Agua y medioambiente

El reciclaje aumenta a la par que mejora la situación económica

  • La concienciación y el buen funcionamiento minimizaron la caída en la crisis
Contenedores de reciclaje de papel.

Dicen los expertos que si al llegar a una ciudad no se ven grúas en el horizonte, es señal de que no hay dinero en movimiento: no se está invirtiendo en nuevas desarrollos, en renovación. Si las grúas y los andamios son un síntoma de actividad económica, el consumo de papel y cartón, pese al claro recorte que la tecnología ha supuesto en su empleo en las oficinas y despachos, es otro buen termómetro de la marcha de un país: más actividad económica entraña más publicidad, más catálogos, más embalajes y envoltorios, más cajas y bolsas, más servilletas y manteles, más facturas y recibos... Más noticias en la revista gratuita elEconomista Agua y Medio Ambiente

La recogida de papel para reciclar creció en los nueve primeros meses de 2015 un 3,4% con respecto al mismo periodo del año anterior, confirmando una recuperación que ya había comenzado en 2014. "La previsión para el cierre de 2015 es que se mantenga ese crecimiento superior al 3% y la recogida se sitúe en torno a los 4,6 millones de toneladas de papel usado", señala David Barrio, director de Reciclado y Logística de Aspapel, la patronal del sector. Y a ello contribuirá, sin paliativos la campaña Navideña, mucho más activa comercialmente que la de los años 2012 y 2013.

De hecho, según la Asociación Española de Recicladores Recuperadores de Papel y Cartón, Repacar, durante la reciente campaña navideña se calcula que se han recuperado más de 35.600 toneladas de papel y cartón -un 11% del total anual- lo que supone que cada español ha entregado para su reciclaje una media de 1,8 kilos de papel y cartón. Ello supone un aumento del 14% con respecto al año anterior entre Navidad y Reyes, más de 4.500 toneladas. Además, se habrá logrado una reducción de más 33.000 toneladas de emisiones de CO2 a la atmósfera.

Tendencia clara

La tendencia es clara, y eso que, como explica Barrio, "en el caso español, la concienciación, el arraigo de los hábitos de reciclaje y el buen funcionamiento y solidez de los sistemas de recogida consiguieron minimizar durante la crisis el impacto del descenso del consumo en esta actividad: a lo largo de la crisis, el consumo de papel se redujo un 23% mientras la recogida de papel para reciclar descendió alrededor del 11%".

De los 135 kilos de papel que un español consume al año de media, el 71% (98 kilos) se recoge para ser reciclado en las fábricas papeleras. Eso hace un total de 4,4 millones de toneladas recolectadas para su reciclaje, a través tanto de la recogida selectiva municipal -contenedor azul, servicios complementarios puerta a puerta del cartón comercial y puntos limpios- y como de la recogida en grandes superficies, industria, imprentas, etc.

Para comprender la verdadera magnitud de esa tasa de recogida del 71%, hay que tener en cuenta que una cierta cantidad de papel no se incorpora al circuito del reciclaje porque lo guardamos, como los libros en las bibliotecas, o por su uso específico como es el caso del papel higiénico. Se estima que el potencial real de recogida de papel y cartón para reciclar está en torno al 85% del consumo.

Envases y vidrio, también en ascenso

La recogida municipal en grandes ciudades consolida un claro cambio de tendencia. Esa recuperación global de la recogida se hace notar también en las cifras de recogida selectiva municipal en las grandes ciudades españolas -contenedor azul, puerta a puerta y puntos limpios-.

La recogida selectiva municipal en ciudades de más de 100.000 habitantes va consolidando claramente un cambio de tendencia y ya está creciendo. La recuperación se confirma con los datos de 2015, que registran un crecimiento del 1,8% en la recogida selectiva municipal en el conjunto de las grandes ciudades españolas.

"La caída media del 1,1% registrada en 2014, tras tres años de descensos por encima del 10%, abría las puertas a una recuperación, que de hecho ya se produjo en 2014 en 25 grandes ciudades -el 40% de las 62 ciudades españolas de más de 100.000 habitantes-", señala David Barrio. Y las expectativas apuntan a ese avance ha aumentado en 2015.

Aumento de consumo

Cierto es que las épocas de celebración, como las Navidades, llevan siempre aparejadas un aumento del consumo de bebidas, perfumes... Tanto en los hogares como en el sector hostelero, el consumo de envases de vino, sidra, cava, etcétera se multiplica durante esas fechas. Ecovidrio, la entidad sin ánimo de lucro encargada de gestionar el reciclado de todos los residuos de envases de vidrio en España, recuperó en las Navidades de 2014 el 17% del total de vidrio reciclado en todo el año.

Y en el recién terminado 2015, la entidad calcula recuperar más de 120.000 toneladas de envases de vidrio -casi un 20% del total anual-, para lo que se estima que cada español habrá reciclado ocho envases en estas fechas. Todavía no hay datos globales de 2015, pero en 2014 se recogieron para su reciclado 694.325 kg de envases de vidrio, lo que equivaldría a 2.650 millones de botellas, con lo que se evitó la extracción de 833.000 toneladas de materias primas y se ahorraron 1.800.000 MWh de energía. Además, dejaron de emitirse a la atmósfera 465.000 toneladas de CO2, que solo podrían revertirse plantando medio millón de árboles y preservándolos durante 100 años.

Una tendencia similar se registra en el sector de la recogida y el reciclaje de los envases de plástico, latas y briks, también en ascenso. Si echar las campanas al vuelo, parece que el mercado empieza a mover en el ámbito doméstico.

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