Economía

La aportación de John Nash a la Teoría de Juegos o la inspiración de Varoufakis para negociar con Europa

Yannis Varoufakis junto a John Nash

La muerte de John Nash ayer en un accidente de tráfico es una situación en la que todo el mundo pierde. Este economista logró el Premio Nobel de Economía por sus aportaciones a la Teoría de los Juegos y el premio Abel de Matemáticas (considerado el Nobel de esta ciencia). Hasta que Nash hizo su aparición y aportación en este campo, la Teoría de Juegos tenía siempre un resultado de suma cero, lo que uno ganaba era lo que otro perdía, no había un punto de 'equilibrio' en el que todos los agentes presentes en el conflicto alcanzarán una solución que beneficiase al conjunto. El 'Equilibrio de Nash' no sólo ha contribuido a mejorar la Teoría de Juegos, también está siendo protagonista de las negociaciones entre la Eurozona y Grecia.

La Teoría de Juegos estudia la elección de la mejor conducta o decisión posible en un conflicto con varias partes, cuando se desconocen los costes y los beneficios de tomar otras decisiones diferentes. Y es que la decisión o conducta tomada depende a su vez de las elecciones de las otras partes implicadas en el conflicto. Hasta que Nash realizó su gran aportación (el 'Equilibrio de Nash') cualquier decisión que beneficiase a un implicado en el conflicto perjudicaba a otro.

El caso del prisionero

El caso más popular en la teoría de juegos es el conocido dilema del prisionero, que en una de sus modalidades más comunes hace referencia al arresto de dos sospechosos de un crimen. Eduardo Olier, profesor de Matemáticas en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación en Madrid, explica en elEconomista el caso de la siguiente forma: "Dos personas han sido detenidas con las armas en la mano y son interrogados de forma independiente por la policía para averiguar quien ha cometido realmente el asesinato. Las penas varían según el caso. De no probarse el crimen por falta de acusación, serían seis meses de arresto por tenencia ilícita de armas. Si alguno de los detenidos acusa al otro y éste no se defiende, el culpable se verá enfrentado a 25 años de cárcel; mientras que el contrario saldrá libre por colaborar con la policía. En caso de mutua acusación cada uno sufriría una pena de quince años de cárcel", explica el profesor.

"¿Qué hacer? Lo habitual es que cada sospechoso, desconocedor de cómo funciona la teoría de juegos, trate de eludir la acción de la justicia y acuse al otro para salvarse. El resultado serán 15 años de pena para cada uno. Castigo que habrían evitado manteniéndose callados. Pues, en ese caso, no habría pruebas y sólo tendrían una pena de seis meses, que conmutarían por alguna suerte de trabajo menor".

El caso de Grecia y la Eurozona

La consecuencia de este ejemplo es muy clara, siempre es mejor la cooperación ( buscar el 'Equilibrio de Nash') que la ciega confrontación. Lo que nos lleva al caso griego y su rechazo en atender sus compromisos financieros con los organismos europeos y el FMI. Varoufakis, ministro de Finanzas griego y especialista la Teoría de Juegos, busca el mejor acuerdo posible para su país, pero a la vez colabora (aunque sea de una forma poco transparente) y acata ciertas recomendaciones de 'las instituciones'.

Olier explica que "de momento, considerando el dilema del prisionero, se está en el caso primero: la estrategia de Varoufakis es acusar a 'las instituciones' de asesinato. La cual no puede hacer otra cosa que defenderse en los mismos términos. Con lo que estamos, en principio, en los 15 años de pena para cada uno. Tanto es así, que hasta se ha transmitido desde el lado heleno una aproximación hacia Rusia, y también con China, como alternativas a Europa".

Con todo, la posición griega no es tan firme como parece. Ahí está la visita del secretario general de la OCDE, Ángel Gurría a Atenas, y los signos de cambio del Gobierno Tsipras abriendo la puerta a la creación de una comisión conjunta para abordar unas reformas, que incluirían mejorar el mercado de trabajo, quitar barreras a la competencia, cambiar el sistema educativo, hacer más eficiente la Administración Pública y luchar contra la evasión fiscal. Además, Grecia también ha cedido en uno de sus compromisos con el pueblo que parecía inquebrantable, como es la privatización de grandes activos públicos (puertos, carreteras, etc.).

"Los bancos griegos, en pocas semanas, se quedarán sin liquidez para atender sus compromisos si el BCE sigue con la puerta cerrada aceptando los bonos estatales como garantía. La pregunta entonces se resume a considerar si realmente los dos prisioneros en cuestión tienen las mismas posibilidades de pena. A simple vista en este juego del prisionero las penas mayores, de no atenerse a cumplir los compromisos pactados, caerán sobre el lado de Varoufakis. Nadie en Europa está para regalar lo prestado con anterioridad", asegura el profesor de Matemáticas.

Pero poco a poco parece que Grecia va buscando el 'Equilibrio de Nash' con el que se lograría mantenerse en el euro, la financiación que necesita para seguir cumpliendo con sus obligaciones y pagos a la vez que la Eurozona consigue mantener a todos sus miembros y da una imagen de fortaleza ante el exterior. Habrá que ver como termina la historia y quién es el prisionero peor parado, Grecia o la Eurozona.

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