Empresas y finanzas

Endesa reduce la provisión por CO2 en 178 millones al no usar el carbón

  • Sucede tras un cambio de existencias sin efecto en los resultados "todavía"
Foto: Archivo

Las cuentas de Endesa del primer semestre del ejercicio esconden un apunte que puede traer alegrías a los accionistas y los inversores: se ha reducido en 178 millones de euros la provisión para adquirir CO2 en el mercado europeo de derechos de emisión, por el desplome del 45% que ha registrado la compañía en la generación con sus centrales de carbón. Los resultados económicos de la empresa dirigida por José Bogas no se han hecho eco del movimiento "todavía", a expensas de lo que ocurra durante el segundo semestre del año.

Las empresas eléctricas tienen que adquirir derechos de CO2 en el mercado europeo, vinculados a su generación térmica, con gas y, sobre todo, con carbón, que emite el doble de CO2 que el gas. En este sentido, el inventario de CO2 de Endesa para atender a la generación con ambas tecnologías ascendía a 359 millones de euros el 31 de diciembre de 2018.

Sin embargo, durante el primer semestre la generación con carbón se ha hundido un 19% en la UE, como resultado de dos factores: por un lado, que el precio de la tonelada de CO2 está en máximos históricos -coquetea con los 30 euros por tonelada-, lo que ha penalizado al carbón; y, por otro, que la cotización internacional del gas lleva meses a la baja -está un 55% más barata que hace un año-, lo que incrementa la competitividad del gas.

En España, además, entre enero y abril el gas gozó de la suspensión temporal al impuesto al 7% de la generación, mientras que el carbón siguió sufriéndola. El resultado de todo ello es que la producción eléctrica con gas del país se ha disparado un 65% durante el primer semestre -en julio alcanzó el consumo veraniego más elevado desde 2010-, provocando una reducción del 24% de las emisiones de CO2 del sector eléctrico, unos 4,7 millones de toneladas menos.

El carbón baja un 45%

Este sorpasso del gas también se refleja en las cuentas de Endesa, tal y como ha informado la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV): su producción de carbón se redujo un 45% hasta junio -centrales tan relevantes como As Pontes (Galicia) o Litoral (Almería) han operado puntualmente-, mientras que la de gas, por el contrario, creció un 26%.

La evolución ha llevado a la compañía eléctrica a revisar y reducir su inventario de carbono. Así, ha efectuado la redención de los derechos de emisión de CO2 de 2018 (31 millones de toneladas) y de 2017 (34,8 millones de toneladas), que ha supuesto una baja de existencias por importe de 365 y 215 millones de euros, respectivamente.

Tras acometer estas operaciones, a 30 de junio de 2019, la provisión por derechos a entregar para cubrir las emisiones de CO2 asciende a 181 millones de euros, un 49,5% menos que los 359 millones de euros a 31 de diciembre de 2018.

Cada euro que sube el CO2, encarece en 0,9 euros la luz generada con carbón

Fuentes de la compañía explican a elEconomista que esa reducción de la provisión no ha pasado a resultados: "Es un movimiento entre pasivo (provisión) y activo (existencias). Baja la provisión y bajan las existencias, pero no va a cuenta de resultados". Y añaden que "todavía" no se ha tomado una decisión, a expensas de cómo evolucione el segundo semestre, en el que el precio del gas se espera que suba.

El precio del CO2 que abonan las centrales de gas y de carbón para poder producir energía se repercute de forma diferente en el mercado mayorista de la electricidad, que representa un 40% del recibo doméstico.

Como el carbón emite prácticamente el doble de CO2 que el gas, cada euro que sube el CO2 en la UE encarece la oferta de electricidad generada con el negro mineral en 0,9 euros, mientras que solo la incrementa en 0,45 euros en el caso del gas, provocando que este se imponga sobre aquel en el mix de generación.

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