Economía

¿Se ha 'roto' el multiplicador monetario? La Gran Recesión ha transformado la creación de dinero

  • El multiplicador monetario se ha reducido a la mitad desde 2007
  • Los bancos tienen mayores reticencias a la hora de dar crédito
  • Familias y empresas demandan menos préstamos por el estigma de la crisis
Foto de Dreamstime

La Gran Recesión que azotó la economía y sus efectos posteriores han modificado de forma considerable la transmisión de la política monetaria y el comportamiento de los agregados monetarios. Esto a su vez ha estado influyendo de forma significativa en el crecimiento económico. Bancos, familias y empresas actúan de forma diferente tras la crisis, el crecimiento del crédito es lento mientras que las reservas bancarias alcanzan máximos históricos en EEUU y la Eurozona, a pesar de que el Banco Central Europeo haya impuesto una tasa negativa sobre el exceso de reservas de los bancos. Economistas y expertos se preguntan si el mítico multiplicador monetario sigue siendo una herramienta útil para analizar la transmisión monetaria y pronosticar el crecimiento del crédito con lo que ello conlleva.

Los programas de estímulo (compra de bonos y tipos casi cero) de los bancos centrales no han tenido el efecto esperado sobre el crédito y la economía. Se ha demostrado estos años que los bancos centrales pueden incrementar todo lo que quieran la base monetaria (billetes, monedas en manos del público y reservas bancarias), pero esto no tiene por qué desembocar en un incremento de igual tamaño de la oferta monetaria, es decir, de la cantidad de dinero que hay en circulación en una economía.

El multiplicador en menor

Es decir, el multiplicador monetario es menor ahora. Este indicador representa la capacidad de creación de dinero bancario por parte de las entidades financieras y está directamente relacionado con la cantidad de reservas que los bancos quieran mantener, en lugar de prestar ese dinero, lo que a la postre reduce la capacidad de creación de dinero bancario.

Alex Cukierman, profesor de Economía en la Universidad de Tel-Aviv y antiguo miembro del Comité Ejecutivo del Banco de Israel, cree que el efecto que ha tenido la Gran Recesión sobre los agentes ha sido decisivo reduciendo la información que aporta el multiplicador monetario, sobre todo si se compara con épocas pasadas.

Este experto destaca en su trabajo El comportamiento del multiplicador monetario durante y después de la Crisis Global: implicaciones para el mecanismos de transmisión monetaria, que aunque "los bancos centrales ejercen un control perfecto sobre la base monetaria, no tienen el control total sobre la cantidad de dinero. El incremento de la cantidad total de dinero tras un aumento de la base monetaria dependen de las voluntad de los bancos para utilizar su exceso de reservas para extender el crédito y de la fracción de dinero que el público desee mantener en efectivo".

Como se ha podido ver en EEUU y la Eurozona, la cantidad de dinero que los agentes mantienen en efectivo se ha mantenido relativamente constante, sin embargo, las reservas bancarias no obligatorias de los bancos se han multiplicado. Sin ir más lejos, las reservas que mantienen los bancos en el BCE han alcanzado en febrero los 1,305 billones de euros, mientras que el banco central sólo exige al conjunto del sistema 124.407 millones, es decir, las reservas superan en diez veces el volumen obligatorio. Esto se puede ver en la diferencia que existe entre el crecimiento del agregado M1 y el M3.

Cukierman propone usar el agregado monetario M1 (efectivo y depósitos a la vista) que es el más parecido a la base monetaria, para analizar el comportamiento del multiplicador monetario, que es la capacidad de creación de dinero bancario por parte de los bancos comerciales expandiendo el crédito a través de las reservas.

Un ejemplo práctico

El funcionamiento del multiplicador monetario se entiende mejor con un ejemplo. Suponiendo que el coeficiente legal de caja fuera del 10% (porcentaje de los depósitos que el banco central exige que los bancos mantengan forma de reservas): Alberto tiene 100 euros y no sabe qué hacer con ellos, de modo que los deposita en su cuenta corriente del banco X. El banco X, de esos 100 euros aparta el 10% (10 euros) en reservas, en la cajita del BCE ¿Qué ocurre con los otros 90 euros? El banco X los usa para prestarlos a cambio de un tipo de interés.

Por ejemplo, Miguel Ángel quiere una guitarra nueva y se acerca al banco X a pedir un crédito de 90 euros, que es lo que cuesta el instrumento de cuerda. El banco X le da esos 90 euros (los ha ingresado Alberto) con los que va a la tienda del barrio a comprarse la guitarra. El vendedor de guitarras coge esos 90 euros y los vuelve a depositar en el mismo banco, como el coeficiente de caja es del 10% el banco tiene que coger 9€ (el 10% de 90) y depositarlo en la caja de reservas del BCE. Los 81 euros restantes los vuelve a prestar y así sucesivamente hasta que se acaba el depósito inicial, esto es el multiplicador monetario. Con sólo 100 euros físicos el banco X ha prestado 1000 euros a diferentes agentes, creando dinero.

Cukierman explica en su trabajo que "con el comienzo de las operaciones cuantitativas, el multiplicador monetario ha caído de forma considerable, a la mitad de su valor previo y se ha mantenido en ese nivel hasta la actualidad". Este experto cree que la caída de Lehman Brothers y el resto de problemas que han sufrido los bancos han reducido la propensión de las entidades a prestar dinero.

También, las familias y las empresas han reducido su demanda de crédito por el efecto negativo que ha tenido la caída de los precios de algunos activos que conformaban la riqueza de estos agentes. Además, el elevado nivel de endeudamiento de hogares y empresas puede estar jugando un papel relevante.

Por otro lado, David Andolfatto y Andrew Spewak, investigadores de la Reserva Federal de San Luis, comentan en una nota publicada este lunes que los bancos suelen mantener una mayor proporción de reservas cuando el coste de oportunidad de mantener el dinero 'congelado' es bajo. Es decir, en el contexto de tipos ultrabajos de hoy y con una curva de rendimientos que se está aplanando, prestar dinero a largo plazo (a empresas o familias) no resulta un negocio demasiado beneficioso, sobre todo si se atiende al riesgo que incurren los bancos. Más en EEUU, donde la Reserva Federal 'premia' a las reservas con un tipo de interés positivo, al contrario que el BCE.

Por todo ello, Cukierman cree que el multiplicador monetario ha sido una herramienta útil para la transmisión de política monetaria durante los periodos en los que los bancos se ceñían al nivel de reservas obligatorias, como ocurría antes de la crisis. Sin embargo, cuando el exceso de reservas ha inundado el sistema, este indicador pierde parte de su relación con crecimiento de la oferta monetaria y del crédito.

"El extraordinario incremento de las reservas respecto al crédito desde septiembre de 2008 es una consecuencia de las operaciones de los programas de estímulo y su escaso impacto sobre el crédito total de la banca. Este implica que el multiplicador monetario estudiado en los libros de texto no es un concepto útil para la transmisión de la política monetaria a través del sistema bancario después de la Gran Recesión", sentencia el profesor de la Universidad de Tel-Aviv.

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