Empleo

Cómo negociar una reducción de jornada: las claves para conseguirlo

  • Cada vez más trabajadores anteponen su vida personal a la profesional
  • Más allá de casos concretos, negociar una reducción de jornada sin motivo aparente puede ser chocante. Aquí van algunos consejos para hacerlo

Según una reciente encuesta de Randstad elaborada en más de 30 países, el 65% de los trabajadores españoles considera más importante su vida personal que la profesional, un porcentaje seis puntos porcentuales superior a la media de todos los países encuestados, situada en el 59%.

De hecho,** el 45% de los profesionales de nuestro país estaría dispuesto a dejar su trabajo si no le permitiera disfrutar de su vida personal**, y el 42% asegura que lo ha hecho. El 29% preferiría estar desempleado a ser infeliz en un trabajo, y el 56% no trabajaría de no tener obligaciones económicas.

En este contexto, cada vez más profesionales se plantea qué pasaría si pudieran solicitar trabajar un 10% menos de su jornada o un 20%, aunque sea a costa de perder también de forma paralela parte de su sueldo.

Más allá de casos concretos, negociar una reducción de jornada sin motivo aparente puede ser chocante para la empresa, por lo que es conveniente plantearlo bien. Aquí van algunos consejos para hacerlo.

Cómo plantear que queremos una reducción de jornada en el trabajo

Lo primero que se recomienda tener en cuenta es valorar nuestra posición en la empresa y cuánto valemos realmente para nuestro empleador. Dicen que todo el mundo es reemplazable. ¿Pero y si no vamos a dejar de estar en la oficina o el trabajo durante varias horas?

También es conveniente tener en cuenta el momento. Tras un logro importante o el fin de un proyecto en el que hemos aportado mucho, podemos tener un momento para la negociación más fuerte.

Ve por delante de las posibles pegas que te puedan poner

Pesar en qué te pueden decir te ayudará a abordar las posibles pegas a las que tengas que enfrentarte. Algunas serán específicas de tu situación, pero muchas están relacionadas con temas comunes relacionados con la productividad y la eficiencia, pero demostrar que has pensado en las necesidades de la empresa y no sólo en las tuyas propias dará buena imagen cuando presentes tu solicitud a tu jefe o jefa.

Plantea la discusión en resultados en lugar de horas de trabajo

Es casi seguro que a la empresa le preocupará el impacto que pueda tener en la empresa el hecho de que hagas menos trabajo. Para mitigarlo, plantea la discusión en términos de resultados (lo que vas a conseguir) en lugar de horas. Destaca las principales responsabilidades que seguirás manteniendo y lo que vas a entregar puntualmente a pesar de los cambios.

No escondas el posible impacto que puede tener en otros compañeros

Es posible que teman que algunos compañeros deban asumir cierta carga de trabajo extra, al menos hasta que se contrate a alguien que cubra esas horas. Si conoces a algún compañero que quiera horas y/o responsabilidades adicionales, puedes indicárselo a tu jefe.

Planifica de forma clara qué tipo de reducción de jornada quieres

¿Trabajar un día menos a la semana? ¿Solo unas horas menos? Tener claro qué quieres ayudará mucho, aunque también conviene recordar que es una negociación, así que prepárate para no conseguir exactamente lo que quieres al menos en un inicio.

Con todo ello, ya se puede plantear de forma más clara cómo solicitar una reducción de jornada con ciertos mimbres o al menos una perspectiva clara para conseguirla.

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