esta situación impulsar o coordinar es mucho más efectivo que mandar
  • Cercanía, comunicación e inteligencia emocional son algunas de las claves
Foto: Dreamstime.

Sesenta y un años sin pisar su tierra natal. Seis décadas de exilio forzoso que, sin embargo, no han impedido que Tenzin Gyatso, el actual Dalai Lama, continúe siendo el líder (ya no político, tras su renuncia en 2011, pero sí todavía espiritual) de facto del pueblo tibetano en su permanente conflicto con China. Sin hacer demasiado ruido, pero con un firme compromiso por la defensa de valores como la democracia, la igualdad o el diálogo, el Premio Nobel de La Paz de 1989 ha tratado de encauzar el futuro de su país desde la distancia. Para ello ha modernizando los arcaicos mecanismos semi-feudales de los monjes budistas del Tíbet y ha establecido un Gobierno y un parlamento tibetanos alternativos con sede en la ciudad india de Darjeeling. A sus 84 años, la influencia del Dalai Lama sigue siendo masiva dentro y fuera de su pequeño país.

El ejemplo del Dalai Lama podría servir de inspiración para los miles de líderes que en estos tiempos convulsos han tenido que 'exiliarse' a la fuerza de sus sedes corporativas, poniendo tierra de por medio entre ellos y sus colaboradores. Una separación física que, aunque aliviada por los medios tecnológicos, ha provocado más de un ataque de vértigo a sus protagonistas. Tanto a los capitanes del barco como a sus tripulaciones.

"En estos momentos de incertidumbre es cuando, más que nunca, un primer ejecutivo tiene que estar cerca de sus equipos, de los clientes y de la sociedad en general", afirma Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu España. En cuestión de 48 horas la compañía tecnológica envío a 1.600 de sus 2.100 empleados en España a trabajar desde sus casas. El resto siguió prestando sus servicios sobre el terreno en lugares tan estratégicos como entidades bancarias o centros hospitalarios. Para Delgado la misión del líder en un estado excepcional como el que se ha vivido es la de "conectar a las personas, fomentar la colaboración y centrarse en gestionar la incertidumbre, con mucha anticipación y por encima del ruido y la desinformación, para generar confianza".

Inteligencia emocional

Según José Luis Pascual, socio-director de Experiencia de Empleado y Desarrollo de Lukkap, liderar desde casa resulta mucho más complejo que hacerlo a pie de obra. "A la dificultad de no tener al alcance de la vista al equipo, se añade el hecho de tener que gestionar un momento de gran incertidumbre en el que las emociones están a flor de piel". Por ello, este directivo recalca que no es el momento de "mandar", sino de "liderar". "Hay que dar soporte a nuestra gente, tratar de entenderles, darles respuestas, motivarles, ser transparentes. En una palabra, tenemos que convertirnos en sus referentes, y esto no es nada fácil cuando esa relación tiene una pantalla de por medio", aduce.

Y es que no sólo los empleados de base echan de menos la cercanía de las charlas de pasillo, los gestos cómplices o una palmadita en el hombro. Los mandos también son de carne y hueso. En ese contexto, insiste Pascual, reforzar las competencias de liderazgo relacionadas con la inteligencia emocional resulta imprescindible. Porque "vamos a vivir una etapa en la que las conversaciones complicadas, la gestión de la frustración, la motivación o la resiliencia estarán en la agenda de cualquier gestor".

Soltar cuerda

¿Y cómo se opera ese pequeño milagro que supone liderar a distancia? "Con mucha comunicación", zanja Ángeles Delgado. Una comunicación que, continúa, tiene que ser "muy cercana, frecuente y segmentada. Las personas de la organización tienen situaciones personales y necesidades diferentes, y hay que tomarse tiempo e interés en conocer esa diversidad". Es un esfuerzo que, subraya la presidenta de Fujitsu, vale mucho la pena realizar. Porque "cuando tú les das tu apoyo incondicional a tus empleados, ellos siempre dan un paso adelante".

Silvia Forés, presidenta del Foro de Recursos Humanos, coincide en que la mejor manera de que el líder refuerce los lazos con sus colaboradores en situaciones de crisis es demostrándoles que confía en ellos con los ojos cerrados. "Si les tratas como los adultos que son, ellos responderán recíprocamente. La confianza redunda en una mejora del clima laboral y de los resultados", argumenta.

Liberar a los equipos de la figura del jefe 'capataz' es un trabajo de dos. También los empleados deben acostumbrarse a esa manera de funcionar

Fácil de decir, no tanto de llevar a la práctica. Sobre todo para aquellos líderes que proceden de la escuela del 'ordeno y mando'. El hecho de no ver físicamente a sus empleados sentados diligentemente ante sus puestos de trabajo es un shock difícil de asimilar para algunos. José Luis Pascual no espera milagros al respecto. "No podemos cambiar el estilo de liderazgo de la noche a la mañana por el hecho de no tener a la gente en la oficina. Quien controlaba en persona lo seguirá haciendo en remoto, y quien confiaba en sus equipos y ejercía de capacitador y facilitador, lo habrá hecho también en este periodo". Estos últimos, tercia Silva Forés, habrán tenido mucho más fácil la transición al remoto. "Otra cosa", precisa esta experta, "es que tengan dificultades para adaptarse a los medios tecnológicos o echen de menos la interacción presencial".

Pero liberar a los equipos de la figura del jefe 'capataz' es un trabajo de dos. También los empleados deben acostumbrarse a esa manera de funcionar. Y a algunos les costará más que a otros. Silvia Forés advierte del error de pensar que todo el mundo trabaja del mismo modo. "Un empleado que esté acostumbrado a recibir muchas instrucciones para poder operar puede sufrir de un mayor grado de soledad en modo teletrabajo. Un buen jefe debe conocer a su equipo y tratar con atención a cada tipología de empleado, saber cuáles necesitan mayor supervisión e instrucciones y cuáles pueden trabajar de forma más autónoma".

Tecnología de proximidad

La distancia supone, inevitablemente, una barrera. Jaime Asnai, managing director de PageGroup, ve esencial que los mandos establezcan una rutina de reuniones online y fijen objetivos claros como "herramientas imprescindibles para que todos los miembros del equipo sepan exactamente lo que deben hacer en cada momento".

"Trasladar las actividades de teambuilding al entorno online es especialmente importante para mantener la motivación en momentos de incertidumbre"

Reforzar las relaciones entre los distintos colaboradores, con actividades más allá de las puramente operativas, también es una poderosa fuente de cohesión. "Prestar atención a las reuniones informales o celebrar los éxitos mantiene el espíritu de equipo y facilita involucrar a los colaboradores en los objetivos comunes y las expectativas sobre su trabajo", razona Asnai. En ese sentido, la tecnología está permitiendo ir más allá de las reuniones convencionales. Eventos de afterwork, cafés virtuales, competiciones de talento… "Trasladar las actividades de teambuilding al entorno online es especialmente importante para mantener la motivación en momentos de incertidumbre", destaca el directivo de PageGroup.

¿Qué aprendizajes extraen los líderes de esta crisis? Para Jaime Asnai, el confinamiento de estos meses ha supuesto un reto muy atractivo para ellos, en la medida en que "les ha llevado a establecer las bases de cómo trabajaremos en el futuro, les ha obligado a construir una cultura de empresa más sólida y a fidelizar a sus equipos desde la distancia". Ángeles Delgado, por su parte, no tiene dudas de que esta crisis va a acelerar la llegada de una manera de dirigir que ya llevaba tiempo llamando a la puerta de las organizaciones. "Un estilo de liderazgo apoyado en saber leer muy bien la realidad, generar ecosistemas colaborativos e impactar positivamente en la sociedad", resume. Y, sobre todo, concluye, "un estilo en el que el líder ya no lo es por tener todas las respuestas, sino por saber hacer las preguntas adecuadas".

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forum Comentarios 1

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Nicaso
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En Contra

! Qué rollo de artículo !. Al final siempre será un pequeño equipo que está a pie de obra el que saca la tarea adelante. El resto es marketing comunicativo para convencer al currante que trabaje por ti. Llegaremos a la conclusión que la labor diectiva se hace mejor desde la piscina de su casa tomando un aperitivo o un te con pastas y despues dándose un chapuzón para aclarar las ideas.No hay como ser directivo, buen salario, buenos bonus y poco trabajo.

Puntuación 1
#1