Empleo

La volatilidad de la afiliación de los indefinidos se dispara tras la reforma laboral

  • En junio se registró una media de 39.000 altas y bajas diarias de indefinidos
  • La volatilidad de los temporales se reduce a la mitad respecto al nivel anterior a la pandemia
  • Las bajas de los indefinidos explican por los fijos discontinuos y las dimisiones

La reforma laboral busca reforzar la estabilidad del empleo reduciendo el número de contratos temporales e impulsando la firma de los indefinidos. Esto también ha tenido un efecto en la volatilidad de las altas y bajas de afiliación que se registran cada mes.

El pasado mes de junio, la Seguridad Social registró 2,46 millones de altas y 2,64 millones de bajas de afiliación a la Seguridad Social. Se trata de relaciones laborales, no de personas, ya que un mismo afiliado puede registrar múltiples altas y bajas en el mismo mes. Por eso no se pueden traducir en un aumento del empleo neto.

Pero estos datos tampoco reflejan exactamente la volatilidad de la afiliación, ya que su variación depende incluso del día de la semana (no se firman las mismas bajas y altas en un viernes que en un martes).

Esto distorsiona la comparativa con meses anteriores  o de otros años. Por ello, igual que se hace con el número de afiliados, se considera que las estadísticas más fiables se deben basar en una media.

Así, en junio se registró una media diaria de 113.456 altas y 118.674 bajas. De ellas, 99.906 y 100.508, respectivamente, corresponden al Régimen General, que concentra a la mayoría de los asalariados.

Son cifras más elevadas que las de hace un año, aunque quedan por debajo de las del mismo mes de 2019, en concreto un 16,7% menos para las altas y un 7,8% para las bajas. 

En este punto hay que tener en cuenta que en el pasado mes aún se firmaron 11,9% menos contratos que hace tres años.

La mayor diferencia respecto a entonces está en el retroceso de los contratos temporales y el aumento de los contratos indefinidos, consecuencia de la reforma laboral.

En los seis primeros meses en vigor se firmaron 1,4 millones de contratos fijos más que en periodos anteriores, lo que supone que ya llegan al 81% del total de los afiliados, según destaca el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, diez puntos más que en la media para este mes.

Esto también se ha visto reflejado en el comportamiento de las altas y las bajas. Así, las altas de indefinidos se han multiplicado por 4,3 respecto a junio de 2019, hasta las 39.960 y las bajas por 2,47, hasta las 39.500. Por su parte, la volatilidad de los temporales se ha reducido prácticamente a la mitad.

La reducción de la brecha en la volatilidad de la afiliación entre fijos y eventuales arranca con la entrada en vigor de la reforma, pero se acentúa después de que concluyera el periodo de gracia para los contratos por obra y servicio. Aunque un factor determinante ha sido la  penalización a los contratos de menor duración.

Según Seguridad Social, esto ha elevado en tres días la duración media de los contratos hasta los 18,6 días, frente a los 15 de 2019.  

En este sentido, la evolución de las altas y bajas de afiliación de los temporales sí parece seguir el guion previsto por la reforma laboral: a menos contratos de menor duración, menos altas y bajas.

Pero este retroceso se ha visto compensado en buena parte por el aumento de la volatilidad de los contratos indefinidos. Ello pese a ser contratos de mayor estabilidad.

También han aumentado su peso en la rotación. Si en junio de 2019 suponían un 7,8% de las altas y un 14,7% de las bajas, en el pasado mes llegaron al 40% en ambas variables. En el mismo periodo, los temporales han pasado de niveles del 85% al 56%.

En este sentido, la mejora respecto a junio de 2019 se debe más al descenso de la de los empleos temporales de muy corta duración que al aumento de los indefinidos. 

Los fijos discontinuos lideran la volatilidad

La mayor volatilidad de la afiliación afecta a todos los contratos indefinidos, pero especialmente a los fijos discontinuos. Ello responde a su controvertido carácter vinculado a actividades eventuales.

Cuando concluyen, aunque no se extinga el contrato –lo que impide que cuenten como parados–, su pase a la inactividad sí supone una baja de afiliación. De hecho, esta es ya la primera causa de baja entre el total de trabajadores indefinidos.

Pero también han crecido los indefinidos a tiempo completo, supuestamente los de mayor calidad. Lo sorprendente es que en estos casos el motivo principal no es un despido, sino una dimisión. De hecho, en lo que va de año han marcado su récord histórico y superan a las de los temporales.

Por último, el repunte de los indefinidos a tiempo parcial ha tenido un impacto mucho menor en términos de la volatilidad.

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