La hiperinflación y la deflación son dos fenómenos que según el consenso de los economistas hacen poco bien para la economía de un país. Como se puede comprobar en el gráfico, los países que lideran la clasificación de inflación y deflación atraviesan graves crisis económicas, lo que viene a confirmar la teoría de los economistas.
El país con mayor inflación en 2016, según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional, será Venezuela con un 481,5%. Por detrás aparece Sudan del Sur con 212,4% de inflación, Surinam, Yemen y Zambia con valores superiores al 20%.

En 2015, Venezuela se contrajo un 5,7%, mientras que para este año se espera que la recesión supere el 8%. Mientras tanto, el Fondo Monetaria Internacional prevé que la inflación llegue hasta 1.600% en 2017. Otro caso singular es el de Yemen, cuyo PIB se desplomó más de un 20% en 2015, según datos del Centro de Estadística de Yemen.
Por otro lado, los países con mayor deflación del mundo son Islas Marshall, San Cristóbal y Nieves y Zimbabue, con un decrecimiento de precios cercano al 1,3%. Estos tres países tienen gran dependencia del dólar estadounidense, en Islas Marshall y Zimbabue es la divisa oficial.
La fortaleza del dólar está permitiendo a las empresas de Zimbabue y el resto de países importar bienes y servicios a precios más relativamente más baratos, lo que provoca parte de la deflación. Por otro lado, esta fortaleza del billete verde también lastra las exportaciones de estos países (denominadas en dólares) y sus economías.