Economía

El FMI rebaja su previsión de crecimiento mundial al 3,3% este año, la tasa más baja desde 2009

  • Se trata de la tercera vez que el Fondo rebaja su perspectiva en seis meses
  • Prevé que el crecimiento en la zona del euro se modere al 1,3% este año
  • Alemania se lleva parte del recorte: crecerá un 0,8% desde el 1,5% de 2018
Nueva York

Ya lo avisaba la propia directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, la semana pasada. La institución con sede en Washington ha rebajado en dos décimas sus previsiones para la economía global este año, hasta el 3,3%, con implicaciones para varias economías importantes, incluida la Eurozona, América Latina, EEUU, Reino Unido, Canadá y Australia. Se trata de la tasa más baja desde la crisis financiera en 2009 y de la tercera vez que el FMI rebaja su perspectiva en seis meses.

Una desaceleración en tan solo tres meses que según las Perspectivas de Crecimiento Mundial (WEO) llega precedida por las tensiones arancelarias entre EEUU y China, el endurecimiento de las condiciones de crédito en el gigante asiático, nuevas crisis macroeconómicas en Argentina y Turquía, disrupciones en el sector automotriz alemán y los efectos de la normalización monetaria en algunas de las grandes economías avanzadas.

"Tras un comienzo débil proyectamos que el crecimiento repuntará en la segunda mitad de 2019", avisa Gita Gopinath, economista jefa del Fondo. Eso sí, recuerda que las tensiones comerciales podrían reaparecer y extenderse a otras áreas como la industria automotriz, con grandes implicaciones para las cadenas de valor a nivel global. El crecimiento en China, que el Fondo mejora en una décima este año hasta el 6,3%, podría sorprender a la baja y los riesgos relacionados con el Brexit siguen aumentando.

"Un deterioro en la confianza del mercado podría endurecer rápidamente las condiciones de financiación en un momento de elevados niveles de deuda del sector público y privado en muchos países"

"Un deterioro en la confianza del mercado podría endurecer rápidamente las condiciones de financiación en un momento de elevados niveles de deuda del sector público y privado en muchos países", señala la directora del Departamento de Investigación del FMI, también aludiendo al problema relacionado con la tóxica espiral entre la deuda soberana y el sector bancario que ya vapuleó a muchos países europeos.

Dicho esto, el giro acomodaticio brindado por la Reserva Federal, el BCE, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra además del estímulo fiscal y monetario por parte de China para contrarrestar el efecto negativo de los aranceles hacen pensar que el repunte del que hablan los funcionarios del Fondo se materializará en la segunda mitad del año.

Hasta entonces, se prevé que el crecimiento en la zona del euro se modere del 1,8% el año pasado hasta 1,3% en 2019 (0,6 puntos porcentuales menos que lo proyectado en octubre) y regrese al 1,5% en 2020.

Las tasas de crecimiento se han revisado a la baja en muchas economías europeas, especialmente en Alemania, debido a la moderación del consumo privado, la debilidad de la producción industrial tras la revisión de los estándares de emisiones en la industria automotriz y una demanda externa moderada. En Italia pesan la débil demanda interna y los elevados rendimientos de la deuda soberana mientras que en Francia pasan factura las protestas sociales.

La proyección de crecimiento de un 1,2% y un 1,4% para Reino Unido en 2019 y 2020 respectivamente está rodeada de incertidumbre. El FMI respalda sus proyecciones suponiendo que se alcanzará un acuerdo sobre el Brexit este año y que el país logrará una transición gradual hacia el nuevo régimen. Sin embargo, desde mediados de marzo, la hoja de ruta sobre este asunto siendo extremadamente incierta.

En EEUU se espera que el crecimiento disminuya hasta el 2,3% en 2019 y se debilite aún más en 2020, hasta el 1,9%, a medida que desaparece el efecto del estímulo fiscal. La revisión a la baja al crecimiento de 2019 refleja el impacto del cierre del gobierno y el gasto fiscal algo más bajo de lo anticipado anteriormente, mientras que la modesta revisión al alza para 2020 refleja una postura de política monetaria más acomodaticia que hace seis meses. Eso sí, el ritmo de expansión proyectado para este año se mantendrá por encima del crecimiento potencial estimado de la economía estadounidense gracias al fuerte crecimiento de la demanda interna.

La economía de Japón crecerá un 1% en 2019 (0,1 punto porcentual más que en el WEO de octubre). Esta revisión refleja principalmente el apoyo fiscal adicional de este año, incluidas las medidas para mitigar los efectos del aumento de la tasa impositiva de consumo planificada en octubre de 2019. Se prevé que el crecimiento se moderará al 0,5% en 2020 (0,2 puntos porcentuales más que en el informe WEO de octubre de 2018).

Argentina y Turquía

El FMI considera que las condiciones mejorarán durante 2019 en los países emergentes, ya que las medidas de estímulo apoyarán la actividad en China y las recesiones disminuyen gradualmente en economías como Argentina y Turquía.

Se proyecta que el crecimiento económico en China se desacelerará en 2019 y 2020 incluso si tenemos en cuenta los estímulos aplicados por Pekín y la confianza de que EEUU no elevará los aranceles más allá de lo que ya hizo el año pasado. Aún así, las proyecciones para 2019 son ligeramente más fuertes que en octubre. No obstante, la previsión para 2020 es ligeramente más débil, ya que el impulso subyacente en la actividad será más moderado.

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