Empresas y finanzas

Guerra por las Torres Colón: Lamela amenaza con tomar medidas legales

  • Asegura que su proyecto de reforma no respeta la estructura interior del inmueble
  • Cree que la aseguradora debería esperar a que Patrimonio finalizara la protección de las torres
  • Mutua defiende su proyecto y asegura que Lamela les hizo una propuesta similar
Ilustración del proyecto de Mutua para las Torres Colón

El arquitecto Carlos Lamela amenaza con tomar medidas legales contra el proyecto de reforma de las Torres Colón que presentó públicamente esta misma semana Mutua Madrileña, propietaria de este emblemático inmueble con vistas al Paseo de la Castellana de Madrid y la Plaza Colón.

El diseño original de las dos torres que forman este complejo empresarial de 117 metros de altura es de su padre, el ya fallecido arquitecto Antonio Lamela. La propuesta de Mutua, que por primera vez no ha contado con los servicios de Lamela para rehabilitar el inmueble y ha contratado al arquitecto Luis Vidal, pasa por unir las dos torres, eliminar el enchufe que las corona, e instalar cuatro plantas de oficinas en la parte superior del edificio eliminando edificabilidad de la zona inferior. 

Según defiende Lamela, el proyecto de Mutua no es compatible con la protección de la estructura del edificio, "ya que actuá sobre los forjados" y además, "desfigura por completo la obra de mi padre" ya que une dos torres que se diseñaron para "ser independientes, esbeltas y suspendidas". Según el arquitecto "este no es un edificio normal, es uno de los más importantes en el mundo. Ejemplo único en estructura suspendida y tienen el récord mundial en estructura de hormigón". Por eso emprenderá medidas legales a través de la Asociación de Defensa de las Torres de Colón que el mismo preside. 

Desde Mutua Madrileña confirman "que el proyecto de reforma que vamos a emprender, además de respetar y reforzar la estructura interna, favorece la lectura de la estructura suspendida al liberar a las cabezas del enchufe que las esconde actualmente y destacar el protagonismo de los tirantes". 

Según explica Lamela, el fallecimiento de su padre en abril de 2017 "fue una fecha de inflexión". Tras este acontecimiento, la Comunidad de Madrid empieza el expediente de protección del inmueble al recibe una carta del presidente del Colegio de Ingenieros de Caminos y el cuatro de julio insta al ayuntamiento de Madrid a proteger la estructura interna.

Asimismo, asegura que existe una carta de Paloma Sobrini, directora general de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid del mismo mes de junio, instando al Ayuntamiento a paralizar cualquier intervención sobre el edificio de forma preventiva. 

Sin embargo, Lamela apunta que el Consistorio ha tardado dos años en incoar el expediente para la protección del inmueble, hasta mayo de este año. "Por dejadez o por lo que sea, ha ido dejando la catalogación en suspenso y mientras tanto la Mutua, que quería hacer un proyecto únicamente especulativo, logrando plantas de oficinas más grandes al unir las dos torres, ha tirado para delante a toda velocidad con el proyecto de reforma", explica Lamela. 

Desde Mutua concretan que "el Consejo Regional de Patrimonio de la Comunidad de Madrid rechazó tajantemente la incoación de un expediente BIC o BIP al carecer el edificio de los méritos necesarios y simplemente requirió al Ayuntamiento de Madrid para que le concediese protección parcial a determinados elementos de la estructura interna, que es su singularidad". Así, señalan que consideraron que la protección integral no tenía "ningún sentido y solo consideraron que como mucho debía protegerse la estructura interna, y eso pidieron al Ayuntamiento". 

"Evidentemente todos sabemos que por razones legales la protección solo empieza cuando está la aprobación inicial del plan general. Pero resulta un sin sentido que en un edificio tan importante se empiecen unas obras sin saber que protección va a tener el inmueble", destaca Lamela.

El arquitecto cree que el Ayuntamiento, "ha entregado la copa en la mitad del partido", al "dar su respaldo público al proyecto de Mutua con la presencia e intervención del alcalde José Luis Martínez Almeida" durante el acto de presentación de la nueva imagen de las torres realizada por Mutua. 

El proyecto de Lamela

Desde la aseguradora recuerdan que el propio Lamela diseñó un proyecto para la empresa Emin, que estaba interesada en comprar y remodelar las torres, que transformaba totalmente el inmueble y añadía siete plantas en la parte superior. Este proyecto contó también con el visto bueno del Ayuntamiento de Madrid, con una consulta aprobada en noviembre de 2015. 

La propuesta de Lamela, que convertía el inmueble al uso de hotelero y residencial, también fue ofrecida por parte del arquitecto a Mutua cuando en 2017 decidieron llevar a cabo una importante remodelación del edificio para convertirlo "en el más moderno y sostenible de Madrid". Sin embargo, la aseguradora se decantó por el proyecto de Luis Vidal. 

El arquitecto se defiende y apunta que "la presentación de este proyecto fue anterior a la muerte de mi padre y a la protección del edificio" y reconoce que "si ahora tuviera que hacer un proyecto para estas torres no presentaría ese. 

Lamela: "Ahora soy un convencido de mantener el edificio tal y como se acabó en 1979".

Por eso, "vamos a emprender acciones judiciales, ya que hay una protección del inmueble obligada por parte del Ayuntamiento que no se ha llevado a cabo y al mismo tiempo han avalado un proyecto que desfigura la esencia y ataca los valores del inmueble que se deben conservar como patrimonio histórico", apunta la abogada de la Asociación de Defensa de las Torres de Colón, África Moreno Martín.

Desde Mutua destacan que "el nuevo diseño cuenta con el visto bueno favorable de la Comisión para la Protección del Patrimonio Histórico-Artístico y Natural (CPPHAN) del Ayuntamiento de Madrid y reforzará y dará más visibilidad a su estructura interna característica de los edificios suspendidos. El edificio, por lo tanto, mantendrá la estructura suspendida original en su integridad, modificando el diseño y la arquitectura exterior para adaptarlo a las nuevas necesidades del siglo XXI".

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comentariosforum3

Luis
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Debería ser el Ayto de Madrid quien defienda el interés del edificio, mediante su catalogación, y no el hijo del arquitecto. La Administración se creó para algo más que cobrar impuestos y despilfarrarlos. Se supone que nos debe proteger y dar servicios con el dinero que aportamos.

Puntuación 0
#1
Usuario validado en elEconomista.es
pvallejuelo
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Al #1- Lo único que defiende Lamela es su bolsillo, como le han dado el proyecto a otro estudio entonces a poner trabas, no vi que pusieran ninguna cuando Ruiz Mateos modificó las torres y les puso ese adefesio encima

Puntuación 12
#2
BIEN POR LAMELA
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TAL COMO ESTÁN AHORA LAS TORRES LUCEN MUY BIEN

EL NUEVO PROYECTO ES UNA MIE RDA

Puntuación 0
#3