Economía

El FMI mantiene sus perspectivas de crecimiento mundial pero el estancamiento potenciará el proteccionismo

El Fondo Monetario Internacional ha publicado hoy en Washington sus Perspectivas de Crecimiento Mundial (WEO, por sus siglas en inglés). En su informe la institución liderada por Christine Lagarde estima que el avance de la economía glosa "seguirá siendo mediocre" este año tras la desaceleración de Estados Unidos y Reino Unido tras su votación a favor de abandonar la Unión Europea. Así, el Fondo proyecta un crecimiento del 3,1% para este año y un "ligero repunte impulsado principalmente por la fuerza de los mercados emergentes" en 2017, cuando la expansión será del 3,4%, en línea con lo ya adelantado el pasado julio pero una décima menos en ambos casos si comparamos estas cifras con las estimadas en abril.

"En su conjunto, la economía mundial se ha movido hacia los lados," confirmaba el economista jefe y consejero económico del FMI, Maurice Obstfeld. "Hemos rebajado ligeramente las perspectivas de crecimiento para las economías avanzadas en 2016, mientras revisado ligeramente al alza las del resto del mundo", añadía durante la presentación del informe, que pone de manifiesto la precariedad de la recuperación global ocho años después de la crisis financiera.

En este sentido, el estancamiento persistente en el crecimiento, particularmente entre las economías avanzadas, podría fomentar aún más los movimientos populistas que apoyan las restricciones tanto en el comercio como la inmigración. A ojos de Obstfeld, esta situación lastrarán la productividad, el crecimiento y la innovación. "Es de vital importancia defender las perspectivas que fomente un aumento en la integración comercial'', explicó mientras advirtió que dar marcha atrás en el comercio "no hará más que prolongar la situación actual".

Los expertos de la institución indicaron que para apoyar el crecimiento a corto plazo, los bancos centrales de las economías avanzadas deben mantener sus políticas monetarias expansivas. Aún así, también señalaron que la política monetaria por sí sola no va a restaurar el auge económico dada la desaceleración del crecimiento de la productividad y el envejecimiento de la población. Es por ello que se animó a los gobiernos a gastar más en educación, tecnología e infraestructuras para ampliar la capacidad productiva, mientras se adoptan medidas que reduzcan la brecha social.

Al mismo tiempo, muchos países también necesitan contrarrestar la caída de su crecimiento potencial con la implantación de reformas estructurales que impulsen la participación de la fuerza laboral y reduzcan las barreras de entrada al mercado.

El debilitamiento de EEUU y el Brexit hacen mella en las economía avanzadas

Según el FMI, la economías avanzadas crecerán un 1,6% este año, lejos del 2,1% registrado en 2015 y dos décimas menos de lo proyectado en julio. En este sentido es significativa la rebaja que la institución realiza a EEUU, que crecerá en 2016 un 1,6% desde el 2,2% estimado hace poco más de dos meses. ¿Las razones?, según el Fondo la debilidad en las inversiones empresariales registradas en la primera mitad del año y la disminución en el ritmo de los inventarios. El crecimiento debería repuntar en 2017 cuando se espera que este alcance el 2,2%, a medida que el lastre del bajo precio del crudo y el repunte de dólar desaparecen.

La institución recalca que cualquier próxima subida de tipos a este lado del Atlántico por parte de la Reserva Federal "debería ser gradual y estar ligada a serias señales de que los salarios y los precios se recuperan firmemente", señaló el WEO.

La incertidumbre sobre el referéndum a favor del Brexit el pasado junio tendrá un impacto en la confianza de los inversores, según el Fondo. De ahí que estime un debilitamiento de la economía inglesa hasta el 1,8% este año y del 1,1% en 2017.

Por su parte, la eurozona crecerá un 1,7% este año y un 1,5% el que viene, lo que supone una ligera mejora de una décima en ambos casos con respecto las previsiones del pasado julio. Una mejora propiciada por países como España. Según el FMI, el Banco Central Europeo debería mantener su postura acomodaticia" que se considera "apropiada" pero no descarta una flexibilización adicional "a través de la expansión de la compra de activos si la inflación no termina de repuntar".

El crecimiento en Japón, la tercera mayor economía del mundo, seguirá siendo baja, al expandirse un 0,5% este año y un 0,6% el que viene, cifras que el Fondo mejora en 2 y 5 décimas respectivamente con respecto a las previsiones de julio. "A corto plazo, el gasto del gobierno y la política monetaria expansiva apoyarán el crecimiento pero a medio plazo la economía nipona se verá "obstaculizada" por la reducción de su población.

El crecimiento de los países emergentes coge impulso

Por primera vez en seis años, el crecimiento de las economías emergentes y en desarrollo comenzará a acelerarse, al crecer un 4,2% en 2016, una décima más de lo previsto hace un par de meses. El año que viene el avance será del 4,6%. Aún así, las perspectiva distan bastante según la región.

En China, el gobierno continuará adelante con su ajuste hacia una economía orientada al consumo y los servicios, un hecho que supondrá una desaceleración del crecimiento a corto plazo mientras se construyen las bases para una expansión más sostenible a largo plazo. Sin embargo, el FMI exige a Pekín que tome medidas para frenar el crédito y el apalancamiento "que está creciendo a un ritmo peligroso" y corte la financiación a las empresas públicas que no son viables, "aceptando así el crecimiento más lento del PIB". Este año se estima que la segunda mayor economía del mundo crecerá un 6,6% y en 2017 se expandirá a un 6,2%, sin cambios con respecto a la revisión de las previsiones de julio.

El crecimiento en Asia emergente, especialmente en la India, continúa siendo resistente con una expansión del PIB del 7,6%, el mayor ritmo registrado por las economías más grandes del planeta. El FMI urge al gobierno del país a continuar adelante con las reformas de su sistema tributario y elimine subsidios para poder proveer así mas recursos a las inversiones en infraestructuras, educación y mejora sanitaria.

La actividad económica en Latinoamérica se ha debilitado este año debido a las recesiones en las que se encuentran varias de sus economías, aunque se espera una recuperación el año que viene. En Venezuela, el FMI espera una contracción del 10% este año y del 4,5% el que viene. En Brasil, la recesión alcanzará el 3,3% en 2016 pero recuperará el crecimiento positivo en 2017, cuando su PIB se expandirá un 0,5%, al asumir que se reduce la incertidumbre política y los efectos de otros shocks en la economía más grande de la región.

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