Economía

Rajoy anuncia una congelación del empleo público y de las inversiones por el bloqueo político

  • Advierte del "coste del no gobierno" pero dice que la economía crecerá un 3%
Mariano Rajoy y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. | Efe

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, se reunió ayer con los diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso para transmitirles tres mensajes clave: que quiere gobernar y tiene la "predisposición" para volver a intentar la investidura porque "no existe ninguna alternativa razonable a la que nosotros presentamos". Que mantiene el pacto con Ciudadanos. Y que le preocupa lo que denominó "el coste del no gobierno", que se traduce en la congelación de las pensiones, los salarios y la oferta de empleo público y en una paralización de inversiones.

Arropado por la "adhesión inquebrantable" de sus diputados, Rajoy centró su discurso en el ataque directo y personal a Pedro Sánchez, al que acusó de "anteponer sus intereses partidarios a los de España? y de no tener "ningún argumento para justificar el bloqueo al que está sometiendo a la nación".

Bloqueo que, dijo, "afectará a los intereses de 14 millones de españoles" (pensionistas y empleados públicos, fundamentalmente), "a la financiación de los entes territoriales, a la oferta de empleo público y a las inversiones". Porque también fue rotundo Rajoy al confirmar que "no vamos a poder presentar los Presupuestos este año, porque un Gobierno en funciones no puede aprobar un presupuesto".

A pesar de ello, el jefe del Ejecutivo en funciones garantizó que su Gobierno "estudiará todas las fórmulas jurídicas para que esta situación suponga el menor daño posible al conjunto de los ciudadanos". Y también "intentará" presentar el próximo 15 de octubre a la Comisión Europea el plan de estabilidad para cumplir la nueva senda del déficit marcada por Bruselas que fija un desequilibrio del 4,6% para este año y del 3% para el próximo ejercicio.

"Vamos a intentar minimizar los daños", enfatizó Rajoy, quien pese a todo reconoció que la economía española "se está comportando razonablemente bien este año", por lo que avanzó un crecimiento del PIB del 3% en 2016, una décima por encima de las últimas previsiones oficiales.

Crecimiento del PIB

Recordó en este punto el crecimiento del 0,8% en el segundo trimestre que eleva el interanual al 3,2%, "el doble que la zona euro", y resaltó el alza de 519.000 afiliados a la Seguridad Social desde agosto de 2015, además de la reducción del desempleo a un ritmo del 9,1% anual.

Estos indicadores positivos no son óbice para que Rajoy advirtiera que "ya hay indicadores que no son positivos, por la influencia del Brexit o del bajo crecimiento de la UE, además del coste reputacional" de esta incertidumbre política, "que hace dudar a los inversores y a los agentes económicos y sociales".

"No tiene ningún sentido que Sánchez mantenga esta situación política", insistió el presidente del Gobierno, quien volvió a calificar de "disparate" la posibilidad de unas terceras elecciones.

Es por ello que defendió el acuerdo alcanzado con Ciudadanos, que calificó de una "opción creíble, seria y rigurosa", porque "mantiene la misma política económica" que se ha llevado a acabo en estos años y con el que se puede gobernar los próximos cuatro años. "Ese acuerdo está ahí y será el futuro el que nos diga si podemos llevarlo a cabo como es mi deseo, porque creo firmemente en el acuerdo al que hemos llegado con Ciudadanos y Coalición Canaria", subrayó .

Por contra, resultó significativo que Rajoy no hiciera referencia alguna a Cataluña y a la Diada o que pasara de puntillas por la elecciones vascas, lo que algunos de los diputados asistentes interpretaban como una señal de acercamiento al PNV tras el 25 de septiembre.

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