Empresas y finanzas

La jubilación reporta numerosos beneficios para la salud

  • Se reducen los síntomas depresivos y se adopta un estilo de vida más saludable
  • Los autónomos, en cambio, encuentran más difícil el fin de su actividad profesional
Madrid

Margarita trabaja por cuenta propia, es dueña de una casa rural y asegura estar "permanentemente pensando en la jubilación". Sin embargo, también señala que "yo creo que en la residencia de ancianos también vamos a seguir emprendiendo cosas". Y es que ser autónomo es una forma de ser. Así lo manifiesta en el nuevo vídeo de Nacidos para ser autónomos, iniciativa de Orange que homenajea a este colectivo.

A pesar de la pasión por el trabajo de los profesionales por cuenta propia, aceptar la jubilación puede ser de lo más beneficioso para cualquier persona. Las ventajas de la misma han sido recientemente recogidas por el estudio Jubillennials: el impacto de la jubilación en la salud a partir de los 65 años, elaborado por Vivaz.

Dicho estudio señala que finiquitar la etapa laboral aminora la depresión, pues el porcentaje de españoles de 55 a 64 años que presentan síntomas depresivos es un 27% mayor que el de los mayores de 65 años que ya se han jubilado. Además, el estilo de vida pasa a ser más saludable. No solo porque por fin se deje atrás el estrés que provoca el trabajo, sino porque, tal y como revela el informe de Vivaz, el porcentaje de españoles de 65 a 75 años que realiza ejercicio de forma regular aumenta un 28% respecto a la década previa al retiro. Además, se sigue la dieta mediterránea con más asiduidad (+12%), se fuma y se bebe mucho menos (-61% y -6%, respectivamente) y se está más satisfecho con la vida social (+9%).

Ante estos datos cualquiera puede desear con intensidad que llegue su jubilación. Sin embargo, una vez más, al llegar la ocasión, los autónomos de nuestro país encuentran cierta desventaja con respecto a los asalariados.

Una quimera para los autónomos

Los datos de pensiones de la Seguridad Social confirman que los trabajadores por cuenta propia se jubilan menos y en peores condiciones que los trabajadores por cuenta ajena. El número de nuevos pensionistas por jubilación en el Régimen General creció en el último año (1 de septiembre 2019 en relación con el 1 de septiembre de 2018) en 103.599, lo que supone un incremento del 2,5% hasta situarse en 4.319.207, mientras que en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) lo hizo en 14.719, un 1,1% de incremento, y un total de 1.304.456 pensionistas por jubilación en el RETA.

Algunos autónomos, además, se ven obligados a continuar trabajando tras su jubilación. Esto es posible gracias a la denominada jubilación activa, que permite cobrar una parte de la pensión pública a la vez que prolongan su vida laboral.

En este sentido, y tal y como revelan datos de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos-ATA, la jubilación activa duplica el número de trabajadores por cuenta propia mayores de 65 años en una década, pasando de 66.079 autónomos de esta edad en agosto de 2009 a 124.675 en agosto de 2019, lo que supone un incremento del 88,7%.

Compatibilizar los proyectos profesionales con la prestación por jubilación es, en numerosas ocasiones, una auténtica necesidad de los autónomos. Y es que las pensiones suelen ser también menos favorables para ellos. Como se señala desde la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores-UATAE, al finalizar el año 2019 aquellos jubilados que han trabajado por cuenta propia cobrarán unos 525 euros menos de pensión media mensual que los que han sido asalariados. A esto se suma que, durante la vida laboral, "la capacidad de ahorro de un autónomo es muy pequeña", tal y como explica Margarita en el nuevo vídeo de Orange.

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