Empleo

Para ser productivo no hay que dar el 100%: Así funciona la regla del 85%

Vivimos tiempos donde todo va deprisa, y nosotros también. Hasta tal punto, que se ha generado cierta obsesión con la hiperproductividad. Bien, como si se tratara de la fábula de la liebre y la tortuga, parece que muchas veces guardarse algo de reserva puede ser lo más adecuado, aunque parezca contradictorio.

Eso es lo que opina al menos Suneel Gupta, autor de Everyday Dharma, donde se explica la cada vez más en boga regla del 85%.

Pero en realidad el autor toma su nombre de Carl Lewis y de cómo el conocido atleta acostumbraba a arrancar sus carreras de velocidad aparentemente más lento, para después acelerar.

En el mundo de la velocidad, el estilo de Lewis se conoció como la regla del 85%. La idea es que, en lugar de aplicar un esfuerzo máximo, te permite permanecer relajado.

"Mientras veías a sus competidores apretando los dientes, Lewis progresaba de forma tranquila. Creemos que para obtener buenos resultados, necesitas poner la mayor presión posible en una situación. Pero esa mentalidad ha sido desacreditada, y no solo en el deporte", dice Gupta a Fast Company.

Cuando el trabajo extra no suma sino resta

Un estudio de la City University de Londres analizó las carreras de más de 50.000 empleados en diversas industrias y encontró que el esfuerzo adicional medido en horas e intensidad no beneficiaba la carrera ni los ingresos de los empleados.

De hecho, hubo momentos en los que el trabajo extra y la intensidad adicional redujeron la calidad del resultado, ya que provocaba más agotamiento que éxito, dice Gupta. En cambio, limitar la duración e intensidad del trabajo mejoró los resultados.

Cómo puedes aplicar la regla del 85%

Trabajar de manera más inteligente en lugar de más difícil tiene sentido, pero ¿cómo se hace? El primer paso es lo que Gupta llama "calibrar el esfuerzo". Cuando entras en cualquier situación, como una reunión, presentación o simplemente trabajando en tu escritorio, pregúntate cuánto esfuerzo y presión se necesitan realmente para ser efectivo.

"La respuesta podría no ser un esfuerzo máximo", dice. "Podrías descubrir que es mucho menos que eso. Luego, calibras en consecuencia. Por ejemplo, si entras a una presentación o reunión con tu equipo, puedes decidir que para ser efectivo, no necesitas el 100%; en realidad, es el 70%".

Descansar más a menudo: el modelo 555

Gupta también sugiere ir tomando pequeños descansos. "En lugar de esperar las vacaciones o fines de semana largos para obtener períodos de descanso, los ejecutivos de alto rendimiento toman descansos cortos pero que les hacen de verdad desconectar con frecuencia todos los días", dice.

Gupta recomienda el "modelo 555", que consiste en trabajar durante 55 minutos y tomar cinco minutos de descanso. "El descanso puede ser cualquier cosa, desde tomar una taza de café hasta escuchar música o meditar", dice. "Cualquier cosa, siempre y cuando sea deliberadamente no productiva. Cada uno de esos cinco minutos hará que los otros 55 minutos sean mucho más productivos, creativos y reflexivos. Tendrás más energía para ti y para las personas que te rodean".

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