Economía

'Chinaflación': el gigante asiático podría dejar de exportar deflación

Una de las presiones desinflacionarias (descenso de la inflación) que dominaron la economía mundial en los últimos cinco años podría haber comenzado a ceder. Los precios industriales (IPI) de China (que llevan cayendo desde comienzos de 2012) pasaron a ser positivos en septiembre, exhibiendo un aumento del 0,1% respecto del mismo período un año antes.

Dado que China es considerada la 'fábrica del mundo', esto significa que podría influir sobre los precios de casi todo, desde las camisetas, los televisores, las herramientas o hasta los juguetes. Aún así, otro factor relevante que condiciona la exportación de deflación de China es el tipo de cambio del yuan. Si la divisa china se deprecia respecto a las grandes monedas del mundo, será complicado que Pekín ayude al resto del mundo a generar inflación.

"Pese a lo tranquilizador que resulta ver finalmente que en China vuelven a subir los precios de los fabricantes, es muy pronto para decir que está todo despejado", explica de Frederic Neumann, codirector de investigación económica asiática en HSBC en Hong Kong. "El mundo no ha salido todavía de su bajón deflacionista de estos últimos años".

Mientras que la demanda mundial no termine de despertar (como lo demostraron las cifras de exportación de China este jueves) será pronto para tirar las campanas al vuelo y hablar de una influencia relevante de la 'Chinaflación' sobre el mundo entero.

Los precios de consumo subyacente en Japón cayeron un 0,5% en agosto respecto al mismo período un año antes, la quinta caída consecutiva, mientras que en la Eurozona son apenas positivos. La inflación estadounidense lleva cuatro años sin alcanzar el objetivo de 2% marcado por la Reserva Federal.

Un cambio positivo

Sin embargo, la vuelta de los aumentos de precios en las fábricas chinas elimina una de las fuerzas que venían exacerbando la racha deflacionaria en el mundo.

"El vuelco del IPI en China indica que los riesgos de deflación retroceden a nivel mundial", sostiene Shane Oliver, responsable de estrategia de inversiones en Sídney en AMP Capital Investors. "Es otro signo de que la deflación mundial está desapareciendo".

Los precios al productor para los productos de minería se dieron la vuelta y giraron hacia un aumento de 2,1%, y los bienes manufacturados también pasaron a ser positivos. Los precios de los alimentos subieron 0,3% y la indumentaria un 0,7%.

Además de modificar la perspectiva mundial de precios, los precios industriales en tasas positivas y una aceleración en la inflación general pueden limitar el alcance de un mayor estímulo monetario en China.

"El impulso de la inflación subyacente aumenta, lo cual limitará, por el momento, el margen de la flexibilización de la política monetaria", señala Zhou Hao, economista de Commerzbank en Singapur. Al ritmo actual de aumentos, considera que la inflación de IPP se acelerará hasta 1,5 por ciento en diciembre.

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