Economía

Goldman Sachs vuelve a avisar: el petróleo puede seguir bajista y caer a los 20 dólares

  • Las posiciones cortas han aumentado hasta máximos históricos tras la decisión de la OPEP

Desde que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se reunió el pasado 4 de diciembre y anunció que mantendrá intactos sus niveles de producción actuales, el crudo ha vuelto a ser víctima de los bajistas.

Los dos principales barriles de referencia en el mundo, el Brent europeo y el West Texas estadounidense, caen cerca de un 16 por ciento en 11 sesiones, volviendo a cotizar en mínimos de 2008 y 2009, respectivamente, en los 36,6 y 34,4 dólares. Sin embargo, y a pesar de que el consenso de mercado que recoge Bloomberg espera que los dos barriles vuelvan al entorno de los 50 dólares en el primer trimestre de 2016 -ahora sitúan al Brent en los 51 dólares y al West Texas en los 47-, Goldman Sachs avisa de que el petróleo estadounidense puede seguir con la tendencia bajista actual y caer hasta los 20 dólares.

No es la primera ocasión en la que el banco de inversión hace esta estimación: a finales de noviembre, con dos semanas de antelación a la reunión de la OPEP, el gigante estadounidense ya avisó del riesgo existente de que el crudo volviese a esos precios, no vistos desde el año 2002. La causa sería, en su opinión, que la demanda de combustible apunta a ser débil este invierno para calefacción, teniendo en cuenta que se prevén temperaturas inusualmente suaves. Ahora, Goldman destaca que ha aumentado la posibilidad de ver mayores caídas en el precio del petróleo, hasta esos niveles, antes de que se dé un recorte de producción suficiente para que el mercado global se equilibre. Sin embargo, la entidad considera que los precios actuales son suficientemente bajos para que tenga lugar la reducción de producción por parte de la industria, algo que suavizaría la sobreoferta de este mercado a finales del año 2016.

El balance entre la oferta y la demanda de petróleo se está retrasando, en opinión del banco, por "el fuerte desequilibrio entre la producción y el consumo que todavía presenta el mercado, la resistencia que está presentando la OPEP a recortar la producción y un crecimiento de la demanda ligeramente inferior, a pesar de que sigue siendo robusta". En este sentido, la Agencia Internacional de la Energía -IEA, por sus siglas en inglés- ya avisó en su último informe mensual de 2015, que el ritmo de crecimiento de la demanda de petróleo se frenará en 2016: crecerá a un ritmo de 1,2 millones de barriles diarios, frente a los 1,8 millones de media a los que se prevé que haya aumentado en 2015.

Récord de posiciones cortas

El mercado parece estar dando crédito a las expectativas de Goldman, teniendo en cuenta que las posiciones cortas en el precio del petróleo americano aumentaron durante la primera semana de diciembre, hasta niveles nunca vistos: según los datos publicados por la Comisión de Comercio de Futuros sobre Materias, los contratos de futuros y opciones bajistas sobre el barril de petróleo estadounidense alcanzaron esa semana los 181.849, un nivel nunca visto hasta ahora. De momento, los inversores que hayan confiado en los descensos del crudo han conseguido obtener beneficios, ya que desde el 8 de diciembre -cuando se recogió el dato de posiciones cortas- el precio del West Texas ha caído un 8,4 por ciento.

EEUU vuelve a exportar

La actualidad en el mercado del oro negro ha estado marcada esta semana por el acuerdo entre los senadores republicanos y demócratas en Estados Unidos, que desembocará en el fin del veto a las exportaciones de crudo estadounidense, que ha estado presente durante los últimos 40 años. El anuncio se produjo a media tarde del viernes y el levantamiento de la prohibición tendrá efectos inmediatos, en el momento en el que Barack Obama firme la nueva ley. A pesar de todo, el presidente podrá imponer restricciones a las exportaciones por razones de seguridad nacional, o en caso de escasez de petróleo. Hasta ahora, según se explica desde Bloomberg, la prohibición estaba orientada a proteger los intereses de los consumidores americanos, de forma que no dependiesen de la producción extranjera y gozasen de precios bajos.

El fin del veto era una prioridad para los senadores republicanos, que llevaban ejerciendo presión desde hace más de un año para que tuviera lugar. A cambio, los demócratas exigieron que se ampliasen medidas para proteger el medio ambiente y beneficiar a las empresas productoras de energía renovable, principalmente reduciendo los impuestos a estos sectores.

Teniendo en cuenta que Estados Unidos consume más crudo de lo que importa, los expertos creen que la medida no tendrá consecuencias muy destacables, al menos por el momento. Tomás García Purriños, gestor de Mora Banc, explica sobre esto que "tal y como están los precios, creo que el hecho de que Estados Unidos levante el veto a las exportaciones es casi irrelevante. Eso sí, pondría un techo a los precios más fuerte del que existe actualmente".

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud