Empresas y finanzas

Una reforma de las tarifas del taxi que lo haga más competitivo

Tras realizar en la pasada primavera una amplia modificación del Decreto autonómico de 2005 que regula los servicios de taxi, la Comunidad de Madrid, hace apenas unos días, ha aprobado la reforma del marco del régimen tarifario de los taxis para 2020. Allí establece las anunciadas "tarifas máximas" que -calculadas a través de un algoritmo con control público-, permitirían ofrecer un precio cerrado, conocido con antelación y con posibles descuentos a los usuarios.

Esto solo para las peticiones precontratadas -a través de emisoras de radio, teléfono y aplicaciones digitales, donde las VTC y los taxis concurren en el mismo mercado-, que es el aspecto que más vienen demandando los ciudadanos en relación a este tipo de servicios públicos. Este sistema se conoce también como "taxímetro virtual" y ha sido impulsado por las organizaciones profesionales integrantes de Fedetaxi para poder superar las limitaciones existentes a la competitividad de los taxistas, a la par que se protegen los derechos de los usuarios y se mejora la calidad del servicio.

La Comunidad de Madrid ha sido innovadora. El nuevo marco tarifario es más flexible y dinámico que el prexistente, y está en consonancia con las experiencias de los países más avanzados, donde se sigue la máxima de "mismo mercado, igual regulación". Madrid está sirviendo, en cierto modo, de piloto para otras administraciones autonómicas, que también promueven cambios similares con intención de apoyar a los taxistas ante la irrupción de los servicios de arrendamiento con conductor (VTC) que tienen libertad absoluta de precios, y se adaptan a oferta y demanda en tiempo real.

Paradójicamente, la política de mejora de un servicio público y de carácter aperturista en un mercado ultra regulado, se ha visto frenada por el Ayuntamiento de Madrid

En este nuevo sistema la tarifa pública tiene carácter de máxima o tope, posibilitando al operador del servicio efectuar algún tipo de descuento, pero no actúa en los servicios contratados a mano alzada en la calle o en las paradas de taxis, donde sólo pueden operar los taxis y seguirá aplicándose únicamente el precio del taxímetro, toda vez que, en estos supuestos, el usuario debe ser protegido de abusos -a través de una tarifa pública y predecible- de los denominados "fallos de mercado". (https://es.wikipedia.org/wiki/Fallo_de_mercado).

En los servicios de precontratación, donde concurren taxis y VTC, es donde más necesaria se hace la transparencia del precio antes del inicio de la carrera, no al término. Ahí también es donde más innecesario resulta el taxímetro analógico, que puede ser sustituido por un taxímetro virtual, dando paso con la tecnología y los calculadores de rutas en tiempo real a un mejor servicio al usuario, quien puede comparar precios antes de hacer la solicitud de un taxi o VTC, posibilitando, a su vez, una apertura e incorporación real del taxi a los agregadores de servicio de movilidad, a las plataformas de movilidad como servicio (MaaS), a la excelencia y mantenimiento de los servicios públicos orientándose a la especialización, calidad, y búsqueda del valor añadido en mejores coches, mayor reputación del conductor, otras prestaciones, etc.

Todo ello dinamiza el servicio y posibilita también, gracias a la tecnología, ofrecer retornos en carga a los taxistas -a un precio menor que el fijado como máximo-, evitando la circulación en vacío -que congestiona, contamina y es menos rentable en cualquier tipo de transporte- hasta un punto donde exista demanda de servicio. Además, el régimen tarifario dispuesto por la Comunidad de Madrid faculta modular precios en horas de baja demanda -horarios valle- para atraer demanda, fidelizar clientes con promociones y programas de puntos, y atraer a los segmentos más jóvenes al taxi. Todo ventajas.

Sorpresiva y paradójicamente, esta política de mejora de un servicio público y de carácter aperturista en un mercado ultra regulado, se ha visto frenada por el Ayuntamiento de Madrid -¡gobernado por la misma coalición de partidos que la Comunidad!-. El Área de Movilidad municipal ha publicado una Resolución con las instrucciones sobre la implantación para 2020 de las tarifas del taxi en precontratación, que impide conocer el precio exacto del trayecto hasta que este no haya finalizado.

El consistorio de Almeida ha aplicado al taxi las recetas que tenía previstas la comunista Carmena para minimizar la reforma de la Comunidad

Con esta Resolución el Consistorio ha anulado el "taxímetro virtual" y obliga al usuario a participar en una suerte de juego de las siete y media, donde se determinará el importe a pagar del que resulte más bajo entre el ofertado por la aplicación digital o el que marque al final de la carrera el taxímetro analógico, como si del guion de la hilarante comedia de Muñoz Seca, La venganza de don Mendo, se tratase.

Tampoco el Ayuntamiento permitirá ningún tipo de reducción o descuento, salvo en los episodios tasados de alta contaminación, donde se efectuará un descuento oficial y cerrado del 10 por ciento a todos los usuarios de taxi.

A la vista de la actuación municipal, descolgándose del cambio de regulación competitiva en favor del taxi que había favorecido la Comunidad de Madrid y vetando el avance tecnológico al "taxímetro virtual", sin entrar ahora en la dudosa adecuación a Derecho de la citada Resolución, nos cabe una pregunta: ¿Es Martínez-Almeida más conservador e intervencionista que Díaz Ayuso?

En este concreto caso la respuesta debería ser afirmativa, incluso agravada, ya que el Ayuntamiento, de modo insólito, ha aplicado al taxi las recetas que tenía previstas la comunista Carmena para minimizar la reforma de la Comunidad de Madrid y mantener al servicio de taxi dependiente y maniatado ante un mercado que ya arroja crecimientos de dos dígitos. ¿Quid prodest? Eso ya sería materia de otro artículo.

Un año más y otra oportunidad perdida por los taxistas para liderar la transformación de los servicios de movilidad. Veremos si para las tarifas de 2021 cambia la tendencia o se perpetúa el error. Luego vendrán los lloros por la situación de los taxistas, y las protestas…frente al Ayuntamiento.

Emilio Domínguez del Valle es Secretario Técnico de la Federación Española del Taxi (FEDETAXI)

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0